Encontrados

No hay dolor
No hay verdad, no hay mentira,
No hay eternidad solo presente, solo ira.
No hay valor en las palabras.
Hay un hombre haciéndose millonario
Inventando una nueva sensación que no produce la droga
Y una fila de compradores a la puerta esperando desesperados.
No hay humanidad, se extinguió.
Hay una anciana vendiendo dulces hasta altas horas de la noche y nadie la vio.
Llueve y hace frío,
El niño tiene hambre, el viento pasa por la pared y golpea sus mejillas y nadie lo sintió.
Es de noche.
Camina el estudiante, hay un auto y en la oscuridad brilla una ráfaga como lluvia de balas.
No hay dolor. Hay precio, hay oferta y demanda.
No hay silencio, todos comunican, nadie entiende.
Un callejón.
La joven camina asustada, un hombre decide tomarla a la fuerza y destruye una vida.
No hay valor en la vida, hay presente y hay sensación.
No hay satisfacción. Hay necesidad de más.
Se inventan cosas, mundos, utopías y no es suficiente.
Suda el obrero doce horas al día, como dos veces y es presa del ladrón.
Acaba de morir alguien de hambre y enfermo.
El político compró nueva computadora y escritorio.
Las escuelas llenas de niños, sus estómagos están vacíos.
Las universidades calladas, los estudiantes derrotados sin actuar y dormidos en las victorias de ayer.
La televisión por cable no deja dormir, seduce, oprime al libro.
No hay dolor ni valor, sólo diferente opinión.
No hay tiempo, hay presente.
No hay pasado porque es culpable del hoy.
No hay futuro, no hay tiempo para soñarlo.
No hay esperanza de vida, ni siquiera esperanza.
No hay memoria, no hay sentido, no hay pertenencia.
Permea la incomodidad, el sinsentido, el silencio, el vacío.
Por favor háblanos, rómpenos los silencios o caya nuestras voces, encuéntranos en nuestra humanidad extinta y vuélvenos a mostrarnos nuestro corazón vacío y llénanoslo otra vez con tus palabras, contigo.

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