De acompañar y ser acompañado
He recibido mucho amor de parte de la comunidad, me he sentido por vez primera dentro del cuerpo, como un miembro más, he recibido amigos, he compartido cargas, tiempos, desvelos, sueños, planes, dudas y preguntas, ha sido bueno. Ahora camino y permanezco en el frente, con aquellos valientes que por encima de la vergüenza o el olvido de la fe en la vida cotidiana, deciden hacer lo que es necesario hacer, porque entienden que recibimos oportunidades por gracia y que necesitamos brillar con la luz y el amor de Jesús en la universidad, llevando y siendo el mensaje. He sido acompañado, ha sido bueno, COMPA me brindó la oportunidad de integrar mi fe para vivirla también en la escuela, ¡Dios me encontró en la universidad! Me tendió la mano, me dio a dio una amiga muy inquieta que lo ama mucho y me contagia sus sueños, locuras y dudas, me mantiene despierto, inconforme, sediento de justicia y tiempo para profundizar más con Jesús, no pensé encontrarme una persona en la misma carrera con quien...