¿Por qué distanciarse del Frente Nacional por la Familia?
En mi post
anterior “¿En qué han fallado los evangélicos en la lucha por “el matrimonio
natural de un hombre y una mujer”?” expresé mi desaprobación de la
participación evangélica en las marchas del
pasado 10 de septiembre organizadas por el Frente Nacional por la Familia (de
ahora en adelante diré FNF o Frente).
Con
sorpresa y agrado recibí comentarios. Una buena parte de ellos me tilda de
“pesimista” por considerar que la reforma de EPN al artículo 4to Constitucional
se llevará a cabo tarde o temprano. Otros me llamaron la atención por
considerar a los marchantes algo así como “borregos acarreados”. Alguien más
dijo que yo no estoy informado o que no propongo respuesta. El punto es que se inició un diálogo surtido
que espero lleve a buenos términos y nos siga ayudando.
La cuestión
de las marchas y las acciones en pro de la defensa de la familia natural y el
derecho de los padres a la educación sexual de sus hijos. Vayamos por partes.

2) la defensa de la familia natural y
el derecho de los padres a la educación sexual de sus hijos: en las redes
sociales circula un video donde se entrevistan a distintos marchantes en
Hermosillo, Sonora. Basta ver el video y escuchar las respuestas para darnos
cuenta el riesgo que representan las acciones del Frente. La atmósfera de la
marcha es idéntica al más recalcitrante mitin del partido que ustedes gusten y
manden. Se escuchan gritos de una mujer tratando de animar el ambiente. Después
de ver el video me dio la impresión que como cualquier partido político, los
dirigentes del FNF, se aprovechan de la ignorancia que muchas personas tienen del
tema. Ahora, lamentablemente tampoco el grueso de la población se interesa en
informarse cuidadosamente, sino que cede su derecho a otros, para que a su vez,
les digan qué pensar y qué hacer. Esto me lo confirmó un comentario a mi
entrada de blog que dice: “no considero que
todos los creyentes deban ser analistas, teólogos y estudiosos del mundo
contemporáneo para tener una opinión adecuada, al menos, eso sí, se debe exigir
de los pastores o líderes de la iglesia.”[1]. Esta persona perdona la desinformación de “todos
los creyentes” pero no así la “de los pastores o líderes de la iglesia”. Por mi
parte yo estoy rotundamente en contra de esta idea y este tipo de concebir la
iglesia, donde hay una división entre clérigo y laico, donde el clérigo es el
especialista. Rechazo esta idea enérgicamente. Tal vez escriba de eso en otra
ocasión.
Regresando
al punto 2. Las propuestas del Frente son debatibles, deben serlo. El problema
es negociar aspectos legales y constitucionales desde términos absolutos. Está
bien, todas las personas marchantes opinan esto a partir de su fe, creencia,
tradición o porque eso les dijeron. Es respetable y válido. Pero cuando se
trata de traducirlo en una ley para todo un país tan diverso como México, donde
existen otros credos y personas que se asumen como ateos, es un error. El FNF
infunde miedo, esta campaña por la familia será recordada como una campaña del
miedo que genera discriminación y violencia.
Investigando
más sobre el tema encontré noticias del aumento de homicidios homofóbicos. México
es el segundo lugar a nivel mundial en crímenes por homofobia.[2] Yo
desconocía eso, e ignoraba la tragedia más penosa: el ataque al bar LBGT La
Madame, en Xalapa, Veracruz, el 22 de mayo. En esa ocasión un grupo armado
disparó contra ciento ochenta personas y dejando un saldo de un total de cinco
personas muertas.[3]
Me da vergüenza que como cristianos no
hayamos dicho nada por la muerte de estas personas ni condenado a los
responsables.
Campaña de
miedo y mentiras. Básicamente los motivos que los
dirigentes del Frente dan para salir a marchas son: “el gobierno permitirá los
matrimonios homosexuales, las parejas homosexuales podrán adoptar niños y
además, el gobierno por medio de la SEP enseñará a los niños que no se nace
hombre ni mujer, sino que hay más de dos géneros, y que los niños pueden elegir
qué quieren ser”.
El matrimonio, la Constitución y la religión
Nota previa. Por ahora únicamente vamos a hablar en términos constitucionales (aunque no sea experto en eso) no de valores. Para que no peguen el grito en el cielo tan rápido. El texto
del artículo 4to dice en sus primeras líneas: “El
varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el
desarrollo de la familia.”[4]. Yo mismo me sorprendí que el texto de la
Constitución fuera tan escueto y el alboroto tan grande. De forma rápida
podemos decir que lo importante es la igualdad ante la ley. En cuanto a la
familia. El Estado protegerá “la organización y el desarrollo de la familia”.
El texto no define a la familia como la formada entre un hombre y una mujer. (La propuesta de reforma al artículo 4to Constitucional el 11 de agosto de 2015 que presentó Confamilia sí). Como "familia" no está definida en el texto constitucional se generan este tipo de debates.
¿Por qué no está definida la familia como hombre y mujer en la Constitución? Rápidamente: 1) porque en el texo original de 1917 el artículo 4to no decía nada de la familia. Se incluyeron las primeras líneas del texto hoy vigente hasta 1974. Entonces, ¿Por qué no se definió "familia" como "la formada por un hombre y una mujer" en la década de los setenta? El contexto era otro. En esos años el termino "familia" era interpretado exclusivamente a la que forman un hombre y una mujer. Por lo tanto, el texto de la Constitución "está abierto a interpretaciones". Las interpretaciones cambiarán necesariamente con el paso del tiempo. Eso es lo que pasa ahora. La sociedad es otra, ahora, "familia" también se refiere a otras formas existentes ya, como la que forman papá o mamá soltera, la pareja que decide no tener hijos, la pareja que no puede tenerlos, la pareja que adoptó o no puede hacerlo, los abuelos que crían nietos, la extendida donde un abuelo vive en casa, la que forman personas del mismo sexo. Claro
en 1974, año que se añadió estas líneas al artículo, la familia se entendía en
la forma de un hombre y mujer pero no significa que ya entonces existían
personas del mismo sexo viviendo juntas. Sobre ese criterio de interpretación podemos decir que hoy, 2016, el contexto es otro y el principio
de interpretación debe incluir en "familia" a todas las formas existentes hoy en día. Y aquí no me refiero con “otras formas” solamente a las integradas por personas del mismo sexo, sino también a las familias donde la pareja vive en unión libre, la formada por mujeres solas con hijos, los hombres solos con hijos, las familias divorciadas, la familia extendida, las familias sin hijos, etc. ¿Por qué? Por cuestión de derecho de las personas y acceso a la protección del Estado.
Sobre esta base de interpretación del artículo constitucional, la Suprema
Corte de Justicia de la Nación reconoció en la Jurisprudencia 43/2015 y 46/2015 el
amparo promovido para que las personas del mismo sexo puedan ser
reconocidas como un matrimonio por el Estado. ¿Qué se gana con eso? ¿Por qué se
busca el acceso al matrimonio? No es una cuestión principalmente de preferencias
sexuales sino de derechos y justicia. Por ejemplo, quienes estamos casados
contamos con
- Beneficios fiscales
- Beneficios de solidaridad
- Beneficios por causa de muerte de uno de los cónyuges
- Beneficios de propiedad
- Beneficios en la toma subrogada de decisiones médicas
- Beneficios migratorios para los cónyuges extranjeros
Las parejas
del mismo sexo que ya viven juntas no pueden acceder a estos beneficios. El
reconocimiento constitucional permitiría, por ejemplo, que al morir una persona
del matrimonio la otra pueda heredar.
Es
interesante que muchos evangélicos estén junto con el FNF oponiéndose a esto,
que en la práctica significa negar los derechos de otras personas. Esta actitud
no va en consonancia con el Evangelio. En ese sentido las opiniones se
diversifican. Es sumamente interesante como las marchas generaron una derrota a
los evangélicos. Lejos de unir marcaron una nueva división. Están los
“conservadores duros” que se oponen y no les importa negar la herencia evangélica
mexicana aliándose con la iglesia católica y sus sectores más conservadores. En
ese sentido, muchas iglesias pentecostales y neopentecostales se sitúan en ese
bando. ¡Eso es una preocupación enorme por sus implicaciones políticas!
Comparto la preocupación de un amigo y colega cuando dice:
“Lo
que me preocupa es que, en un intento desesperado por defender un mundo
"solido" (sic) de valores y tradiciones (aunque este nunca existió) y
asustados por una propaganda mentirosa, estén resucitando a un cadaver (sic) político
que, aunque me cuesta decirlo, me asusta mucho más que el PRI. Un cadáver (sic)
fascista que esperaba la oportunidad de ser revivido, y que parece haberla
encontrado en la debilidad del régimen actual, y que se entiende a la
perfección con otra derecha, una venida del norte, que disfrazada de
"evangelio" no tiene empacho en bailar sobre la tumba de todos los
protestantes que lucharon por construir un estado laico, y que por poco y gana
la alcaldía de mi ciudad natal [Se refiere a Julián Leyzaola, candidato para
alcalde de Tijuana en 2016, por el Partido Encuentro Social (PES)] lanzando como candidato a un militar
torturador.[5]
Sin
embargo, esta postura de alianza con la iglesia católica no se comparte por
algunas denominaciones evangélicas. Particularmente una histórica: la
metodista. Quien en su Posición sobre la
unión de personas del mismo sexo inicia reafirmando la laicidad del Estado
mexicano y el principio de separación iglesia-Estado. Reconoce una diferencia
entre el matrimonio civil y matrimonio como institución religiosa. Textualmente
dice:
…el estado civil es reconocido por el Estado como una institución de
derecho y el matrimonio como un contrato social que permite perpetuar la
cohesión. Sin embargo, conviene precisar la diferencia entre el matrimonio como
institución jurídica y el matrimonio como institución religiosa…[6]
A partir de
eso reconoce que:
…respetamos el matrimonio entre personas del mismo sexo como estado civil
relativo a la institución jurídica del matrimonio; pero sólo en su status
jurídico y de derechos humanos, no como una ley coercitiva para la Iglesia,
puesto que la Iglesia sólo bendice el matrimonio, y el matrimonio religioso en
la Iglesia Metodista no tiene como fin establecer un vínculo legal ante la
sociedad (por lo que su naturaleza es distinta y separada de los efectos
legales que atañen a la esfera jurídica).[7]
Concluye
afirmando la laicidad del estado y su postura en cuanto a fe:
En materia de derechos humanos, todos tienen derechos
inalienables; y aunque la sexualidad no es básicamente una necesidad inexorable
e inmanente para la sobrevivencia, respetamos el derecho de los individuos a
pensar y decidir, como dijo Juan Wesley, “en lo esencial unidad, en lo no
esencial libertad y en todas las cosas amor” estamos en contra de la
discriminación y la homofobia. […]
[…] Nuestros ministros no oficiarán, ni bendecirán ninguna
unión de personas del mismo sexo, y ninguna de nuestras instalaciones será
usada para ello.[8]
Al caso,
otra denominación que se distanció del FNF fue la Iglesia de la Luz del Mundo.
…respetamos el principio de separación entre el Estado y las iglesias. En
consecuencia, la Iglesia La Luz del Mundo distingue el matrimonio religioso del
matrimonio civil. El matrimonio religioso es responsabilidad de la Iglesia, y a
ella corresponde preservarlo tal como Dios lo estableció. El matrimonio civil
es responsabilidad del Estado, y corresponde a éste legislarlo. Así como las
iglesias no deben definir el matrimonio civil, el Estado tampoco puede definir
el matrimonio religioso. La Iglesia La Luz del Mundo propone a la sociedad sus
principios doctrinales, pero nunca los impone, porque respeta el libre albedrío
de cada persona.
Pero a
diferencia de los metodistas, la Iglesia de la Luz del Mundo arremete contra la
Iglesia Católica al identificarla como responsable de los intentos de violar la
laicidad del Estado.
Vemos con preocupación la actual embestida de la
jerarquía católica contra la laicidad del Estado mexicano. Prueba de ello son
sus llamados sembrando el odio y la división entre los mexicanos, debido a su
recurrente pretensión de asumir roles que no le corresponden. Este proceder nos
obliga a denunciar una vez más su oportunismo, a través del cual pretende
recuperar un protagonismo y relevancia que ya no tiene en la sociedad actual.
La
intención es clara: vulnerar al Estado laico. Y lo hacen con la arrogancia y desplantes
retadores ya conocidos, aprovechando la actual circunstancia social de
crispación, violencia y encono; los llamados a marchas y manifestaciones no son
para pronunciarse a favor de la unidad nacional, tan necesaria en estos
momentos, sino para incrementar la división. Es oportuno señalar que no estamos
en contra del derecho a la libre manifestación de las ideas, pero sí contra la
pretensión de manipular a los poderes legalmente constituidos.
No
se trata de un asunto menor o de segundo orden. Es un tema vinculado
medularmente a los procesos democráticos de la República, que afecta la
convivencia armónica entre los mexicanos, sean creyentes o no. […]
[…]
Resulta paradójico que quien se presenta hoy como defensora del matrimonio sea
la institución que ha negado el matrimonio a sus ministros de culto, un derecho
consagrado en el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos. Es inconcebible que quien se presenta hoy como defensora de los
derechos fundamentales, sea la organización que viole el principio del interés
superior de la niñez a través de los actos de pederastia clerical y el
encubrimiento de los jerarcas católicos (Cfr. Artículo 12 Bis de la Ley de
Asociaciones Religiosas y Culto Público). [9]
Como
podemos ver, el posicionamiento de estas dos denominaciones no es de unión con
el Frente ni una aceptación tácita del matrimonio entre personas del mismo
sexo. En ambas posturas el texto original dedica párrafos enteros a marcar y
dejar clara su postura con referente a su desaprobación de este tipo de
uniones. Pero deja al Estado hacer su trabajo y busca fortalecerlo ante las
embestidas que violan principios clave de la Constitución.
La educación sexual y el derecho de los padres y
madres por educar a sus hijos
La otra razón por la que el Frente logra gran apoyo es
gracias a las mentiras que difunde sobre la supuesta educación sexual
o la introducción del homosexualismo en los libros de textos. Enarbolan el
derecho que cada padre y madre tiene de educar a sus hijos respecto a la
sexualidad. “Es mi derecho de educar a mi hijo”. Desde hace tiempo circularon
supuestos libros nuevos para Preescolar y Primaria que distribuiría la SEP con
“sexo explícito”. Sobre este asunto se ha dicho hasta el cansancio que es una
mentira. Que la gente del Frente manipuló la información. En su página oficial,
la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C. desmiente y aclara el tema.
La foto del manual que aparece en esta nota corresponde a uno que fue
producido por el equipo de trabajo de la Asociación Mexicana para la Salud
Sexual, A.C. (AMSSAC) con la autoría de Gema Ortiz Martínez y Eusebio Rubio
Aurioles, y con la participación de varios miembros de AMSSAC así como la
supervisión del equipo de la entonces llamada Dirección de Evaluación y
Desarrollo Institucional conformado por: Norma María Luisa Gómez Pérez,
Verónica Luz Cárdenas Moncada y Wendy Yaereth Hernández Barrientos. Fueron
elaborados entre los años 2008 a 2010 y publicados en el año 2012, como parte
de un “Programa de Capacitación al
Magisterio para Prevenir la Violencia hacia las Mujeres (PREVIOLEM)”, se
utilizó en la capacitación de aproximadamente 2,000 profesores que
posteriormente los Centros de Maestros de toda la República multiplicaron con
profesores locales. El Secretario de Educación Pública (a nivel Federal) era
José Ángel Córdova Villalobos.[10]
Por lo que
vemos, el Frente usa mentiras. Los libros fueron usados para capacitar
profesores entre 2008 y 2010. En la página oficial está la dirección desde
donde se pueden descargar los materiales completos. ¿Cómo involucrarse o apoyar
un movimiento y una organización que avanza y convoca con mentiras? ¿Por qué los
evangélicos deberían distanciarse del FNF?
Un
breve recuento. Todo comenzó en Monterrey, Nuevo León.
En 2007 Norma Yolanda
Robles, diputada local por el PAN, esposa de un alcalde panista que removió la
estatua de Benito Juárez y colocó una del ángel Gabriel[11].
Robles “convocó a la sociedad civil de Nuevo León a participar en la
elaboración de una iniciativa de ley sobre la familia.”[12] De esos
esfuerzos resultó la “La
Ley de la Familia”. Para la elaboración de esta ley, tal parece ser (no lo
tengo confirmado) que los diputados panistas solicitaron el apoyo y
colaboración de Norma Treviño-Cuevas de Villareal, presidenta del Grupo Interdisciplinarios para
Asuntos de las Mujeres (GIAM).[13]
Treviño-Cuevas, según algunos reportajes, está ligada al Opus Dei, los Legionarios de Cristo, “la derecha de la Conferencia
del Episcopado Latinoamericano (Celam) y el Instituto de la Política Familiar
de España, que fue impulsado por el Partido Popular de José María Aznar y otras
facciones neofranquistas.”[14].
La esperada “Ley de la Familia” presentada como propuesta resultó ser una copia
de la Carta de los Derechos de la Familia, firmada por Juan Pablo II en octubre de 1983.[15]
Mucha coincidencia.
A pesar de esta violación
de la laicidad del Estado,[16]
al tratar de legislar para la sociedad con base en un criterio religioso, la
mayoría panista de los diputados del congreso local de Nuevo León aprobaron
esta ley la madrugada del 22 de diciembre. Para desgracia de este grupo de
personas, la ley fue vetada por el gobernador José Nativitas González Parás del
PRI.
Hasta el momento
aparecerán dos personajes que considero
importante seguir. Me refiero a Juan Manuel Dabdoud Giacomán y Norma Treviño-Cuevas de Villareal. Ambos
militantes activistas sociales en pro de la familia natural y ambos ligados con
la iglesia católica por muchos lados.
Un señor de convicciones firmes
Juan Manuel Dabdoud
Giacomán lo ubicamos en escena reaccionando al veto del gobernador de Nuevo
León a la Ley de la Familia. Dabdoud[17]
es originario de Nuevo León, identificado como empresario, de filiación panista
y según diferentes notas de periódico presidente de dos organizaciones: Familia
Mundial A.C. y el Consejo Mexicano por la Familia A.B.P. cuyo lema es: “Por la familia, elemento natural y fundamental de la
sociedad"[18] Dabdoud circuló un archivo de diapositivas titulado
“La otra familia, a consenso en Nuevo León” donde crítica la acción del
gobernador Nativitas y define “familia natural”
como la que surge de la relación de un hombre y una mujer[19].
Dicho archivo no lo he localizado hasta
el momento, pero en el blog alertareligion
se encuentra una presentación que circula en Argentina, identificando como su
autor a Juan Manuel Dabdoud Giacomán. Según el blog, esta presentación que
ronda por aquel país sudamericano, es la misma que Dabdoud circuló en
Monterrey, sólo cambió la foto del gobernador Nativitas por la de políticos
argentinos. Pueden ver el archivo en el blog citado.[20]
Dabdoud ha saltado a la
escena nacional como dirigente de Confamilia y del Frente Nacional por la
Familia. Podemos encontrar videos suyos en la red y artículos sobre el tema de
la familia.
Una señora muy activa desde el mismo domicilio

En ambos personajes
(Dabdoud y Treviño-Cuevas) podemos encontrar semejanzas. 1) ambos están
relacionados con la iglesia católica por sus actividades. En portales católicos
aparecen como columnistas o se anuncian sus actividades. 2) fungen como líderes
de distintas organizaciones, reales o ficticias, que muestran un rostro
“social” sin afiliación partidista ni religiosa. Además crean una entramada
difícil de desenredar. Muchas de estas organizaciones no cuentan con sitios web
o en su caso, no funcionan completamente. Al menos las referentes a “quienes
son, visión o misión”. 3) enarbolan un discurso completamente conservador,
violento y discriminador, para las minorías sexuales pero para todos los que no
opinan igual que ellos. 4) ambos comparten relaciones y soporte de otras
organizaciones conservadoras como el PAN, Opus
Dei, los Legionarios de Cristo o El Yunque.
El Yunque.[25]
Una nota del Proceso
menciona a Dabdoud haciendo alusión a organizaciones como Hazte Oír y
CitizenGo, ambas identificadas como parte de El Yunque en España. Además, en el
FNF aparecen otras organizaciones identificadas como parte El Yunque en México.
Esta organización, El Yunque, es, a titulo de una nota del semanario Proceso, la mano que mece al Frente.
¿Cómo es posible que por ignorancia los evangélicos caminen codo a codo con
simpatizantes de estas organizaciones? O mejor dicho ¿cómo es posible que sin
darse cuenta están siendo utilizados? El Yunque es “organización secreta de la ultraderecha mexicana, de
orientación católica, fundada por jesuitas en 1953, en Puebla, bajo la premisa
de convertir al catolicismo en el factor de unidad nacional.”[26]
Pueden investigar más en Internet para tener un panorama más amplio.
A
manera de conclusión: Dejar de alimentar el Frente Nacional por la Familia
Tal parece que apoyar las actividades del Frente
es atentar contra la laicidad del Estado. Este Frente, liderado por tres
organizaciones: ConFamilia, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) y por
Red Familia, además de contar entre sus fundadores con personas miembros del PAN y El Yunque, representa una
postura intolerante, coercitiva y con una agenda política de derecha radical. Tal vez las
personas pueden estar en desacuerdo con la iniciativa de EPN de reforma el
artículo 4to. Es su derecho. Pero apostar porque se reforme según lo planteado
por el Frente es inconstitucional y excluyente. La reforma propuesta del Frente
bebe de la jerarquía católica. Todas sus propuestas
vienen de esa matriz.
El reconocimiento legal que el Estado hace
del matrimonio por personas del mismo sexo no impide que las personas con
preferencia heterosexual sigan casándose. Ni obliga a que los que aún no se han
casado tengan que hacerlo. Mucho menos a que las iglesias (católica o evangélicas) deban aceptarlo. Ese es otro tema. En México
tenemos la posibilidad de llevar a cabo dos ceremonias, la civil y religiosa.
De hecho, muchas iglesias no casan a nadie sin el acta del registro civil. Sin
mencionar que muchas “familias” viven en unión libre. Son dos temas diferentes. Nos guste o no, el
matrimonio para personas del mismo sexo es un tema en perspectiva de género, derecho y
justicia. Y eso, como cristianos, no podemos verlo distinto. Nadie nos obliga
por ley a cambiar nuestras convicciones sobre el tema de la homosexualidad.
Pero que mejor muestra de amor cristiano que recibir con buen gesto esta
reforma constitucional, por más escandalosa que suene la afirmación.
No estamos en posición de discriminar a
nadie, imponer nuestros valores o rechazar a nadie. Somos invitados al diálogo,
a vivir bajo los parámetros del Reino de Dios. Llamados a ser familia en lugar de
esmerarnos en legislarla. Debemos ser familia y en eso también fallamos. De repente todos idealizaron la familia, evocan imágenes de funciones que ya perdió o nunca tuvo. Hablando desde mi experiencia como docente, puedo reconocer que la inmensa
mayoría de los problemas de los adolescentes eran por: 1) divorcios, 2) papá o
mamá ausente, 3) poca o nula relación sana con papá o mamá. El reconocimiento
de los matrimonios del mismo sexo por el Estado no obliga a las iglesias a
casarlos. Pero queda el desafío de como recibirles en las comunidades de fe a
las se pueden acercar quien así desee. Esto tampoco impide que los debates
sobre la homosexualidad (se nace o se hace, perdón por la expresión, espero no
ser ofensivo) o las implicaciones para los niños adoptados por personas del
mismo sexo continúen. De hecho esas seguirán y qué bueno.
Sobre las acciones políticas a seguir, ya
el Frente tendrá su agenda. Tal vez logren detener la iniciativa, tal vez no.
Lo que seguramente no lograrán es la modificación del artículo 4to según la
propuesta que presentaron. Espero. El problema es seguir apoyando a personas y
organizaciones que a partir del miedo y la mentira golpean el débil marco legal
para sus fines políticos que, lejos de ser más justo e incluyente representa un
retroceso en términos de derechos. En riesgo estamos todos. Frente a los grupos
del poder todo somos minoría, toda la sociedad y nosotros, como evangélicos,
tenemos también mucho que perder. Los evangélicos que aun así lo apoyan al EFN
traicionan la herencia evangélica en México que es mucho mayor, compleja,
influyente y rica que las marchas pasadas.
Una
respuesta pastoral.
Hace años asistí a una iglesia donde una
pareja se aventuró a tener reuniones con personas de la comunidad LBGyT en
Tijuana. Lo hacían en otro espacio del edificio, a un horario distinto y estaba
abierto únicamente para ellas. Creo que esta pareja que llevó la iniciativa
sabía que las reuniones generales no eran lugares de confianza para ellos.
Triste realidad. No sé si continúan con ese tipo de reuniones. Espero que sí.
¿Cómo relacionarnos como cristianos con
personas de la comunidad LBGyT?
1) Se me ocurre algo práctico y rápido: Ve
y pide disculpas a las personas por las marchas y toda la ola de discriminación
que muchas hermanas y hermanos mostraron en la pasada marcha. Discúlpate por lo
mal que ellas se sintieron. Algunas de las personas con quienes te puedes
disculpar forman parte de la familia, son vecinos, amigos, compañeros de clase,
trabajo y algunos van a la iglesia. Otros ni siquiera lo expresan.
2) hagamos de nuestras comunidades
cristianas espacios de confianza. Tristemente la atmosfera de las relaciones al
interior de la comunidad de fe local son de machismo, chistes homofóbicos,
burla y condena por el aspecto físico o de competencia por las posiciones.
3) quitémonos de la mente la idea de
superioridad moral que tristemente nos acompaña a casi todos. ¿Por qué pensamos
que un pecado es más grande que otro? ¿Por qué no reaccionamos igual con la
ambición y lujuria? ¿O por qué pensamos que somos mejores que otros?
4) tratemos como personas a las personas.
Incluyámoslas como personas. Conocerlas y que nos conozcan, sin miedo. “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” 1Jn4:18. ¿Cómo podemos amar a estas
personas? Jesús los ama, no los condena.
5) Leamos los evangelios y
veamos a Jesús. Les llama a seguirle también y compartir el camino con
nosotros. Las respuestas simples no
existen, la vida y el mundo son complejos. Pero todos somos sujetos del amor de
Dios. Todos. “Porque en Dios no hay acepción de personas.”
Rom.2:11 No estamos en posición de cambiar a nadie sino de
hablarle con palabras y hechos sobre quien es Jesús, a qué nos llama y qué pide
de nosotros.
6) Oremos, oremos no para que “cambien” y dejen de ser
homosexuales sino para que conozcan a Cristo.
7) Demos razones de nuestra esperanza siguiendo el
modelo de Jesús.
[4]http://www.juridicas.unam.mx/legislacion/ordenamiento/constitucion-politica-de-los-estados-unidos-mexicanos#10539
[7] Ibid.
[8]Ibid
[17] En Internet circula un CV de este personaje donde
destacan sus actividades docentes y de conferencista. Pueden consultarla aquí: http://s06e3471a2b116d8b.jimcontent.com/download/version/1348174413/module/6217458577/name/Curr%C3%ADculum%20Juan%20Dabdoub%20Conferencias%202012%20(1).pdf.
[18] Sobre estas organizaciones hay confusión. Según las
notas periodísticas consultadas, algunos mencionan a Dabdoud como presidente de
Familia Mundial A.C., otras como de Confamilia, o el
Consejo Mexicano por la Familia A.B.P. y en otras también de la Confederación
Mundial de la Familia A.C. Pareciera que estas organizaciones son cuatro
organizaciones diferentes, aunque algunas veces se usan como sinónimos. Sin
embargo, en una carta dirigida al Senador Fernando Yunez Márquez, por motivos
de inconformidad de los criterios de selección de dos nuevos magistrados de la
SCJN aparecen dos únicamente dos organizaciones firmantes: “Confamilia y
Consejo Mexicano por la Familia A.B.P. (Confamilia)”. Ver. http://www.senado.gob.mx/comisiones/justicia/docs/Ministros/ONGS.pdf
[20]
Para ver la presentación es necesario dar “click” en el recuadro azul del lado
derecho: http://alertareligion.blogspot.ca/2010/05/adultos-y-asustados-postdata-a186b.html
platicando con algunos jovenes de preparatoria precisamente les hable sobre la importancia de legalizar una union, por los beneficios y obligaciones que esto conlleva. y sobre el amor puro de Cristo hacia sus hijos, que como dices hay que hablarles de Cristo para que lo conozcan y no de tratar de cambiar su orientacion sexual
ResponderEliminarHermano, me pongo de pies y te aplaudo,es de los mejor que he leído desde afuera. Un abrazo a tu esposa hasta Canadá y desde aqui, desde Ensenada. Aunque creo que el fundamentalismo no le interesa todo eso, ya que la Biblia dice .... bla, bla, bla.
ResponderEliminarOye Abdiel, tú conociéndome sabrás que comparto tu sentir--sobre todo en el asunto de un mundo complejo, fluido, en perpetua construcción. Me pregunto un asunto: ¿será un poco menos políticamente correcto instar no a que "cambien" (punto número 6 de las recomendaciones), no a que "conozcan a Cristo" sino a que Dios les muestre misericordia, se arrepientan y crean? Genuinamente me lo pregunto, por que aunque en la cultura PC de hoy en día eso suena paternalista e impositivo, sigue siendo el lenguaje del Nuevo Testamento y del propio Jesús (Mr 1:15). Esto claro con una actitud de primero reconocer el pecado propio, segundo reconocer que el cambio no provino de nosotros mismos y tendrá que provenir del Espíritu, y tercero como petición que como cristianos hacemos a Dios--no como discurso que decimos a cualquiera de esas personas para condenarlos.
ResponderEliminarBro, algún día me gustaría echarme una platicada contigo. Tengo tantas inquietudes sobre cómo conciliar estos dos polos de falsa dicotomía entre el cristianismo como acción social y el cristianismo como discurso espiritual. Hay muchísimo en redes sociales sobre ello--frentes y frentes que aparecen entre los propios cristianos. Unos que denuncian la pobre enseñanza en y para la Iglesia y otros que denuncian la incongruencia de la actividad sociopolítica de los cristianos. Y para mi, ambos tienen razón pero siempre parecen estar en espectros políticos opuestos (derecha e izquierda, respectivamente). Pero... pfff el Evangelio tan rico en implicaciones que es una y otra y ambas, un Dios que llama a una realidad espiritual de posicionamiento moral ante él y la necesariedad de su sacrificio substitutivo al mismo tiempo que un Dios que repudia la opresión por medio de aparatos de poder en las relaciones políticas. No sé si me entiendas men, pero algún día me gustaría platicar sobre ello.
Saludos y un abrazo. Que la gracia de Cristo los siga perfeccionando hacia la santidad que glorifica a Dios y que no dejen de hablar en contra de las mentiras y otros recursos de las instituciones en México y en el mundo.
me encanto tu post la verdad ers de los pocos cristianos que he visto por estos medios que es tolerante y sobretodo que habla con sabiduria,yo soy una mujer de 30 años heterosexual me habia alejado de la iglesia y templos porque no me gustaba la manera en que los pastores y sacerdotes daban discursos de odio y discriminaban a los que eran diferentes y en esto me refiero a los homosexuales y aquellos que no fueran evangelicos o catolicos,pero he decidido a regresar a ser cristiana por ver a personas como tu y jamas me he puesto en contra de que las personas del mismo sexo se unan por union civil ya que la union civil es por medio de la ley y el matrimonio por la iglesia es otro y a nadie se les estan quitando sus derechos ya que tanto el matrimonio entre pareja de hombre y mujer aun seguira existiendo y eso nada lo cambiara
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