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Sólo después de las diez y cuarto...

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...se besan en la calle, en esa esquina del mundo organizado, la orilla del río interminable de motores, luces y almas. Ahí, donde juntos recrean el paraíso y hacen, con su amor deshinibido y lleno de pasión adolescente, la más bella y simbólica de las apropiaciones del espacio. No son ellos parte de la escena pública urbana nocturna, ¡No! somos nosotros, los que por el milagro del amor, hemos sido interiorizados por ellos para formar parte de su intimidad más profundad, aquella donde se aman y que existe materialmente en el pequeño hueco de espacio que queda entre sus labios cuando se encuentran sedientos los unos por los otros...

Pensando en mujeres...

Ahora que las pienso a razón de las letas de una canción y dos libros que estoy comeindo, me doy cuenta que mi caminar con Jesús ha sido impactado de mayor manera por mujeres, un lindo detalle que no había considerado. El tema me provocó una serie de: lluvias de recuerdos-comentarios que he hecho en el pasado ( y por los que me he arrependido) y otros que escuché de "hermanos" (incluso desde el púlpito) sobre "las hermanas". Me gustaría dejar en claro, antes de continuar, que mis ideas están ubicadas en un lugar social especifico en el cual reconozco la preencia de dos mujeres muy cercanas a mí que han influenciado en gran medida mi pensamiento, una de ellas mi mejor amiga y la otra también. Sobre el tema soy consciente que, lejos de poder hacer una erudita contribución, sea desde las ciencias sociales, la historia o la teología, llegué a él por el camino de los encuentros que despiertan recuerdos y proyectan perspectia de futuro, por lo tanto, con más libertad,...

Hay un canto ignorado en cada esquina

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Otro de Después de las Diez y Cuarto, una serie de pequeñas historias urbanas.... EL CANTO IGNORADO Temprano, antes que la estación de radio iniciara su programación regular, se levantó y dirigió al baño, tomó el cortabarbas e inició la poda de su barbilla, al final, vio con cierta alegría la casi perfecta rasurada. Salió del baño y despertó a sus hijos para que llegaran temprano a la escuela, no tuvo respuesta, ellos se aferraron con todas sus fuerzas a la almohada. Regresó al lado de la habitación donde estaba su cama para arreglarla. Veinte minutos después estaba listo, a la puerta, guitarra al hombro y niños tomados de la mano, la abrió con gran pesar y dio titubeante los primeros pasos, buscó con su mirada a lo lejos una silueta familiar, la encontró. De pronto, estaba frente a él una mujer joven de bellas formas, pero con el maquillaje corrido, que dejaba ver sus profundas ojeras, al instante los niños le soltaron de la mano y corrieron hacía ella....

Porque Tú estas conmigo

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A que les evoca la imagen? A mi, sin duda, al salmo 23, ese que aprendí de memoria por escucharlo todas las noches cuando mi abuela lo decía al final de su oración antes de dormir, incados ambos en el frío piso de la casa, sin luz, iluminados por la lámpara de petróleo que hacía brillar en su cajita de cristal una tenue lucesilla, y en medio de ese cuarto grande, casi oscuro pero tan familiar y reconfortable, incados en la cama alcanzaba a escuchar sobre mi hombro derecho El Señor es mi pastor, nada me faltará... , yo pensaba en todas las cosas que todavía no tenía la casa de la abuela, como la luz, ...en lugares de delicados pastos me hará descansar..., yo imaginaba esos verdes pastos como los del patio, tan alto que podía meterme a jugar y esconderme en medio de esa selva o delicados y suavesitos para descansar como la cama de la abuela, junto a aguas de reposo me pastoreará, confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor a Su nombre ... , yo recordaba la cara de sufr...

De a ratitos

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De a ratitos me dan ganas de irme a jugar, pero mi mamá dice que no puedo, tengo que acabar la cajita. De a ratitos me dan ganas de comprarme también una nieve en la paleteria de enfrente, como todos los niños, no me importa el sabor, me gustan todos, el de fresa, el de chocolate, el de vainilla y el de galleta. Pero a mí me gustaría probar el que hace reír. Porque yo veo a todos los niños felices cuando lo comen, ese sabor si que no lo he probado. De a ratitos a mi también me dan ganas de llorar, pero mi mamá dice que los niños no lloramos, pero yo no le creo. Cuando hace sol me lastima la cara, todo el día estoy en este crucero, de a ratitos mi mamá me deja descansar y me compra un taco para comer, de a ratitos la puedo abrazar y decirle que la quiero, nada más de a ratitos, la calle con sus ruidosos carros nos separan. A mi me gusta trabajar, lo que sí no me gusta es que no me da tiempo de jugar, de a ratitos puedo. Yo no tengo amigos, los otros niños como yo también trabajan y solo...

Caminando entre calles...

¿Ya caminaste por entre las calles y te enteraste de lo rápido que se mueven todos? Ayer recorrí otra vez una vieja acera olvidada, un tramo corto, no muy largo, era una banqueta ancha, cubierta por la sombra de los edificios. La recorrí contento pero tal pereció que yo era el único determinado a hacerlo sonriendo. La primera persona que me encontré fue un bolero, que sentado en el suelo esperaba paciente como pescador su sueldo, nos veía a todos con la misma rapidez, primero al rostro, después al calzado. Fue extraño, curiosos. Lastima, llevaba tenis, no era para él cliente. Así seguí por ese trayecto, después me encontré a una señora, caminaba lento, deteniéndose en las paredes, no sé que fue pero al verme tuvo miedo, todavía hoy me pregunto el porqué. Sin embargo lo más sorpréndete fue poder leer en sus ojos el miedo, el miedo que ha hecho nido y acompaña en pequeña guarnición extra al platillo del pan nuestro de cada día. ¿Te has tomado la molestia de ver con quien te encuen...

Mi nombre es...

No preguntes mi nombre y escucha: Soy quien se pasea por las calles oscuras de tu ciudad, el que ve al hombre que se esconde bajo los periódicos del frío, el que espera que alguien mas atienda al niño, proteja a su madre, seque lágrimas y se siente con los jueeces sin torcer el derecho; quien se alegra en la balanza justa y en la medida honrada, el que colabora con el honesto y se alegra en el íntegro. Soy un ingenuo a tus ojos que se enternece cuando ve a la madre jugar con su hijo y al hombre ganarse su salario onestamente mientras tala rascacielos de corrupción. Soy un loco a tus ojos, que susurra palabras de esperanza sin cansarse porque aún cree que ésta todavía exíste y puede anidar en el corazón del ser humano. ¿Sabes? Yo no me canso. Cuento con tiempo y mensajeros para enviar paz. Ven y caminemos por nuevos rumbos mientras me escuchas hablar, porque haz dictado sentencia contra mí in llamar a testigos ni dejarme hablar, ignorante que t í mismo te condenas. Cuéntame de tu hogar,...

Tú sabes como son las cosas

De veras no los tienes? Te voy a ser sincero, yo no te creo, para mi que nos estas queriendo ver la cara de pendejos, y yo, tengo mucha experiencia con los cabroncitos como tú; todos son igualitos, muy valientes al principio, así es, nadie tienen nada, nadie sabe nada, nadie conoce a nadie, !Y luego de repente a las horas se acuerdan de todo! De los números de cuenta, de los N.I.P. de las tarjetas, de la cantidad de los ahorros, de los amigos y hasta del nombre del perro del vecino. ?Pues quién te crees? O mejor dicho, ?Con quién crees que estas hablando? Si te tengo aquí es porque yo sí te conozco y te conozco muy bien. Así que una de dos: ?O yo soy un pendejo o tú eres un pinche mentiroso? Y amí la verdad, los pinches mentirosos me desesperan y me caen mal, muy mal. ?O tú que crees pareja? No pues, si no dice nada entonces usté es pendejo, pero a mí se me hace que éste necesita refrescarse tantito la memoria, ya verá, después nos va a querer decir todo el cabrón. Pues ya sabes pareja...

Creando necesidades

¿Cómo te explico? ¿Cómo logro comunicar exactamente lo que deseo y siento sin que el medio que use y el tiempo que dispongo lo altere y por consecuencia recibas un mensaje que yo no comuniqué o lo interpretes de otra forma completamente distinta a la que yo supongo y deseo que lo hagas? Tal vez no lo logre, porque eso implicaría que tú seas yo, y yo tú, entonces este texto no tendría razón de existir, puesto que permanecería en mi, tú o nuestra mente, como una de esas incomoda idea subversivas que yo, tú o nosotros, intentamos callar o ahogar en el mar de silencio y censura que puede convertirse, o puedo, o puedes o podemos convertir a nuestra mente. Entonces, cómo comunicar algo tan simple de manera tan pura como lo absoluto, ya se que tal vez no lo logre, porque eso implicaría que vivas mi vida, para poder entender, aunque, déjame decirte, a manera de consuelo, que confió –no plenamente, porque el lenguaje no nos pertenece a nosotros exclusivamente, si no es de uso común y, por ...

El Hallazgo (Despuès de las diez y cuarto. parte II)

Por la noche, cuando me toca caminar, veo con tristeza las miradas de aquellos que no tienen forma segura de regresar a casa, porque el transporte público ya no pasa y lo obligan a caminar largos caminos oscuros inseguros. Y me pregunto dos cosas, ¿No vale la pena arriesgarse y hacer cuanto puedes por ayudarles? ¿Acaso quien dirige no escucha su silencio y temblar de dientes cuando camina viendo trás el hombro si no lo sigue un extraño? Pensando en ello ocurrió esto que te cuento, ocurrió una noche cuando yo regresaba a casa, hasta ese momento, nada especial había ocurrido, pero en ese instante algo sucedió: No fue un evento extraordinario, sino todo lo contrario, sencillo y simple, como todas las cosas lindas, a tal grado que nadie fuera de mí lo pudo ver. Y no lo digo para enorgullecerme, simplemente deseo compartirte aquel hallazgo. Esa noche el taxi se detuvo en una esquina, todavía no era muy tarde, algunos comercios continuaban abiertos, por las anchas aceras cam...

DESPUES DE LAS DIEZ Y CUARTO. parte 1

Comencé hace tiempo a escribir, motivado por lo que veía por las noches de regreso a casa, aturdido por las las lecturas de la escuela, emocionado por lo que sentía, pasmado por la realidad, dolido por el dolor. Sucedió que pronto tenía tres relatos, todos se desarrollan en la calle de una ciudad oscura, vacía, contaminada, llena de miedo, tal vez es Tijuana, yo me resisto a creerlo. Entonces pensé en darles forma, quice unirlos por una sola historia pero que más que el dolor para darle continuidad a la historia, en el dolor todos nos identificamos como iguales, como tan necesitados del otro, de los otros. Así que los dejé sueltos, pues unicamente están atados a sus universos que puedo decir que es el mismo. Les puse un nombre, DESPUES DE LAS DIEZ Y CUARTO , tal vez convenga agregar posteriormente un subtitulo como: "Historias de baqueta", o "Historias nocturnas urbanas". El primer relato, que dejo acontinuación es precisamente la columna vertebral de todos, es el ...