viernes, 18 de diciembre de 2015

Navidad y migración

La Navidad es un tiempo de espera, sin embargo, es una espera que recibe de forma extraña. Las representaciones del nacimiento en el establo del Belén hacen su aparición como cada año. No obstante, esta temporada la crisis migratoria en Europa tiñó con retoques propios del año el relato navideño al recordarnos un aspecto oculto anteriormente a nuestros ojos: el viaje de Nazareth a Belén de una pareja de jóvenes que no reciben hospedaje ante la víspera del alumbramiento de su primer hijo. La historia de la Navidad es la tragedia de inmigrantes en un lugar desconocido.

Recuerdo la foto del cuerpecito del niño sirio ahogado en la playa y con tristeza puedo asegurar que no fue el primero ni será el último en estos movimientos obligados de personas. Hay miles de personas más que no gozaron el privilegio mediático. Ahora que lo pensamos, las representaciones del nacimiento están demasiado maquilladas para retratar la crueldad de la migración forzada y el dar a luz en un establo. Sudor, lágrimas, estiércol y sangre.
Todavía en algunos sitios se gusta pedir posada, en el Colegio año con año la dirección se empeña en rescatar “tradiciones” para una generación por demás multimedia y secularizada. En un lenguaje castellano ricamente novohispano  y con una melodía por demás simpática se lleva a cabo el titánico esfuerzo por recordar la travesía de los “peregrinos”. Si conoces la canción y la dinámica del “pedir posada” recordarás el suplicio de los “peregrinos” para lograr que el posadero les deje entrar. Pero hay tanta alegría al final  “entren santos peregrinos…reciban este rincón…y aunque es pobre la morada… os la doy de corazón.” No todas las historias de migrantes tienen un final feliz. Ahí estaban hace meses los países europeos discutiendo la cuota de refugiados que podía recibir con beneplácito o forzosamente. La Navidad nos hace olvidar las tragedias inherentes a la celebración misma, la negativa de dar hospedaje al extranjero y el sufrimiento de quien no tiene techo donde alojarse.
Jesús fue migrante, nació en una familia de migrantes, aunque María y José vivieron en Nazaret, eran originarios por nacimiento o por descendencia, de Belén. El evangelio de Mateo nos cuenta la huida de la familia a Egipto para proteger al niño poco tiempo de nacido. La tragedia de la migración no abandonaría a la sagrada familia. Otro movimiento más. Navidad y migración. 
Emmanuel, Dios con nosotros, recorriendo la tierra, traspasando fronteras en brazos de su madre. Dios camina con los migrantes esta Navidad, que su amor nos mueva a abrirnos para recibirles. 

jueves, 10 de diciembre de 2015

Intolerancia de Pastor (aunque no de todos)

Hace unas semanas navegaba en Facebook y encontré en el muro de un Pastor de una iglesia Neopentecostal de Tijuana el siguiente post. 


Como sucede en los post donde estoy de acuerdo o no, publiqué mi opinión en desacuerdo. fue algo así como:
"Qué onda con las interpretaciones y el uso de los conceptos"
Unos días después revisé, porque comenzaron a llegarme notificaciones de la publicación, pensé que alguna conversación iniciaría con respecto al tema pero para mi sorpresa mi comentario fue eliminado. Ante mi sorpresa volví a publicar:
"Qué bueno que no todos los pastores opinan como usted"  
Por segunda ocasión mi comentario fue eliminado. La  sorpresa no terminó ahí, ya que al día siguiente recibí un mensaje privado, que fue el siguiente:
 




Mi reacción ante el mensaje fue de completa incredulidad, no sabía si la respuesta fue una especie de broma. No pude creerlo. Entonces decidí escribirle respuesta. Dejo también la respuesta aquí:


"Hola pastor, día. Honestamente me sorprendió mucho su publicación, le he venido siguiendo, recuerdo algunas de sus enseñanzas en la Arena         , en la escuela de crecimiento y algunas de sus prédicas. Ahora ambos ya no estamos ahí por diversas razones.
Le decía, su publicación me sorprendió pues no pensé que usted estuviera en esa línea con relación al rol hombre-mujer.  Publiqué  mis comentarios como lo hago en cualquier otro perfil de mis amigos en Face. Creo que eso es parte de la dinámica de la misma red social. Yo mismo he recibido comentarios en mis publicaciones que no están de acuerdo conmigo y disfruto hablar sobre el tema. Algunas ocasiones ha sido fructuoso otras no. Pensé que este caso sería positiva. En ningún momento comenté sobre su persona o sus amigos en Face. No sé cómo la opinión sobre la publicación le ofendió. Creo que todo giró entorno a su opinión respecto al tema. En cambio usted si hace referencia a mi persona suponiendo que conoce parte de mis motivaciones, además me dice que defiendo a “Jazabel” y que soy igual que “Acab”.
Lo importante. A mi me sorprende el tono de su respuesta, debo comentarle que tiene un tono autoritario, poco flexible e impositivo. Me preocupa (y honestamente me molesta) que siempre responda intolerante en los temas donde no están de acuerdo con usted, sean hermanos de la fe o no cristianos.  Ese tono no ayuda a aquellos que buscan y están preguntando sobre tema u otros. Creo que borrar los comentarios no ayuda tampoco en nada, ni al público ni a la iglesia misma. Si desea administrar mejor su perfil público de Face le recomiendo los filtros de seguridad que la propia página ofrece. Así usted tiene la posibilidad de “aprobar” o no “aprobar” publicaciones en su muro, comentarios o que no se le etiquete en comentarios de terceros. Se entendería si usted no aprueba la publicación de un comentario. Eso es mejor que borrar comentarios públicos en perfiles públicos. Se ve mal haciéndolo.
Sobre el tema de su publicación, no dudo de su preparación o la de sus amigos teólogos, aunque tampoco estaría de acuerdo con su punto de vista. También hay teólogos preparados que sostienen otro punto de vista distinto. 
Nos hacen falta más mesas de diálogos y foros sobre este y otros temas más en la iglesia que nos enriquezcan juntos en la fe enmarcados en el amor y humildad, como dice. Pero diálogos al final de cuentas donde se expresen ideas diferentes e incluso contrarias que necesitamos escuchar y si no estamos de acuerdo, al menos respetar en lugar de censurar. Usted no solo no está de acuerdo conmigo sino me juzgó por tal razón. Me dijo “Acab” por mi comentario y yo no le dije “Machista” por el suyo, por ejemplo. Sigo en shock, por su respuesta pastor.
Si está llevando este tema le recomiendo consultar algunos estudios sociológicos y antropológicos del tema para contextualizarse. La iglesia debería estar a la altura de esas discusiones. Usted usa dos conceptos muy trabajados por estas disciplinas y la definición que da de ellos es por demás más pueril (tanto para llamar la atención como para dialogar con el mundo que necesita escuchar el evangelio) como descontextualizados de la historia bíblica desde el A.T. al N.T. Por ejemplo, usted habla de Jezabel como “representación del matriarcado”, cuando en la Biblia siempre se refiere a la “idolatría”. Ese ejercicio es imponer ideas preconcebidas al texto que no dice ni en su contexto inmediato como en el Gran Panorama Bíblico.
Lamento que el comentario le haya hecho sacar de sus casillas, le repito, no era la intención. Para futuras ocasiones y evitarse otros casos similares con más personas modifique la configuración de su cuenta, ya que lo que escribió es público. Su congregación se verá más bendecida viéndole dialogar que censurando.
Me despido, no sé si nuestra conversación continúe. Yo no tengo planeado eliminarlo de mis contactos o algo por el estilo.
Un abrazo y le llevaremos en nuestras oraciones para que guíe y pastoree en Palabra, servicio y amor a la comunidad que Dios le llamó."  
Cuando estuve a punto de enviarlo me di cuenta que el Pastor desactivó la opción de mensajes conmigo. Es decir, ya no pude responderle. Cuando vi su contacto, aún tenía activada la casilla para comentarios, horas después también fue eliminada. Es decir, fui imposibilitado a la réplica aunque en su mensaje da a entender que podemos hacerlo. 

Este caso me hace recordar lo difícil que son las relaciones con pastores que tienen problemas con el poder. El caso lejos de ser algo ingenuo es representativo de una generación de pastores que pretenden opinar de diversos temas con poca o nula preparación y que reaccionan violentamente cuando no son contradecidos en sus opiniones. 

Por desgracia muchos pastores se convierten en fuentes de autoridad en su propias iglesias de forma insana, llegan a creer que pensar diferente a ellos es "atacarlos" y que no ejercitan su capacidad para escuchar y dialogar. Me da tristeza ejemplos como estos, pienso que mis amistades o más personas ni siquiera considerarían su opinión, se harían un prejuicio de los cristianos generalizando este ejemplo y volviendo dificil el trabajo para aquellos que pretendemos pensar, vivir y compartir la fe en un mundo que lejos de "modelos de autoridad" necesitan modelos de amor y diálogo más como Jesús. 

El machismo y el poder son temas interesantes para un estudio entre los pastores evangélicos, nos sorprenderíamos los resultados. Por desgracia muchas iglesias evangélicas no son espacios de liberación para las mujeres, no pueden encontrar el Evangelio de Jesús donde dignifica a las mujeres. 

El abuso de poder, por desgracia, es una constante en muchas iglesias locales donde no se modela un uso del poder diferente al resto del mundo, el servicio y humildad en el ejemplo de Jesús no se alcanza a ver. 

Con ejemplos como este dudo que las personas se acerquen a la fe.

Gracias a Dios hay más que pensamos distinto. 





martes, 24 de noviembre de 2015

Monólogo

No te ofende el cinismo
de un mundo como el nuestro
donde hay tanto en venta
que las personas tengan cada vez menos que gastar

*

acaso jamás lo preguntaste
cuando creciste cobijado
por la falsa seguridad social
clasemediera

*  *

no tienes dudas
del por qué entre más redes sociales
es más complicado establecer relaciones
con personas en tiempo real
donde no media el photoshop
el filtro o la edición

*  *  *

como puedes explicar
que cuando hay más sexo disponible
al alcance de la mano
las ventas de viagra se dispararon
en jóvenes sin necesidad

*  *  *  *

sinceramente
imagina la era de las libertades
sostenida por millones de esclavos
pudriéndose en maquiladoras
a la vuelta de la esquina y del otro lado del planeta
o en los burdeles improvisados y  hasta los más sofisticados
custodiados por padrotes y policías
camuflajeados de confianza y seguridad
sin posibilidad de distinguir
quien es quien

*  *  *  *  *

sucede lo menos pensado en este mundo civilizado
lleno de violencia reglamentaria
donde la tolerancia se impone
y las bajas colaterales se aceptan
sin llegar todavía a comprender
porque no se detiene o se resuelve

*   *   *   *   *   *
somos sujetos pillados
por una gran bromista
escondido sonrientemente satisfecho
ya sería tiempo de hallarle de una vez por todas
para detenerle sin que otro ocupe su lugar
y dejar de repetir esta vorágine
de sinergias y resiliencias




sábado, 7 de noviembre de 2015

Cuando el verano por fin termina

No sé si le sucede a todo el mundo, pero al menos yo tengo presente el día inicial de la primera, conozco su fecha y la de invierno. Pero las estaciones intermedias poco llamaron mi atención: verano caliente y otoño en preámbulo del frío. El calor me desagrada, prefiero el clima templado y lluvioso. Mi ignorancia fue tanta que llegue a pensar mi cumpleaños en otoño cuando en realidad fue verano. Sentirme hijo del otoño me agradaba más estoy seguro de sentirme una persona veraniega. Los veranos nos llegan con oportunidades. Para mi este último, además de largo me brindó la oportunidad de aprender a nadar.
Nada es agradable y fresco, fue un desafío para a mi mala coordinación, pues necesité más de tres semanas para combinar las piernas con brazos y otras dos para lograr avanzar sin hundirme. La necesidad de "aprender" algo nuevo me gustó aunque mi perfeccionismo necesitó aprender humildad para ser enseñado y para aprender de otros. Una vez dentro del agua es necesario soltar la orilla y confiar en tus habilidades para mantenerte flotando, no obstante el miedo lo logré. Alejandra y yo disfrutamos nuestras clases casi diarias, nos ayudaron a mantenernos activados ante nuestra falta de rutina para continuar corriendo. Además, fueron un respiro en medio de la velocidad de las actividades semanales, las exigencias del horario nos marcaron límite para las jornadas laborales.  Tal vez ese fue el beneficio menos esperado dentro de nuestros planes al inscribirnos, sin embargo lo recibimos como gracia de parte de Dios. 

Pero probablemente lo mejor de este verano fue la oportunidad de iniciar nuevas amistades, quienes me conocen saben que no soy la persona más sociable y espontanea, sin embargo Alejandra sí. Una vez dentro de la alberca formamos parte de una clase, personas nuevas, de diferentes edades, personas más pequeñas, de la misma edad y mayores. De entre todas hemos podido conocer mejor a tres de ellas, invitarnos a nuestras casas, compartir la comida, las conversaciones y los juego. Su amistad ha sido una bendición en nuestras vidas y matrimonio, de alguna forma Dios usa personas y circunstancias no planeadas por nosotros para salvarnos de nosotros mismos y las actividades de trabajo con el propósito de recordarnos el disfrute, el descanso y volver a jugar con alegría en compañía de nuestros amigos como tal cual eran los veranos en la infancia.  

    

jueves, 29 de octubre de 2015

Elías

Comparto mi exposición de Elías en el Retiro de estudiantes de Compa Sonora este mes de octubre.

Introducción
Para los próximos días tendremos calor con temperaturas mayores a los 45°C. ¿Qué intimidación o desafío puede ser este pequeño informe meteorológico?
Baal, Acab e Israel
1.- El tiempo de Elías. Israel bajo el rey Acab, quien se casó con Jezabel de Sidón,  el culto a Baal y su consorte Asera se instauró en el reino.
2.- El culto a Baal. Para las culturas agrícolas la lluvia era un factor decisivo en la vida, la falta o abundancia del vital  líquido provocaba caos: hambre, crisis económicas y muerte.  La forma de adorarlo  iba más allá de agrícolas plegarias piadosas sino que incluía la “prostitución sagrada” en los templos y los sacrificios humanos. No es difícil entender por qué su culto fue tan bien recibido y llegó a extenderse en Israel. Baal es un dios con el cual se puede “negociar favores” con intercambios y sacrificios, es el carnaval de los sentidos, fomenta el orgullo y lujuria sin exigir  obediencia alguna.
Nadie puede juzgar a la ligera esta inclinación de Israel por los ídolos y su olvido del Dios vivo. El culto a Baal continua, entra  como la humedad en nuestro corazón e incluso en la vida de la iglesia. Lo vemos cuando Jesús y su Palabra ya no es el centro alrededor del cual gira nuestras reuniones, inevitablemente los sermones se diluyen en palabras, modismos, gestos y multimedia hasta que ya no la encontramos. Quedan algunos versos sueltos sin sentido y terminan en charlas motivadoras carente de vida y poder para transformar. La música estimula nuestros sentidos y nos genera bienestar personal al grado de buscar extender estos tiempos, incluir más instrumentos, ensayar más, subir más el volumen de las bocinas para crear una psicosis colectiva que nos ayude a mitigar los dolores de la realidad sin la necesidad de Dios ni el compromiso con su Reino. He estado en iglesias donde dedican más tiempo a la música que  la lectura y exposición de la Palabra. El culto a Baal está en la congregación cuando se busca estimular los sentidos por sí mismo y para sí mismos.

El Señor Dios de Israel, Elías y su pueblo
3.- La tarea de Elías. El cap. 18 nos muestra al profeta en la cumbre del éxito. Sin embargo todo inició con un pronóstico del estado del tiempo: 1 Reyes 17Vive el Señor, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.” Fuertes declaraciones. El Dios de Israel está vivo e  Israel es pueblo de Dios por un pacto íntimo, no hay lugar en ninguna parte para Baal. Más aún: Baal es impotente. ¿Podemos entenderlo? Las primeras palabras del profeta son un pronóstico del tiempo, un insulto formal a Baal y una especie de maldición que no causó aparentemente molestias inmediatas a nadie.
4.- Elías es una persona que tiene una relación con Dios, “vive el Señor, delante de quien estoy. La Ley del Señor y la historia de Dios con Israel le dan el marco de referencia para entender su mundo y la obra de Dios en su tiempo. El diagnóstico es feroz: Israel es adúltero, olvidó los mandamientos y a su Dios, el juicio divino es inminente. No habla ni entiende el mundo desde su perspectiva, la cual podría ser pesimista, sino desde la de Dios. Así cuando el rey le pregunta en cap. 18:
—¿Así que tú eres el que está trastornando a Israel?
18 —Yo no lo estoy trastornando —contestó Elías—, sino tú y tu gente, por dejar los mandamientos del Señor y rendir culto a las diferentes representaciones de Baal.19 Manda ahora gente que reúna a todos los israelitas en el monte Carmelo, con los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y los cuatrocientos profetas de Aserá, a quienes Jezabel mantiene.

5.- Elías es obediente y tiene fe. Habla la verdad de Dios, el juicio y obedece lo que el Señor le dice que haga: en cap. 17:2, 17:9 y 18:1. se repite que Dios lo manda y él va. No tiene muchas opciones, es perseguido por el rey y Dios se encarga de cuidarlo.
6.- La escuela de Dios está en Querim y Sarepta. Son los cuervos y la hospitalidad de una viuda en tierra enemiga “en la boca del lobo”. Los cuervos son animales impuros, él debió comer; la viuda era extranjera pero debió ser “mantenido” por ella. El cuervo y la extranjera pulieron al profeta, sí, Dios quiere restaurar su relación con el pueblo que escogió, pero él es el Señor de toda la tierra y aún de los extranjeros Dios tiene cuidado.  Es la escuela del anonimato, de la revelación de Dios y la espera.  Es la escuela que produce fe: la oración para que Dios resucitará al hijo de la viuda es única, la primera en la Biblia.  La sequía estaba profetizada en la Ley si Israel desobedecía, pero la resurrección no, es un paso más allá que Elías da en su fe, un salto a Dios.
Cuantos estudiantes no han sido forjados por Dios en su Palabra a su paso por la universidad y el ministerio estudiantil de COMPA, hombres y mujeres, personas que aman al Señor, le sirven y dedican la vida para extender su Reino en todas las áreas donde son llamadas. Sin embargo la formación no es sencilla, incluyen oración para que Dios haga su obra y nos guíe, fe para caminar en obediencia, perseverancia en invitar a la célula, hacer los estudios, etc. Hay infinidad de testimonios de personas que duraron muchos semestres invitando al grupo de evangelístico sin que nadie asistiera, pero no claudicaron.


7.- El momento cumbre. Cap. 18 lo vemos lanzando el desafío. ¿Quién es Dios? Decidan.  La asombrosa victoria del Dios de Israel provoca que el pueblo confiese: «¡El Señor es Dios, el Señor es Dios!» Y la muerte de los profetas de Baal.  Imaginen cómo debió sentirse el profeta: Satisfecho, útil, confiado a la espera de la última estocada. Qué esperó Elías, la conversión. El profeta se hace expectativas que Dios no le da. Corre delante del rey hasta Jezreel la capital y probablemente el segundo paso era la destrucción del templo de Baal, etc.
8.- El momento más bajo. Sin embargo llegamos a cap. 19 y escuchamos primeramente a Jezabel lanzando amenazas:
V.2 “Así me hagan los dioses y aun me añadan, si mañana a estas horas yo no he puesto tu vida como la vida de uno de ellos.”
Vamos, por favor, hemos visto lo que sucedió en el Monte Carmelo, ¿Qué podría provocar esas amenazas en el campeón del Dios de Israel? Sin embargo, ¿qué sucedió?: Elías vió el peligro y escapó.  Hasta ahora es la primera salida del profeta hace sin ser llamado por Dios. El Señor no dijo: Sal de Jezreel. Aquí Elías decidió a partir del miedo. Imaginen: el profeta estaba esperando ver un cambio, una reforma y recibe amenazas (el rey ni siquiera mencionó a Dios cuando habló con Jezabel), se hizo ilusiones de cambio pero al verlas caer al suelo todo fue confusión y caos. Cuál es la respuesta: huir.
Me sorprende ver a muchos COMPAS en diferentes partes del mundo desanimados porque ven los obstáculos para hablar el Evangelio y los consideran infranqueables. Cuando ellos mismos han sido testigos y parte de la obra de DIos en sus universidades. Muchos de ustedes han sido los primeros en realizar células, proyectos o eventos en sus campus y han dejado ver y escuchar a Jesús entre personas que probablemente jamás habían escuchado.
9.- Lo falso del peligro. Me pregunto, que tan real era el riesgo que corrió Elías en Jezreel. Primero, Dios no le pide salir como la ocasión anterior. Pero fue lo que Elías conocía de Dios. Hablar y escapar. Sin embargo, parece que esa ocasión Dios quería que el profeta hiciera mucho más,
Por otro lado, Jezabel. Ella supo dónde estaba Elías, le mandó un mensajero para amenazarlo. Bien pudo ordenar su captura o ejecución pero no lo hace.
Lo cierto es que perdió en el momento cumbre de su vida como profeta. Es como el futbolista que renuncia a su carrera en conferencia de prensa inmediatamente después de recibir el Balón de Oro.
10.- La depresión. Cap. 19
3 Elías tuvo miedo[b], y se levantó y se fue para salvar su vida; y vino a Beerseba(C) de Judá y dejó allí a su criado, 4 y anduvo por el desierto un día de camino, y vino y se sentó bajo un arbusto (enebro)[c]; pidió morirse(D) y dijo: “Basta ya, Señor, toma mi vida porque yo no soy mejor que mis padres.” 5 Y acostándose bajo el arbusto, se durmió; pero un ángel lo tocó(E) y le dijo: “Levántate, come.” 6 Entonces vio que en su cabecera había una torta cocida sobre piedras calientes y una vasija de agua. Comió y bebió, y volvió a acostarse. 7 El ángel del Señor volvió por segunda vez, lo tocó y le dijo: “Levántate, come, porque es muy largo el camino para ti.” 8 Se levantó, pues, y comió y bebió, y con la fuerza de aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches(F) hasta Horeb, el monte de Dios(G).
Lo vemos huir v. 3, quedarse solo v.3, con deseos suicidas v.4, desanimado v.5, desmotivado v.6 y perder la perspectiva y exagerar la situación v. 10 y 14.
Quien ha experimentado la depresión podrá entender mejor a Elías y condenarlo menos. El llamado a la obra misionera es un trabajo arduo
¿Qué hizo Dios? No lo vio morbosamente mientras sufrió en su dolor, al contrario:
        estuvo presente y  lo sustentó v.5 y 6
        lo dejó vivir su crisis pero le pone  marcos sanos v.7
        lo guio a un encuentro con él en Horeb. v.8
        lo escucha y la habla de nuevo con verdad v.9 y13
        le da nuevas tareas v.15-18
        creó una comunidad misionera para evitar el trabajo en solitario v. 16-18

El trabajo en la obra estudiantil puede generar también estrés y depresión, el llamado de los profetas en el A.T. fue recordar el pacto al pueblo de Israel y Judá cuando se apartaron del Dios vivo.  La mayoría de las veces no fueron bien vistos, su mensaje no siempre fue recibido con beneplácito porque hablaron juicio de Dios, que fue una expresión misma de su amor por ellos. Los profetas recordaban al pueblo sus pecados con intención de hacerlos recapacitar y volverse en arrepentimiento genuino de corazón a su Dios. La historia de Elías es la historia de una persona con fe que no disimula sus fragilidades, esto nos deja ver a Dios acompañándonos en nuestras depresiones sin juzgarnos. Como misioneros en las universidades el trabajo no es más sencillo, seguimos hablando el mensaje de amor de Dios a una generación que le da la espalda y la mayoría de las ocasiones no quiere escuchar. Sin embargo, el Señor está con nosotros, él es el más comprometido con la extensión del Evangelio, él tiene la iniciativa y sobre todo, cuando el cansancio y desanimo invaden nuestras vidas, él es nuestro descanso. En Jesús podemos descansar, experimentar el Shalom de Dios, podemos ser renovados en nuestro cansancio.
Jesús somos incluidos en una nueva comunidad misionera para hacer equipo y donde el trabajo de “llaneros solitarios” no está permitido. ¿El trabajo nos agotó? Vayamos a Jesús.
El nos llama:
28 »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.»
El mandamiento es doble: “vengan”, “carguen mi yugo y aprendan de mí’, la promesa es el descanso. Sí, Jesús es el camino y nuestro ejemplo para hacer misión.



martes, 20 de octubre de 2015

Altibajos


Indiscutiblemente todos hemos experimentado altibajos en  una u otra área de nuestras vidas. Recientemente los experimento en mi "vocación" como profesor. De repente me encuentro en un salón de clases rodeado de media cincuentena de adolescentes sobrestimulados por sus dispositivos electrónicos y muchos de ellos quebrados con profundas heridas en el alma. Siempre he pensado que para tener oportunidad de aprender quien enseña debe ganarse la confianza para hablar y ser escuchado. 


En el caso de la materia de historia de México mi propósito las primeras semanas siempre es generar curiosidad, combatir esa dura pared de aburrimiento encarnada en el rostro de los estudiantes que tengo delante de mí. No siempre logro derribarla por completo, en mis primeros años de enseñanza creía que lo hacía a la perfección, sin embargo en la recapitulación me doy cuenta que no lo fue tanto como lo pensé. Sin embargo  ¿qué he hecho diferente en las últimas ocasiones? 

Las relaciones lo son todo, temo decirlo pero antes tener empatía con los estudiantes era más sencillo. Tal vez porque las nuevas generaciones son distintas y cada vez compartimos menos en común; tal vez porque me siento cansado y tal vez porque porque yo mismo me desilusiono del futuro, del sistema educativo del que formo parte y que no se deja reformar. Las escuelas podrían florecer bajo otros parámetros y ser más llevaderas para estudiantes y profesores. Probablemente antes "conectaba" mejor con ellos y ellas en un plano más horizontal donde todos eramos personas, nos caíamos bien, nos reíamos, aprendíamos juntos y al final de clase nos preguntábamos cuándo iniciaba la próxima.  Más responsabilidades administrativas consumen mi energía que me gustaría descargar en el salón. Esta tendencia a llenar a los docentes de más papeleos y trámites la he visto desde el preescolar hasta la universidad. ¿Acaso el profesor del s. XXI será también un oficinista? ¿Dónde encontrará la creatividad para enseñar? 


Esta situación me frustra, vamos iniciando un ciclo escolar nuevo y yo sintiéndome en crisis vocacional. Admito que este enredo tiene una carga extra por mi cansancio acumulado pero indiscutiblemente ahí está. Hace dos veranos compartí con futuros graduados acerca del llamado y vocación después de la universidad y he tenido que regresar a revisar mis notas para aprender y recordar algo para mí. 

Pero Dios tiene cuidado y nos sustenta en momentos como este. Mi lucha no recae en elegir un nuevo o mejor trabajo sino en recuperar aquello necesario para ejercerlo hoy. Estoy plantado donde soy útil y puedo desarrollar mis capacidades para la gloria de Dios. Entre la cumbre del éxito y las profundidades del fracaso hay distancia que no caminamos solos. El profeta Elías en el Antiguo Testamento es un ejemplo de este viaje, tremendamente decidido, en presencia de Dios y asumiendo su llamado con valor ayuda a entender la realidad desde la óptica de Dios. Hay un gran éxito en el Monte Carmelo donde las mentiras cayeron, Elías en la cumbre de la gloria y la posibilidad de cambio. Pero la realidad se impone, huye por miedo a perder la vida y se sume en una depresión. En esa circunstancia todo el mundo se colapsa para no dejarle ver con claridad, Dios parece ausente y difícil de encontrar. No obstante le sustenta y establece límites a su dolor robusteciendolo para asumir después de la crisis, con nuevas fuerzas y visión renovada, su llamado en una generación complicada. 

Dios le pone freno a nuestra caída estrepitosa con dirección al  desanimo y la depresión, va más allá, nos espera en la profundidad para hablarnos suavemente con susurros casi desapercibidos y ponernos de nuevo en camino.No hay que guardar las apariencias ante él, nos conoce y no se cansa de vernos en nuestra vulnerabilidad. Hay un Dios sufriente caminando a la cruz recordándonos que nos acompaña en nuestro dolor y soledad. Guardar silencio y esperar, él vendrá. 

No puedo decir que estoy completamente robustecido vocacionalmente hablando sin embargo atiendo a los susurros de Dios en medio de la cotidianidad que me recuerdan su presencia y cuidado. No hay dudas que éstos pueden ser de lo más extraños, como recobrar brios supliendo una clase de matemáticas para primer grado, explicando lenguaje algebraico a los chiquitines o conversar con mis estudiantes graduados sobre la vocación y la universidad en medio de la premura de las clases. El abrazo de los que regresan y dicen gracias, la sonrisas de quienes no dicen nada y solo crecen viviendo sus vidas. Mis años están invertidos en otras y otros y lo había olvidado. Sin embargo confío en el oportuno Dios recordándolo en momentos indispensables para seguir en el camino entregando mis ganas y fuerzas con la confianza de que él, en su momento oportuno tal vez las quiera hacer florecer. 


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Observando a la comunidad

"Las palabras tienen significados, pero algunas palabras producen además una `sensación´. La palabra comunidad es una de ellas. Produce una buena sensación: sea cual sea el significado de comunidad."
Zygmunt Bauman

Comunidad


Me gusta observar a las personas cuando estoy en la calle, desde hace meses al ver el tráfico o los camiones llenos me repito: "Somos tantos". Y la verdad es cierto, la población en esta esquina llamada Tijuana crece y crece (los defeños se reirán de mí, no importa). Sin embargo, a pesar de estar rodeados de personas, física o virtualmente, me he dado cuenta que experimentamos sensaciones de soledad o abandono. Convivo con adolescentes sintiéndose solos a pesar de estar rodeados de personas. Los universitarios no son distintos. ¡Vaya! Todos algunas ocasiones hemos experimentado esa sensación. Punto. 

¿A dónde voy con esto? Trato de ubicarme en un contexto. Hace un tiempo leí Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil de Zygmunt Bauman. Quienes conocen algo acerca del autor mencionarán de inmediato el concepto de "modernidad líquida", esto se refiere a la transitoriedad de las relaciones sociales, si quieren entender mejor lean el libro  o este artículo. 

Regresemos a Comunidad. Bauman comenta que esta palabra hace referencia a un lugar cálido, seguro, una metáfora del paraíso perdido y "que todavía se tienen la esperanza de encontrar". Señala que, en nuestro mundo individualizado y privatizado, los seres humanos no gozamos de este tipo de vínculos donde podamos sentirnos seguros, porque despreciamos todo tipo de relaciones que nos generen compromisos a largo plazo. Lo del momento es disfrutar rápido de los beneficios ofrecidos por las personas o una "comunidad", pero no estamos dispuestos a comprometernos por mucho tiempo, porque esto es despreciable, ya que nos impide experimentar o tener lo nuevo. Él autor diría que consumismo es disfrutar de desechar lo viejo para dar lugar a lo nuevo, lo importante no es tener lo nuevo, sino deshacerse de lo viejo rápidamente. En las relaciones entre personas opera la misma lógica. Esto quiere decir que comprometerse es atarse a un tipo de personas en un espacio determinado. Las nuevas élites que han superado estar barreras son los cosmopolitas, quienes celebran "la irrelevancia del lugar", ellos gozan de la capacidad de no echar raíces, no necesitan, aparentemente, una "comunidad" como el resto de los mortales. La comunidad en su aspecto más positivo ofrece "seguridad", en cambio, en su lago oscuro limita o copta la "libertad". Estas serían las dos hojas de la navaja, los extremos aparentemente irreconciliables por los que se decantan hacia uno u el otro todas las comunidades.

Admito que la lectura me dejó pensando, en nuestro trabajo en Compañerismo Estudiantil (COMPA) donde la palabra "comunidad" es ampliamente usada por todos nosotros porque de hecho, nos identificamos como tal, ya sea a nivel local, regional, nacional e incluso mundial. El julio pasado en Oaxtepec se reunió la Comunidad" Mundial. Sin embargo nosotros, los estudiantes líderes que participan en COMPA así como el resto de creyentes en Jesús formamos en principio parte de una comunidad de fe, la Iglesia de Cristo, que integra a todos los creyentes pasados, presentes y futuros en todo el mundo. Esta comunidad se expresa localmente por medio  de la congregación a la cual asistimos y donde establecemos vínculos íntimos de amor, servicio, cuidado, fraternidad, militancia y misión, o al menos se espera que los formemos. Esta comunidad que es la iglesia no nace de una construcción cultural que se ha venido adaptando al contexto sino proviene de la iniciativa de Dios. 

La Iglesia como modelo de comunidad

¿Cómo es la comunidad de IFES? ¿Qué tipo de comunidades locales estamos formando? En principio la comunidad sirve para identificarnos en el mismo llamado. Porque pertenecemos a la Iglesia nuestra comunidad no puede  ni siquiera aspirar a ser independiente de ésta. Nosotros somos parte de la iglesia, un brazo misionero y la servimos. Sobre esto, un mejor amigo y compañero de la universidad un día nos dijo a Ale y a mi que IFES es a los evangélicos lo que los Jesuitas a la Iglesia Católica. Porque nos identificamos en el campo misionero, porque trabajamos codo a codo, compartimos luchas y dudas los participantes en COMPA formamos una comunidad misionera que en ningún momento desea suplantar a la congregación local. 


No obstante, la experiencia (mis compañeros asesores/as concordarán conmigo) nos muestra que muchas veces los estudiantes no han tenido una buena experimentación comunitaria. Por ejemplo: algunos estudiantes provienen de iglesias muy herméticas y exigentes que absorben a las personas y su tiempo. Otras comunidades son simplemente reuniones de personas donde no hay un interés, cuidado y sin pastoreo. Por otra parte está la familia, esa núcleo fundamental de los seres humanos donde crecemos y no elegimos que tristemente no modela sanas relaciones ni las enseña. Esa fue mi historia, llegué al movimiento estudiantil cuando iniciaba la universidad y encontré un grupo de amigos cristianos que no se negaban a pensar, se arriesgaban, vivían fielmente el evangelio y servían a otros. En COMPA encontré una comunidad sana donde pude conocer más a Jesús y servirle mejor. Esta es la experiencia positiva de las comunidades. El cuidado de estas comunidades está en recordar lo fundamental: 

  • somos comunidad por iniciativa del Espíritu para amarnos, servirnos mutuamente y juntos servir al mundo en la extensión del Reino de Dios.
  • tenemos un propósito fundamental, dar a conocer las buenas noticias de Jesús que afectan todas las áreas del ser humano. 
  • todas las relaciones son horizontales y debemos luchar por mantenerlas así, de tal forma que el que "quiera ser el mayor que sirva a los demás".

Nuestras comunidades estudiantiles no son el fin sino un medio para conocer más a Jesús, servirnos y aprender unos a otros y juntos al mundo. Son espacios seguros para mostrar nuestras fragilidades, expresar las dudas, ejercitarnos en el amor, paciencia, perdón y servicio. Son, o deberían ser más del tipo de comunidad ética que pensaba Bauman. Este autor diferencia dos tipos de comunidades: "las comunidades estéticas", formadas entorno al consumo, superficiales y con vínculos que no atan; por otra parte están "las comunidades éticas", donde se generan compromisos del tipo "compartir fraternalmente", donde se afirma el derecho a la seguridad de todos los miembros ante la incertidumbre de la vida cotidiana y los compromisos se extienden a largo plazo. 

Desgraciadamente no todo es color de rosa y en la comunidad que es la Iglesia las personalidades no se diluyen para fusionarse en una masa homogénea, somos nacidos de nuevo por obra del Espíritu Santo y Dios está formando el carácter de Jesús en nosotros. Nuestra comunidades deberían tener un letrero que diga "POR FAVOR NO IDEALIZAR. ESTAMOS EN CONSTRUCCIÓN" para evitar mal entendidos y generar frustraciones en las personas al interior de las mismas y sobre todo a las personas no creyentes. En ningún momento creo que la iglesia sea un grupo de personas perfectas que no cometen errores sino un ejemplo de amor y servicio que muestran la luz de Jesús y son sal del mundo, que viven en la cotidianidad las enseñanzas del Maestro desafiando al mundo. El mismo Señor lo dijo en Juan 13: 
"Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros. 35 De este modo todos sabrán que son mis discípulos, si se aman los unos a los otros." 

En Hechos, donde leemos del nacimiento de la Iglesia vemos situaciones que  nos dejan ver que la perfección llegará con la consumación del Reino de Dios, no antes. 

Mencioné lo sanador que puede ser encontrar una comunidad donde crecer, fue mi caso y lo es para muchas personas que conozco. Sin embargo, en el trabajo de asesor también encontramos la otra cara de la moneda. Personas que no están dispuestas a formar parte de comunidades, vamos a llamarlas éticas, en términos sociológicos baumeanos. O iglesias locales que están dejando de formar este tipo de comunidades para remplazarlas por comunidades estéticas. Un gran riesgo por atentar contra la esencia misma de la iglesia. Me explico:

Puedo dar una lista de personas que no están dispuestas a formar parte de comunidades como las de COMPA porque primeramente no llenan sus expectativas, están tan acostumbrados a consumir lo último de la moda evangélica: milagros, conciertos, eventos, música, campañas, etcétera, que al conocer de COMPA esperan encontrar una experiencia sensitiva más para consumir. Pero al conocer más y reconocer que en primer lugar, ni hay multitudes ni hay nada sensacional sino énfasis en el evangelismo, enseñanza en  estudio bíblico, vida devocional y mente cristiana, se van sin más. Algunos nos "acusan" de tradicionalistas y religiosos mientras que otros de "liberales". ¿Quién los entiende?  

Algunas iglesias locales están formando comunidades entorno al consumo, no han notado como muchas veces el púlpito se convierte en un escenario, como se invierte en luces, sonido, multimedia y demás para generar atmósferas "agradables. Todo esto puede ser bueno pero cuando son el énfasis  de nuestros gastos y están por encima del apoyo a las misiones o proyectos de servicio debemos preguntarnos si algo no anda bien. 

Hay muchos estudiantes cristianos que no se comprometen, le tienen temor al compromiso, esta es la respuesta que yo he venido construyéndome cada vez que me pregunto: ¿Por qué tal o cual persona no quiere vincularse? La respuesta es que a muchos jóvenes evangélicos los mueve la lógica del consumo y satisfacción antes del compromiso con una comunidad de servicio mutuo, rendición de cuenta y trabajo en equipo. La vida cristiana en la universidad debería ser comunitaria. Claro que llegar a esto es difícil, pero es la obra de Dios en nosotros la que lo hace posible. 

¿Qué haremos?

Francamente no lo sé, tenemos una batalla en dos frentes, cuidar nuestras comunidades cristianas, particularmente la estudiantil, donde Dios nos llamó. Cuidarlas de qué, de nosotros mismos, de nuestros protagonismos, la división, el exclusivismo y hermetismo, estamos en el mundo pero no somos del mundo. Esforzarnos por nutrir comunidades abiertas a los no creyentes, donde los integrantes se muestran completamente humanos en sus realidades cotidianas, donde se muestra amor y servicio según el ejemplo de Jesús. Evitar caer en sensacionalismos vanos que no generan compromisos ni raíces con Dios, su Reino y en su Palabra. 

El otro frente es resistir ante las embestidas de la cultura, aquí me refiero a la cultura evangélica que esta sedienta de nuevas experiencias. La resistencia tiene que ser entorno a mantenernos firmes en la Palabra, en la lectura, vivencia, obediencia, exposición y comunicación de la Palabra, ante la moda de mensajes positivos alineados. No seremos populares por hacer estudios bíblicos pero a las personas les interesa y tienen curiosidad por conocer la Biblia y sobre todo a Jesús, el problema es que no somos capaces de verlo. En muchas partes dentro de las iglesias locales hemos escuchado Ale y yo como los líderes de jóvenes prefieren usar otro tipo de estrategias en lugar de leer la Biblia con otros por considerarlo "aburrido" o "difícil". En realidad puede ser complicado al inicio, pero algunas pautas básicas son suficientes para leer y entender la Biblia. El problema es la pereza intelectual que invade a muchos cristianos y cristianas. 

Dios quiera seguir usando a las comunidades de IFES al rededor del mundo, y de COMPA en México como instrumentos para la evangelización, la formación de discípulos de Jesús y de líderes siervos que hablan el evangelio en la sociedad de forma que se entienda y sirven a la iglesia del Señor. 




jueves, 17 de septiembre de 2015

EL TRABAJO SE HIZO PARA EL HOMBRE NO EL HOMBRE PARA EL TRABAJO

Workaholic: a person who works compulsively at the expense of other pursuits.

No es gracioso que en una sociedad inmersa en el individualismo competitivo, el paradigma del resultado y la obligatoriedad del éxito, haya una palabra para definir el comportamiento de una persona compulsiva por el trabajo. Conozco a un par de “patrones” que desearían sin dudar que todos sus empleados fueran workaholic, es decir,  personas compulsivas por el trabajo, algo así como adictos.

Desmintiendo clichés

Sin embargo esto no debería preocuparnos a los mexicanos, ya que uno de los múltiples clichés sobre nosotros es precisamente el ser flojos. No recuerdan esa imagen del hombre con sombrero y zarape, sentado en el suelo, recargado en un cactus como si durmiera. ¿O el flojo ratoncito “El lento Rodríguez”, primo de Speedy González? Sin embargo, información de la OCDE posicionan a México como el número uno (seguido de Corea del Sur) en horas trabajadas por año, en promedio un trabajador mexicano labora aproximadamente 2,250 anualmente.

Nuestras experiencias con el “trabajo” 

Pareciera que todo gira entorno al trabajo. Una ocasión hace unos años me sorprendí a mi mismo al escucharme, por alguna razón inicié una conversación con otra persona (no recuerdo donde) e inmediatamente después de decir mi nombre y sin ninguna necesidad en ese momento, mencioné que era profesor. Me dí cuenta que había algo dentro de mí con la necesidad de hacerlo notar y que no estaba bien. Pero es real, muchos de los jóvenes que entran en la universidad tienen como meta de vida "ser alguien" (respuesta bastante graciosa) o lo que eso significa: tener un buen empleo para ganar suficiente dinero y llevar una vida buena. Una completa mercantilización de la educación y la universidad. Esta respuesta no es distinta a veces entre los universitarios cristianos, al inicio yo también la dí. Recuerdo las respuestas que me dio un grupo de casi graduados de siete países diferentes, en el ENFOL 2013 en Nicaragua, cuando les pregunté qué les gustaría hacer después de la universidad. Todos, hombres y mujeres, respondieron pensando en conseguir un trabajo. Volví a preguntarles si todo lo que querían era conseguir un buen trabajo o si tenían otro tipo de planes que involucraran algún tipo de sueño o proyecto fuera del "trabajo". Fue entonces, cuando les ayudé a abrir el panorama, que pudieron contarme más y sí, escuché proyectos artísticos, sueños de viaje, formación, servicio, etcétera. 

La realidad de desempleo es una sombra que nos persigue. Todos tenemos una experiencia distinta cuando de trabajo hablamos. Puede ser la de padre/s con empleos bien o mal remunerados, empleos flexibles, eventuales o absorbentes que no dejaban tiempo para la familia o desempleados. Mi experiencia es la de padres trabajadores/emprendedores que acertaron y fracasaron en diferentes negocios, padres que le dedicaron mucho tiempo de su vida al trabajo y me enseñaron esa dedicación desde muy chico. Yo mismo he trabajado desde que tenía 13 años. 

Un profesor de la universidad con sarcasmo y realidad, dijo un día: un día eres universitario y al día siguiente desempleado. Con mi experiencia como asesor en COMPA puedo reconocer ese miedo al desempleo, los universitarios en su último año comienzan a preguntarse sobre qué hacer, dónde trabajarán. La presión por trabajar para aumentar los ingresos familiares en casa consciente o inconscientemente aumenta. No sólo eso, cuando ya se consigue el primer trabajo lo toman como si fuera el único salvavidas en el mar para una persona que no sabe nadar. Es decir, se aferran a él por la poca o mucha seguridad que ofrece, como si el trabajo les diera identidad. Por lo tanto, complacer al patrón o dedicarle toda la concentración y tiempo se convierte en una tentación al grado de crear del trabajo un ídolo. No puedo dejar de pensar en mi propia experiencia con mi primer trabajo formal como graduado universitario. Me esforzaba por hacer todo con excelencia, dedicarle horas extras, complacer a mis jefes, hacer notar que realmente era la persona adecuada. ¡Faltar o pedir días era algo inconcebible! La generosidad no florece en personas así. 

Para mi los años del primer trabajo ya pasaron, comparto mi tiempo en dos lugares diferentes, por las mañanas doy clases en una secundaria y por las tardes y fines de semana como obrero en COMPA. La semana pasada cumplí 29 años, cada vez resisto menos las desveladas y aunque disfruto despertarme unos minutos más temprano el cansancio se acumula. Un desafío para los que servimos con personas es que siempre hay trabajo. Douglas Stewart expresa esto muy bien al inicio de su libro Te daré descanso "El trabajo del líder requiere estar dispuesto a adaptarnos a los horarios y necesidades de otros" 

La realidad es que, nos dediquemos a lo que sea, formal o informalmente, llegamos al punto de agotarnos, el trabajo nos agota. Algunos en broma o con seriedad dicen que el trabajo es una especie de maldición producto de la caída o desobediencia de los seres humanos allá en el Edén. Nada más erróneo. Ya que si leemos con cuidado el Génesis, podemos notar que Dios le dio a Adán el jardín para que lo labrara y cuidara, esto evidentemente requirió que Adán trabajara. Es hasta cuando Adán y Eva desobedecen a Dios que, al romperse todas las relaciones, el trabajo pasó a ser una carga para el hombre.

El trabajo nos agota y a algunas personas, las consume. 

Alguna vez llegué a pensar que decir frases como "no tengo tiempo", "estoy sumamente ocupado", "si el día tuviera más horas", eran realmente sinónimos de buena salud, sin embargo son todo lo contrario. Son los síntomas de una persona mal administrada en su tiempo y profundamente agotada. El agotamiento es riesgoso, para la salud, el estado de ánimo y el espíritu. Nos comienza a llenar de ira, frustración, estrés y apocar la mirada, todo tiene un tono diferente. Nos tira en la lona. ¡Un momento! ¿Acaso me estoy quejando? ¿Esto es una apología a la flojera? Tranquilos. Si eres de las personas que te gusta estar siempre trabajando, piensas o crees que precisamente eso es lo más importante en esta etapa de tu vida, si todavía eres de los que piensa que el trabajo duro los primeros años de la vida te proporcionarán una jubilación temprana para disfrutar la vida, te recomiendo que vuelvas a leer desde el principio. 

Para algunos el trabajo se vuelve un ídolo, lo colocan en el centro del corazón, todo gira entorno a él, le ofrecen sacrificios de tiempo y personas. Y como todo ídolo, nunca está satisfecho, siempre es inmisericordioso, exigente y no salva. Sin embargo, hay otras personas que por descuido de ciertas disciplinas que nos permiten mantenerlo contenido en su lugar correcto, con una visión sana de él, dejamos que se expanda, abarcando más y más hasta convertirse en una fuente de agotamiento constante que consume energía y visión. Ambos casos necesitan de la intervención divina. Trabajar afanosamente puede tener muchas causas, todos necesitamos proveer para las necesidades básicas y el trabajo nos remunera con dinero para hacerlo. Sin embargo, muchas veces el sistema económico (casi siempre) es injusto y el sueldo que recibimos por nuestro trabajo es bajo. Otras ocasiones, sin importa el sueldo, el trabajo consume y  le dedicamos tiempo y esfuerzo como una forma de escape de nuestros propios problemas personales, o familiares. Muchos padres de familia, en la escuela donde trabajo, son hombres y mujeres ocupadísimos sin tiempo de resolver las necesidad de amor, apoyo o los problemas de sus hijos. Algunos adoran el trabajo porque se convirtió en la fuente de su identidad, su trabajo le otorga valor como persona. 

Redescubriendo el Shabat 

Desde junio y julio pasado Ale y yo hemos estado envueltos en muchas actividades de trabajo, las vacaciones de descanso estuvieron aderezadas con la Asamblea Mundial en julio, lo cual significó mucho más trabajo. El fin de las "vacaciones" y el regreso a casa y rutina normal significó la gota que derramó el vaso. Despertar temprano, agendar actividades, ver personas, planear, reuniones, más personas, viajes. El agotamiento nos alcanzó y nos caló hondo, porque afectó nuestra salud, estado de ánimo y sobre todo generó frustración en ambos. Y el riesgo de eso cuando estás casado es querer desquitarte o culpar a la pareja de ello. Ya en medio de la tormenta notamos cómo fuimos descuidando tiempos valiosos como el día de descanso, el día de nuestra cita, el día de silencio y retiro con Dios. ¡Nuestra agenda no miente, casi la totalidad de fines de semana estaban ocupados con trabajo! Llegar al punto de reconocer el error y hacer ajustes nunca es fácil ni se logra solo, siempre se necesita ayuda. 

Desde Génesis leemos que Dios después de su acto creativo descansó de todas sus obras. Más adelante, cuando dio la Ley al pueblo de Israel en el Monte Sinaí (Éxodo 20) quedó de nuevo en claro el mandamiento de "guardar el día del reposo", seis días de trabajo y uno de descanso. Más adelante (Éxodo 23), cuando se hablan de las implicaciones de eso se explica también que el pueblo podría trabajar la tierra seis años consecutivos pero la dejaría descansar el séptimo. Incluso, los animales recibían un día de descanso por cada seis de trabajo. El día de reposo, o Shabat era un día de descanso, un día sagrado. Una pausa para pensar más allá de las actividades económicas. Un tiempo para el encuentro con el Creador. 



Nunca como hoy pensé que el shabat o día de reposo fuera algo tan real y necesario en la vida. En nuestra cultura un día de reposo va contra la lógica de la producción. Es en este tiempo que permitimos descansar de todas nuestras obras y encontrarnos con el Señor que nos ama, nos llama, está con nosotros y nos quiere a nosotros y no a las actividades que hacemos. Es un tiempo de descanso, de escuchar su voz corrigiendonos, mostrando nuestros afanes innecesarios.      

No tenemos todas las respuestas ni consideramos que ya lo hemos aprendido todo, pero en cuanto al tema Ale y yo reconocemos que estamos en proceso. Las últimas semanas han significado cambios, principalmente en la agenda, encaminados a respetar el día de reposo, buscar el tiempo con Dios y con nosotros mismos. No es fácil reconocer que estamos agotados ni considerar el daño que el agotamiento puede llegar a causar en nuestra persona, salud, concentración, trabajo, visión y relaciones. 

Jesús dice en Mateo 11:28-30 
28 »Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.»  
En este pasaje hay una invitación y mandato doble: "Vengan a mí"  y "carguen con mi yugo" nos dice el Señor. Jesús nos propone liberarnos del yugo del trabajo, del pecado, de la búsqueda sin encontrar y del sin sentido si acudimos a él. Esta es una invitación que me conmueve, más cuando puedo identificarme propiamente como cansado y agobiado. En Jesús encontramos el descanso anhelado. Si yugo es ligero, su carga es liviana. La invitación que nos hace Jesús a nosotros los cansados es a acudir a él, estar con él, aprender de él, ser como él y hallar en él el reposo. Esto bien puede ser iniciado en breves tiempos de retiro con el Señor. Es fácil leerlo, entenderlo intelectualmente, pero al momento de proponernos un día de retiro siempre surge la tentación de "adelantar" para mañana, "ponernos al corriente" con los pendientes. El Maestro quiere que estemos con él, a su lado para quitarnos el yugo del activismo. Su amor por nosotros es abundantemente y no proporcional a nuestras actividades para él o en su nombre, que alejadas de él sólo nos cansan y desgastan. 


¿Qué hacer si ya estamos agotados? 

¿Cómo le ponemos freno a la nuestra vida? Repito: No podemos hacerlo solos. Cuando reconocimos que estábamos cansados, Ale y yo simplemente pensamos en dormir más, ya que el cansancio físico también es cansancio emocional y a nivel espiritual es estancamiento, frustración y puede generar resentimiento, odio. Si tú estás pasando por algo similar no lo camines en soledad, es oportunidad para dejarse renovar por Dios, eso no quiere decir que no haremos cosas diferentes como: 


  • Hacer cambios. Retomar disciplinas, John Sttot explica de forma sencilla que el estancamiento espiritual es producto del relajamiento de las disciplina del descanso y relajación, la administración del tiempo y el tiempo devocional. Significa decidir por adelantado, o mejor dicho, planear los días de descanso, los de retiro, las citas, las horas del día para la Palabra y la oración. 
  • Busca la comunidad. Yo soy más melancólico, necesito tiempos de silencio, demasiadas personas por mucho tiempo sin espacios de tranquilidad me agotan. Sin embargo, la comunidad es necesaria, no podemos vivir solos. Alejandra y yo nos sabíamos agotados, por lo tanto tuvimos que decírnoslo, comunicarlo y asumirlo. Además, necesitamos la presencia de amigos que nos acompañen y cuiden, de una comunidad; en nuestro caso, de una pareja de cristianos maduros a quien amamos y a quien le tenemos confianza. 
  • Buscar ayuda. Tal vez la situación es más grave de lo normal, puedes acudir con amigo, pastor, psicólogo y hacer cambios drásticos en tu estilo de vida, como dejar cierta actividad. 
  • Consigue material. A mí me ayuda la lectura de ciertos libros, por ejemplo Te daré descanso de Douglas. Stewart, Desafíos del liderazgo cristiano de John Stott o En el nombre de Jesús de Hnery J.M. Nouwen. 
Somos más que operadores, estamos hechos para más que el trabajo, de hecho, el trabajo se hizo para el hombre, no el hombre para el trabajo. Vivir la vida, o intentar vivir la vida como personas pareciera que cada vez se vuelve más contrario a las pautas que dicta la cultura y el sistema económico. Ojalá como cristianos podamos ser más sal y luz en este tema. ¿Tenemos necesidades? Sí, como todas las personas. ¿Tenemos trabajo? Sí, alguno bien remunerado, o no, otro sin salario; pero rehuimos a convertirlo en nuestro ídolo o la base de nuestra identidad. Confiamos en la provisión de Dios que alimenta a las aves sin que ellas siembren o cosechen y nos alimentará. Oramos pidiendo el pan nuestro de cada día después de reconocer su gloria y pedir que su Reino se establezca. Como que Dios da por sentado que él se encargará de suplirnos todo eso, como queriéndonos liberar de esa carga para concentrarnos en los temas importantes: el Reino. Dios nos ayude a modelar vidas así.