miércoles, 29 de octubre de 2008

"El beso del Hotel de Ville", 1950


Robert Doisneau fue el fotografo que captó esta imagen ahora inmortal, "se encontraba en una terraza de un bar con su cámara Rolleifleux. Observaba atentamente a la gente que pasaba por la calle y entre la multitud pudo distinguir a una pareja de enamorados que, despreocupados de cuanto le rodeaban, avanzaban besándose apasionadamente. Rápidamente, el fotógrafo tomó su cámara de fotos y disparó esta instantánea conocida como El beso del Hotel de Ville", que ternura.
La realidad fue que Doisneau contrató a una pareja de actores, los que aparecen en la foto y que, en ese momento sí eran novios. La fotografía mejor vendida, 410.000 copias dicen algo, (claro, más las descargas de Internet e impresiones) y 155,000 euros que un coleccionista suizo pagó en 2005 a la chica del beso en la fotofrafía por una copia original firmada por Doisneau quien se la había enviado dos días después de la foto.
La historia alrededor del beso del Hotel de Ville es enredosa, como todas las que hay detrás de un objeto cuando éste alcanza un símbolo para casi todo el mundo, o al menos para Occidente. Por otra parte, es una verdadera lastima que la historia de amor de la joven pareja de la footgrafía terminará en un par de semanas después, que incongruencia, la representación del amor, del inmortal amor que trasciende el tiempo, duró tan sólo un par de semanas después de que ese momento fuera captado por la lente que permitió que las futuras generaciones tuvieramos tan bella herencia.
Solo dos cosas ocurren después de ver la fotografía, ir a París o besar a alguien. Los que tienen la posibilida de viajar a París, ¡Felicidades, vayan! Los que no, pero pueden tomar la opción dos... ¡Felicidades!... y los que como yo, ni una ni la otra, pues.... (risas)... sin palabras... nada, a ahorrar euros y a conservar ese primer beso hasta encontrar a una persona especial.


domingo, 26 de octubre de 2008

A propòsito de la mùsica

Recientemente he redescubierto a Jorge Drexler, la primera vez que lo escuché llegó a mí por medio del chat, era un vínculo color azul de una página de youtube, la cancón era "Mi guitarra y vos", de la cual sólo puedo decir: fantástica, por ser una dulce discordancia entre letra y música que se desplaza en un ritmo inesparado que provoca una incongruencia auditiva entre la melodía de los instrumentos y el sincero sentimiento que emana de la bien pensada y rimada letra. Aquella vez fue la primera y única, como te venía diciendo, volví a él para descubrir su música, esa que me ha gustado por su suavidad y letras elaboradas que te obligan a escucharla dos o tres veces para poder comprenderla en su totalidad, aunque la primera vez hayas podido identificar y apropiar el sincero sentimiento de nostalgía y amor que de manera fascinante y fácil, dicho sea de paso, puede trasmitir; esa es la magia de la música, pienso yo, que soy un músico frustrado que disfruta del sonido que provoca y armoniza deliciosamente una guitarra acústica, un piano de cola, un violín -en manos de un violinísta o una violinísta genio-, un violoncello y un par de voces que bien pueden cantar en latín oo francés, aunque pueda entender con mayor facilidad al primero.

La música es, y no quiero con esta definición sumarme a las miles que ya hay, un medio de comunicación o, mejor dicho, intentado encontrar un título más digno que tan sublime arte merece: un mensaje, o mejor dicho: mensajes. Pues la música no es de uso individual y privado, porque nunca se puede producir por una sola persona, porque tiene la necesidad de herramientas, incluso de sus cuerdas vocales, si es el caso, y a pesar de eso, por más solo que éste esté siempre la música dirá algo para alguien, ese alguien sea Dios, la naturaleza, un amor, una causa, un ideal, un grupo o un etcétera.

Aquello que escuchamos no es lo que nos apropiamos en secreto, sino lo que sentimos en público, porque incluso, la música es de uso público, para la comunidad, sea ésta un grupo de cazadores alrededor del fuero en lo oscuro de la noche estrellada, o un grupo de congregantes en un templo un domingo por la mañana, o un grupo de miles reunidos en un estadio en una noche de concierto un viernes en la noche, o de un reducido grupo de amigos, de tres por favor, o de una pareja, de dos por favor, obviamente, sentados juntos, muy juntos en un café, con un oloroso y delicioso café o té en la mesa, escuchando a un trovador en el escenario , un jueves por la noche. Incluso, no se tú, pero yo lo pongo sobre el escritorio y me gustaría incluirlo en futuras conversaciones, la música que se escucha en los pasillos de los camiones, porque te confieso, los mejores conciertos a los que he asistido casi de forma gratuita, por tan sólo $6.50. pesos, han sido los que ocurren en esos angostos y largos pasillos de cambión, ahí se escuchan roncos, entonados y desentonados, buenos y malos cantantes, roqueos trasnochados, simpáticos norteños, ridículos románticos, alegres sones jarochos e interesantes y desconocidos corridos.

En fin, quién puede negar que la música que escucha no es una prolongación de sus sentimientos y del estado de ánimo de su alma. En este mundo donde nadie se habla por temor, aquellos que queremos comunicarnos con el otro y conocerlo en su sincera y debil humanidad, creo que tenemos el reto de escucharlo en lo que escucha y en lo que canta, aquel que quiere escuchar, o aquellos que queremos escuchar, tendremos que aprender a interpretar a partir de la música y de las miradas, ambas aparentemente tan ingenuas pero tan comprometedoras y claras.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Tú sabes como son las cosas

De veras no los tienes? Te voy a ser sincero, yo no te creo, para mi que nos estas queriendo ver la cara de pendejos, y yo, tengo mucha experiencia con los cabroncitos como tú; todos son igualitos, muy valientes al principio, así es, nadie tienen nada, nadie sabe nada, nadie conoce a nadie, !Y luego de repente a las horas se acuerdan de todo! De los números de cuenta, de los N.I.P. de las tarjetas, de la cantidad de los ahorros, de los amigos y hasta del nombre del perro del vecino. ?Pues quién te crees? O mejor dicho, ?Con quién crees que estas hablando? Si te tengo aquí es porque yo sí te conozco y te conozco muy bien. Así que una de dos: ?O yo soy un pendejo o tú eres un pinche mentiroso? Y amí la verdad, los pinches mentirosos me desesperan y me caen mal, muy mal. ?O tú que crees pareja?

No pues, si no dice nada entonces usté es pendejo, pero a mí se me hace que éste necesita refrescarse tantito la memoria, ya verá, después nos va a querer decir todo el cabrón.

Pues ya sabes pareja, lo que procede... !No cabrón!... de una vez haz lo que se hace, sin tanto rodeo, que sea rápido y efectivo, no quiero pasar toda la pinche noche aquí escuchándolo llorar, me quiero ir rápido, tengo que llegar temprano a mi casa porque tengo enfermo al niño y mi vieja se preocupa mucho. Así que dale y dale rápido, ni pedo cabrón, te tocó la mala suerte de que mi niño esté enfermo y pues, tendremos que hacer todo el trabajo de una noche en... ?Qué horas son, pareja?... !En la madre!... ni pedo, tenemos dos horas para trabajar, así que tú sabes cómo te la quiere llevar. Digo, déjame ayudarte, a ver, dime, ?Qué me cuesta a mí ponerte en tu madre y salir ahorita por otro cabrón? !Pues nada! Pero como ya tengo trabajo invertido en tí y cómo de seguro tu vieja ya tiene horas llorando, hay que darle finish a este visne. Pareja, ?Ya conoce a la vieja de este wey? !Está bien buena!

?Es aquella morenaza del restaurante?... !Por supuesto que sí! Cómo olvidar semejantes curvas, aunque no sé usté, pero a mí me gusta más los martes y jueves, cuando va sus dos horitas al gimnacio y se pone esos pants ajustados.

Ya vez cabrón, si sí te conocemos, así que déjate de mamadas y no me quieras seguir viendo la cara de pendejo. A ver pareja, cuétele a este cabrón de su hijo.

?El morro del equipo de futbol? No pues, el muchachito tiene talento. ?Pero él que tiene que ver en esto? ?No anda en casa de sus amigos hoy? ?Le hablamos al Bamban para que se vaya por él?

No, como crees, yo pienso que si "levantas" al muchacho sería muy abusivo de nuestra parte, además, se me hace que éste wey ya va a cantar, mira, ven, eso es a lo que yo le llamo "punto cero": cuando se ponen a chillar y a apretar los puños, como queriéndote partir tu madre, y te empiezan a echar esas miradas de odio, vélo; ahora ya sólo necesitan una ayudadita para hacerlos hablar. Por eso, como te decía con aquel otro cabrón de la Lobo, algunas veces es mejor taparles la cara para no verlos, no te creas, a veces me dan miedo.

Y bueno, ?De aquí que procede, porque ya nos echamos media hora? ?Hablamos a su casa o de damos cuello?

!No!, como crees, no digas eso enfrente de nuestro amigo, se nos puede asustar, y ya te haz de acordar de cómo se ponen cuando pasa eso, ni del número de teléfono de su casa se acuerdan, y la verdad, así no se puede trabajar agusto. así que no vuelvas a decr eso. ?Ok? Vas a ver como este wey sí se pone las pilas.

Oiga, ?Me puedo quedar con su reloj? Se ve bien chigón.

?Cómo quieres que te dé el reloj del caballero, hay pareja tan alebrestado? Si Dios mediante, el señor se va ir caminando y con el aparatito en el puño de su mano, además, no somos rateros, ya te dije, que por andar a las carreras y querer hacer todo al a ventón te puedes meter en malos pedos. Mejor tranquilo, ya verás como solito cae, todos caen.

?Y si no quiere decir nada?

Qué no se le ocurra al cabrón, ?Estas oyendo?... !Que ni se te ocurra! Porque entonces sí se le va a aparecer el diablo. A ver pues, ya me desesperaste pareja, y tú cabrón, ya me hiciste perder una hora de mi tiempo, vas a tener que decir algo que me ponga de buenas ota vez o si no, te voy a poner en tu madre, soy todo oídos, te escucho... ?No?... sigues en lo mismo verdad. A ver pareja, proceda con uno del pie ezquierdo... no, no hay tiempo de mandarlo, aquí se los quitamos hasta que cante, ándele, !Dele si es muy hombrecito, que no se siente nada!

Híjole, se va a manchar la alfombra, mi vieja se va a enojar un chingo cuando regrese.

!Cállate cabrón!... cállate... calladito... calladito.... así, serenece, serenece, ya, no fue nada, lo ocupo lúcido para que hable fuerte y claro. Fíjese bien lo que le voy a pedir, y póngame mucha atención, porque si no me entiende y no responde de buen modo, le van a mochar otro dedo, y así sucesivamente hasta que hable, y si se me desmaya, no hay pedo, le podemos seguir mañana, o pasado, no más no se tarde mucho, porque sólo tiene veinte dedos... !Hay pareja! Cuántas veces te he dicho que cuando estás en el trabajo pongas siempre en pinche vibrador al celular. ?Cómo que qué vas a hacer, contesta cabrón, a ver quién es?... ?El Bambam? !A cabrón!... Pues contéstale, qué esperas.

!No chingues! !No me chingues! !Hay cabrón, quién fue el pendejo que metió la pata!... ?Quién es ese wey?... ?Nuevo?... ?Cuándo chingados me dijiste que había un nuevo?... ?Cóo que dónde?... en la casa con otro wey, hay como eres pendejo Bambam, no sabes el pedo en el que nos metiste. !Pues no sé!... Déjame le pregunto a ver que procede, no te muevas de ahí, yo te hablo en cuanto sepa. Si serás pendejo, a ver si así vas dejando esa madre ya.

?Qué quería el cabrón?

No pues con la mala noticia de que este wey sí dice la verdad, el pinche Bambam se quivocó en el color del carro, que no era negro, sino azul fuerte, este no es el wey que queriamos, el otro ya está en su casa desde hace rato.

No cingues! !No me chinguen! Pero de veras que sí son pendejos, cuántas veces no les he dico que se fijen bien, babosos, ya nos hicieron perder dos horas aquí con este wey que ni las debe ni las teme, ni pedo carnal, tú también escuchaste, nos equivocamos y gacho, te confundimos. Ahora tú nos haz de disculpar anosotros dos por no haberte tapado la cara.

Y ahora que hacemos pareja?

Háblale al Bambam y dile que se junte a su primo y a la bola de cabrones de sus compas, que vamos a hacer un jale de esos grandes y que vamos a ocupar una manita, hoy por nosotros mañana por ellos.

Y este wey qué?

Pues ni pedo, procede como de costumbre, por eso te digo que debes taparles la cara siempre. Pásame tú celular... ?Bueno?... Míjo, ?Cómo sigue esa toz? Ándele, qué bueno, si hasta ya lo escucho mejor... páseme a su mamí... ?Cariño? Fíjate que salió un operativo de última hora, y pues, no voy a poder llegar temprano como te había dicho...sí, yo sé lo que dije, pero bebe, tú entiéndeme a mí, este trabajo es así, tú lo sabes, el crimen nunca descansa...

domingo, 19 de octubre de 2008

Creando necesidades


¿Cómo te explico? ¿Cómo logro comunicar exactamente lo que deseo y siento sin que el medio que use y el tiempo que dispongo lo altere y por consecuencia recibas un mensaje que yo no comuniqué o lo interpretes de otra forma completamente distinta a la que yo supongo y deseo que lo hagas? Tal vez no lo logre, porque eso implicaría que tú seas yo, y yo tú, entonces este texto no tendría razón de existir, puesto que permanecería en mi, tú o nuestra mente, como una de esas incomoda idea subversivas que yo, tú o nosotros, intentamos callar o ahogar en el mar de silencio y censura que puede convertirse, o puedo, o puedes o podemos convertir a nuestra mente. Entonces, cómo comunicar algo tan simple de manera tan pura como lo absoluto, ya se que tal vez no lo logre, porque eso implicaría que vivas mi vida, para poder entender, aunque, déjame decirte, a manera de consuelo, que confió –no plenamente, porque el lenguaje no nos pertenece a nosotros exclusivamente, si no es de uso común y, por lo tanto, todos contribuimos a construirlo y deformarlo-, en que al menos, los códigos que usemos para decodificar letras, silencios, espacios y tiempos sea, al menos, compatibles. ¿Y cómo lograr aquello? Bueno, será porque al menos compartiremos un mismo lugar social de tantos que hoy en día los jóvenes a inicios del siglo XXI podemos llegar a tener. En fin, mi mensaje, mi noticia, mi idea, mi silencio podrá llegar a ti y me preocupa como te apropies de él, cómo lo entiendas, dónde te llegue, cómo te sientas cuando lo haga, qué pienses de mí cuando lo tengas en tus manos; me preocupa tanto que no sabes en verdad que me preocupo tanto por lo que te voy a decir como por cómo lo voy a hacer y por dónde te lo voy a hacer saber. Son tantas preocupaciones que en tiempos pasados nadie se hubiera imaginado considerarlas importantes para que dos personas se comprendieran, se dijeran cosas profundas y relevantes como un “te quiero”, o tan simples, sencillas y divinas como un “hola”, un “adiós”, un tierno “¿Cómo estás?” o un siempre afectivo principio de “¿Cómo te llamas?, ¿Me puedo sentar?”. Mi mente está llena de ideas, no siempre cuerdas no siempre trascendentes, no siempre interesantes, no siempre comunicables, por no ser claras o por ser demasiado evidentes, pero esto es un intento por ordenarlas, bueno, ordenarlas en el estricto sentido de catalogar, pues dudo que una mente pueda ser como un gran archivero en donde por orden alfabético pongamos los recuerdos de cuerdo al tema, por ejemplo, el primero, por ser la letra “A”, tendría que ser: Amor, ahí pondría mis versos, mis conversaciones, mis sueños e ilusiones, algunas, fotos, un par de rosters, silencios, risas y tantas otras cosas; después, seguiría ahí mismo: “Amistad”, y entonces surge el primer problema, ¿Acaso el amor no nace de la amistad y uno no puede existir sin la otra? Entonces cómo encontrar la diferencia de recueros y experiencias, ¿Dónde guardaría un par de tardes o salidas al cine? Y de esa forma podríamos complicarnos la existencia y pasar nuestra vida entendiendo la memoria y los procesos en los cuales registramos las experiencias, viviríamos dentro de nosotros y nos perderíamos de la vida que siempre está fuera de nosotros. Tal vez sea cierto y ellos tengan el derecho de la duda, tal vez nosotros no nos comprendamos y entendamos al cien por ciento, y siempre intentemos inventarnos formulas raras para interpretarnos, tal vez por que somos más complejo de lo que podemos teorizarlo y el único que integre lo que somos y lo comprenda y de respuestas sea el que nos diseñó.

Pero ya me desvié del tema central que deseaba desarrollar o al menos hacerte pasar por enterado o enterada, porqué sé que más de dos me han de leer. Ya sé que han sido muchas letras y menos palabras pero si me conoces podrás incluso escuchar el timbre de mi voz, el silencios de mis pausas, el tartamudeo habitual de expresarme que me obliga a hablar despacio, en fin, si no me conoces pensaras que soy un loco como tantos y dejarás aquí, o más adelante, de leer y no terminarás, aunque te perderás de lo que quiero decir, en fin, lo que quiero es que estés enterado de lo que quiero y trato de comunicar y no tanto que me conozcas, aunque, no se tú, pero al menos yo y muchos de los que conozco, siempre buscarán conocer un poco del autor y del lugar desde donde escribe para poder llegar a comprender un poco más el texto, si tú eres de los segundos, te cuento, es un domingo 19 de octubre, once horas de la noche con treinta y seis minutos, de música de fondo se escucha Jorge Drexle y la canción en turno es “Deseo”, a mi mano derecha, muy cerca del mouse hay, o había un pequeño vaso de cristal con vino tinto Concha y Toro Cabernet Sauvignon, estoy sentado, visto mi pijama y todavía no tengo mucho seño aunque ya es tarde y mañana es un día de trabajo. Muy bien, listo, aunque si tu eras o eres de los número uno creo que debiste haberte saltado el pequeño apartado anterior, de haberte dicho que lo iba a incluir, lo siento por no haberte dicho con anterioridad, pero tal vez no lo hice por descuidado sino conscientemente para que lo leyeras porque puede ser que me interese que me conozcas, por creer que podrás entender mejor lo que te voy a decir, digo, cuando lo empiece a hacer, porque hasta ahora todavía sigo desvariando y no he entrado en materia.

Titule este texto Creando necesidades, y lo incluí bajo la multitud de cuentos y ensayos que intento compilar en algo, que no sé que es o será, pero que llamaré porque ya lo llamé, Después de las diez y cuarto. Mmmm….. Ya me dio flojera contarte lo que quería comunicar, pero no hacerlo significaría haberte hecho perder tu valioso tiempo que has pasado en este escritorio. En fin. Al final solamente podrás tomar una decisión.

No se tú, pero desde que aparecieron en el mercado y vi el primero en persona surgió dentro de mí la necesidad de tener uno, por si no lo sabes, porque no lo sabes, no lo he dicho aún, estoy hablando, o voy a empezar a hablar de los mp3. Los primeros que salieron eran grandes, con poca capacidad, pero revolucionaron a la sociedad, en un dispositivo de unos cuantos centímetros cabe todo un mundo de información y sonidos. Al principio desplazaron al flopy de 3 ½, ¿Quién se acuerda de ellos? Yo todavía conservo algunos aunque ya no sepa dónde los voy a leer y si voy a poderlo hacer si encuentro algo apropiado. Sin embargo, en este vasto tema del mp3 quisiera limitarme al uso que le doy, le das o le damos o dábamos, para escuchar música, es ahí, en esa variable donde yo considero que surgió la idea de crear una necesidad, necesidad primera de poseer uno, ya sea para presumir, encajar en un grupo social donde encontramos identidad, ya sea porque se volvió una necesidad laboral o simplemente porque lo compramos en una de esas tantas especiales y ofertas aunque no supiéramos cómo usarlo y qué era. Primera necesidad, la necesidad de poseer uno. Segunda necesidad, su capacidad. La idea ya no era simplemente tenerlo, ahora seguiría el problema de cuánta capacidad tenía, 250 megas, 500 megas, ¡1G!, ¡2g!, ¡3 ó 4 u 8 ó 16G! ¡Tanto espacio que necesito, o necesitas o necesitamos usar y llenar!

Y es que escuchar música ya no fue lo mismo después de su aparición en mi vida, antes necesitaba comprar determinado CD, o bajarla música de Internet y quemar un limitado CD de 750 Megas, ¡Una burla frente al mp3 de 4G que tengo a la vista! Pero pienso, antes elegía con cuidado la música que quería oír, lo “quemaba por temas”, no por nada me sorprendí un día cuando busqué entre los CD´s de mi tío y encontré algunas leyendas como éstas: “Pa´ pistear”, “Puras románticas”, “Pa´ la fiesta” o para verse muy profesional, “Puras románticas v. 2, 3, 4 y 5” o “Piros corridos perrones”. ¿A dónde quiero llegar? A que elegíamos de acuerdo al tema, le dábamos un orden a nuestra alma, la preparábamos para sentir con determinada canción, una especial y después seguida de otra, predeterminada con alevosía y ventaja. ¿Qué sucedió con el mp3? Pues todos esos 12 CD`s se compilaron en un solo aparatito y las viejas y coloridas leyendas de sus superficies se olvidaron, ahora todas las múltiples sensaciones, emociones y sentimientos de desinhibición para alcoholizarse entre compas, o de romanticismo al recordar a un amor del presente o del pasado, o de alegría para bailar en una fiesta, o de puro interés histórico-social-antropológico de los corridos, quedó allanado y dentro de un ente monolítico de nombre “My music”. Yo pienso, los artistas –o aquellos que componen un CD y lo venden-, pensaron en un álbum de diez o veinte canciones, eligieron el orden de acuerdo a lo que querían transmitir, y así tenía sentido, pero ahora podemos revolverlos como collages digital y provocar paros auditivos sensoriales sin plena consciencia del daño que eso provoca a nuestra alma la gravedad de cambio en las melodías y los acordes que se puede llevar a cabo entre “track” y “track”. Y no quiero ni pretendo ser un conservador que no se adapta a los cambios ni hace uso de la tecnología, pues yo mismo tengo un mp3 de 4G, sino que trato de pensar el impacto que ha tenido y la forma en la que ha cambiado el mundo, bueno, al menos mi mundo o el mundo como yo lo entiendo.

La necesidad la crea al llenarlos de música, el problema es que no siempre se disfruta, ¿Porqué perder el tiempo escuchando una bella o simple canción si tengo todavía 2536 canciones que me están esperando? La necesidad de tener y escuchar más, como si nuestra sociedad no fuese una sociedad ruidosa, todos queremos más y escuchar más. Somos testigos de cómo estos pequeños dispositivos tan interesantes se convierten en catalizadores para la creación de mundos o enajenadores de realidades, ya que un individuo puede construir un mundo o su mundo a partir de lo que escucha y vivir en él, enajenado de la realidad, impotente a escuchar al otro individuo en su humanidad que está a su lado, camina junto a él o se sienta a su derecha, o izquierda en el taxi o camión. Esos cables delicados que salen de ellos y entran a nuestro cuerpo nos separan del otro, no nos dejan ni siquiera verlo, no podemos escucharlo en su dolor, en su alegría, y cuando parece que vemos algo delante de nosotros siempre repetimos un “Disculpe”… ya nos quedamos sordos para escuchar lo humano y pronto habrá generaciones que verdaderamente lo sean, porque algunos sujetos escuchan con un nivel de volumen muy alto, como queriéndolo compartir con los demás, y al paso de los años nos volveremos completamente sordos, me pone nervioso considerarme entre los primeros de ellos, de ahí que resolví usar un solo audífono para poder permanecer atento a los ruidos y silencios de la realidad, porque todavía sigo disfrutando una voz grave dulce que despierta interés o una chillante que pone a prueba mi paciencia, o las risas, o el llanto, o las noticias que de manera privada se comparten los amigos y que por indiscreto escuchas aunque no conoces al tal Juan y al mentado Pablo.

Evaluando el cambio en la sociedad a partir de su posibilidad de separarnos en burbujas en el mar de la calle, yo considero que hemos aceptado menos por más, aquello que siempre estará después de un “play”, por aquello vivo y real que no volverá tal vez jamás. Perdemos el tiempo para el contacto, para apreciar al ser humano en su compleja humanidad, de escuchar el alma de otros, el dolor de aquellos que no están lejos sino cerca y se toca su hombro con el nuestro. Si estos pequeños dispositivos nos arrancan nuestra humanidad deberíamos pensar el uso que les damos, deberíamos reconsiderar lo que llamamos espacio privado, deberíamos comprender que llevamos nuestra privacidad y nos exponemos a ella por media calle, que expresamos lo que escuchamos ante una sociedad que no nos ve, que tarareamos en voz baja porque otro no escucha nada y nos cree loco, que nos molesta escuchar al otro y escapamos a un mundo de amor y metal. No sé ustedes lo que piensen, no sé ustedes lo que opinen, no sé si tengan uno de esos aparatitos, no sé de cuanta capacidad sea, no sé lo que ustedes opinen, no sé si me escuchan, es más, no sé si me comuniqué como yo quería o si su apropiación de mi texto no sea la esperada, tal vez porque se deformó en el ciberespacio y no fue la forma correcta, porque digo, podremos empezar a quedarnos sordos pero no ciegos, y no necesitas escucharme, por eso lo escribí porque no sabía si hablado tuviera tu tiempo para expresarlo.

sábado, 18 de octubre de 2008

Acuerdos...


No le quiero porque pueda yo abrazarle,

O susurrarle tantas cosas que siento y tengo,

No porque quisiera vertir palabras dulces a su oído,

Ni siquiera le quiero porque sé que soy su amigo,

Es más, ni por el hecho de estar a su lado,

Menos porque me muero por probar sus labios.

Creo que es algo más profundo que eso y que tal vez no cabe en palabras,

Ni en todos mis enunciados.

Sólo una cosa es la que sé, y la tengo como cosa preciada,

La justifico y la tengo muy en claro.

¡La quiero!

Y lo digo porque al verla algo dentro de mi comienza a latir,

Porque cuando veo en sus ojos mi reflejo

Y pienso tener el suyo en los míos

Me siento sumamente feliz

Sin saber el porqué...

El Hallazgo (Despuès de las diez y cuarto. parte II)

Por la noche, cuando me toca caminar, veo con tristeza las miradas de aquellos que no tienen forma segura de regresar a casa, porque el transporte público ya no pasa y lo obligan a caminar largos caminos oscuros inseguros. Y me pregunto dos cosas, ¿No vale la pena arriesgarse y hacer cuanto puedes por ayudarles? ¿Acaso quien dirige no escucha su silencio y temblar de dientes cuando camina viendo trás el hombro si no lo sigue un extraño?

Pensando en ello ocurrió esto que te cuento, ocurrió una noche cuando yo regresaba a casa, hasta ese momento, nada especial había ocurrido, pero en ese instante algo sucedió: No fue un evento extraordinario, sino todo lo contrario, sencillo y simple, como todas las cosas lindas, a tal grado que nadie fuera de mí lo pudo ver. Y no lo digo para enorgullecerme, simplemente deseo compartirte aquel hallazgo.

Esa noche el taxi se detuvo en una esquina, todavía no era muy tarde, algunos comercios continuaban abiertos, por las anchas aceras caminaban las últimas personas preocupadas por alcanzar el transporte que las llevara a casa. ¿Has visto con tristeza la mirada de aquellos que se preocupan porque no habrá transporte que los lleve a casa? En esa esquina, una empleada de farmacia comenzó a cerrar, pero antes, arrojó por la puerta un adorno grande hecho con globos de color azul y blanco, viejo, pues ya no flotaba.

Justo en aquel momento un par de niños venían por la acera jugando a unos cuantos metros delante de su madre, entonces vieron el adorno de globos en el suelo, justo donde la empleada los había lanzado con desprecio. Al tener delante suyo semejante tesoro, sus ojitos se abrieron contentos por el hallazgo, inmediatamente su imaginación los llevó a planear mil y un maneras de cómo usarlos al día siguiente para tener tiempos de diversión. El más pequeño de los dos, un niño no mayor de cinco años, tomó entre sus bracitos cuantos globos puedo, los acercó a su rostro para que sus morenas mejillitas sucias por el rico chocolate que venía comiendo, pudieran rosar con aquel tesoro.

El semáforo pronto cambió de color, me raptó de aquella tierna escena, nada supe del destino de aquel adorno hecho con globos color azul y blanco, viejo, pues ya no flotaba. No supe si se convirtió en diversión para aquel par de niños durante el camino a su casa y al día siguiente, o si su madre les prohibió llevarlo con ellos. Cuando el auto se movió, intenté ver por el espejo lateral para despejar mi curiosidad, pero un puesto de revistas y un vendedor de elotes cocidos enteros y en vaso, me impidió verlo. En fin, también ocurrió después de las diez y cuarto....

La toronja

Un día llamaron por teléfono, fue mi prima, me dijo que mi abuela estaba gravemente enferma en el hospital, media hora después volvió a llamar, me dijo, con voz quebrada y pausada: "falleció Abdiel". Colgué, guarde silencio, comencé a llorar, tenía un par de meses sin verla. Después, con el tiempo, le escribí esto, aunque lamentablemente ya no lo va a poder escuchar cuando se lo lea, como aquellas tardes cuando se sentaba en la sala y yo tocaba para ella en mi teclado las únicas dos canciones que sabía...


LA TORONJA

Hoy, como ayer,

Comer toronja es mucho más que eso,

Más que una acto sencillo de arranca cáscara, separar gajos y llevarlos a la boca.

Va más allá de perfumar el ambiente con un embriagador aroma,

Mucho más allá de disfrutar de una jugosa, deliciosa y agridulce sensación.

Sí, por supuesto, hoy, comer toronja es mucho más que eso.

Es comer en cada gajo suyo un pedacito de recuerdo,

De cosas y tantas muchas otras cosas,

De personas, lugares, colores, aromas y otra vez, personas,

Igualmente delicioso.

Rememorar a razón de su circunferencia colorada

Un par de pequeñas y gruesas manos morenas,

De uñas cortas luchando contra su cascara.

Y hoy, aquí sentado a la mesa, a la mitad de mi toronja,

Reconozco que fue su perfume el que invocó los recuerdos,

Porque parece que vuelvo, o creo, o quiero escuchar otra vez tu voz

Diciendo, con todo y la impaciencia que tenías,

“cuídate de no manchar tu camisa”.

¿Qué si te extraño?

Por supuesto que sí, mucho, no sabes como ni cuanto.

Recuerdo el sabor de tu comida,

De la misma forma que el brillo de tu sonrisa.

Por eso, hoy, hoy como ayer,

Digo y vuelvo a decir: comer toronja es mucho más que eso.

Es recordarnos a ambos en mis recuerdos,

Debajo de la granada, cerca de la barda de ladrillos,

Descansando por la tarde en un viejo banco de madera,

Comiendo yo con mi abuela.

Por eso, hoy, como ayer, pero más hoy,

Comer toronja es mucho más que eso,

Es una forma deliciosa, dulce y cómplice

Para decir casi en secreto: te quiero, te extraño…

lunes, 13 de octubre de 2008

Alcanzando lo imposible....

Como un niño que extiende los brazos esperando a su papá....

LA PREPA!

Los añitos de prepa fueron 4... peron o reprobe ninguno... perdí años por mudarme de ciudad, imaginate, hice el curso de inducción en una, cursé los primeros 4 semestres en el CCH en otra ciudad, regresé al punto donde partí, esperé un año para hacer trámites y volver a entrar a estudiar, ya adentro de un sistema de enseñanza media, me regresaron un semestre a rivalidad materias.... tiempo perdido.... finalmente cursé otros 4 semestres y pude terminarla la prepa.
Antes me mortificaba por el tiempo perdido, pero ya no, aunque hoy debería de estar a punto de salir la uni, no me importa, las cosas fueron para bien, a pesar de todo, conocí gente en la prepa a quien ya no veo por no compartir el buen gusto por el abuso de la cerveza una vez a la semana. Hoy los recuerdo por muchas cosas, por las veces que me hicieron enojar, como aquella cuando me llenaron la cabeza de betún de un pastel, pero también por las muchas otras en las que me divertí con ellos, las pocas que complice de ellos copié en un exámen o lo pasé ante la insistencia desesperante del vecino de al lado. Fueron buenos tiempos, más no los mejores, fue bueno perder el tiempo, o invertirlo en otras actividades como trabajar, aunque me haya accidentado y estado en riesgo de perder mi brazo, eso no fue bueno, las experiencias que adquieres sí. Pero lo más importante de ese "desface" fue que se "alineó" y quedó perfecto para iniciar una nueva etapa en la uni.... de no haber ocurrido hoy no conociera a mis amigos que comparten mucho más que las horas de clase, no sé ustedes pero yo podría pecar de devoción hacía mis amigos, les admiro, los aprecio en su originalidad, en su trato y en sus tiempos, cosas valiosas encontramos en la vida y los amigos son una de ellas. Yo no puedo dejar de pensar si el resto del universo puede decir también como yo que tengo amigos. En fin, hoy pasé por unas carpetas viejas que iba a eliminar y encontré estas fotos.... de la prepa....



viernes, 10 de octubre de 2008

DESPUES DE LAS DIEZ Y CUARTO. parte 1

Comencé hace tiempo a escribir, motivado por lo que veía por las noches de regreso a casa, aturdido por las las lecturas de la escuela, emocionado por lo que sentía, pasmado por la realidad, dolido por el dolor. Sucedió que pronto tenía tres relatos, todos se desarrollan en la calle de una ciudad oscura, vacía, contaminada, llena de miedo, tal vez es Tijuana, yo me resisto a creerlo. Entonces pensé en darles forma, quice unirlos por una sola historia pero que más que el dolor para darle continuidad a la historia, en el dolor todos nos identificamos como iguales, como tan necesitados del otro, de los otros. Así que los dejé sueltos, pues unicamente están atados a sus universos que puedo decir que es el mismo. Les puse un nombre, DESPUES DE LAS DIEZ Y CUARTO, tal vez convenga agregar posteriormente un subtitulo como: "Historias de baqueta", o "Historias nocturnas urbanas". El primer relato, que dejo acontinuación es precisamente la columna vertebral de todos, es el primero, el más largo, desde todos los demás salen y a donde todos han de regresar. Por hoy nada mas dejare este, si deseas leerlos completos tendrás que dar "click" en las palabras clave, tendré cuidado de usar siempre las mismas para que te remita a ellos...


DESPUES DE LAS DIEZ Y CUARTO

Después de las diez y cuarto todo es diferente, por un lado, la oscuridad tapiza el fondo del cielo para que las estrellas puedan brillar en todo su esplendor. Pero abajo, para desgracia de todos, también cubre el rostro del ladrón, del que espera en la esquina a su próxima victima, nervioso como el resto de las ocasiones, sudando y sintiendo dentro de su bolsa el frío del metal con el cual cometerá su delito. De mirada inquieta, cuidadosa de todas direcciones, esperando el momento preciso.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, las largas filas para subir al autobús desaparecen, los choferes tienen un rostro más sereno, más despiertos, cuidando a todo al que suben. Sus temores afloran en las continuas mirada hacía el espejo central, vigilantes de todo movimiento en el asiento de atrás. En la radio, música más suave, continua, sin tantas interrupciones.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, las personas actúan distinto, se saludan al subir con un seco: buenas noches.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, las aceras se descongestionan, los faroles se despiertan y la luna reina en la ciudad, radiante y hermosa como siempre, adornada con una tiara de estrellas, totalmente ajena a la tierra. Se presenta bella y codiciada, inalcanzable pero presente, único punto de referencia en la oscuridad de la noche, convertida en actor principal en la escena del romanticismo casi místico que envuelve a la ciudad. Ella es la invitada especial, joven compañera de la tierra, cual enamorado visita a su amada por las noches, puntal a su cita diaria.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, la ciudad descansa, o al menos eso intenta mostrar, se vacía de autos y recorre sus propias calles, se sienta al lado del indigente, que es su hijo más amado, aleja a los niños del malvado, conduce a los extraviados por entre sus atajos, se señala a si misma como su dueña. Se aíra contra los irreverentes que la contaminan, con aquellos que la recorren en busca de derramar sangre inocente. Se sorprende con la pérdida de un árbol, se entristece con el perro atropellado, que permanece a media calle aullando de dolor, lanzando aullidos destinados a conmover un corazón humano que pudiera darle auxilio, pero que se agudizan más y conmueve mucho más, al punto de hacer llorar cuando no encuentra respuesta, porque simplemente el humano extravió en el camión su corazón o se excusó diciendo que se lo llevaron la noche anterior el ladrón.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, una pequeña ventana hace las veces de televisión de 19 pulgadas, presenta una programación variada, infantil y clasificada, totalmente objetiva, no añade ni opina, permite que la realidad entre de afuera hacia dentro por medio de ella. Todo es real, objetivo, no obstante, su principal error radica en su falta de carácter totalizador, globalizante, porque es excluyente y rígida, no va más allá de su pequeño marco, todo lo que cabe dentro de el es, el resto, es subjetivo, cuestionable, poco fiable y científico. Una ventana que a 60 kilómetros por hora reproduce un cortometraje sobre la ciudad difícil de captar por un lente, siempre fresco, nunca actuado. Inicia con una historia, puede ser cualquiera, según el lugar donde cierres la puerta, continua hasta llegar al clímax y desenlace o se consume antes de alcanzarlos. Esta programación al fin de cuentas, también es tendenciosa, porque la interpretación de ésta produce efectos distintos en cada televidente, en ciertos produce coraje, a los menos les es indiferente y la mayoría la ignoran, cerrando la ventana o volteando hacia otra parte…

Después de las diez y cuarto todo es diferente, las fronteras se vuelven reales, los muros que separan se tornan gigantes, las bardas que protegen destruyen esperanzas, los guardias que protegen destruyen y acaban con vidas que cruzan en busca de esperanzas. Las filas para entrar al cielo se duplican, más cuando es hora de la comida, porque todos quieren cambiar de mundo, sentirse diferentes y respirar aire más puro, más civilizado. Muros y muros altos, tan altos que lleguen hasta el cielo e impidan a las nubes cruzarlo, tan altos que detengan a cualquier sueño para deportarlo. Muros tan altos que no permitan entrar al salvaje y al mismo tiempo no deje escapar al sedado. Muros tan altos, que por un lado lo adornan cruces, circuitos de cámaras y cables electrificados, mientras que por el otro simplemente se pretende hacerlo olvidado.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, el indigente blasfema contra los santos, murmura y les recuerda de lo que son faltos, levanta la mano en contra de los que son dueños del monopolio de la verdad y que la venden en pequeños frascos, de vidrio con presentación elegante, con fotografía a color y de calidad en la etiqueta, pero que oculta la fecha de caducidad y el lugar de fabricación. Que gritan pestes de los millonarios del discurso, que tiene origen detrás del púlpito, y hacen escaparlos desde un pecho airado, atravesando cuerdas bocales roncas y labios mentirosos, para terminar resonando en la concurrencia somnolienta, que asiste al final de cada enunciado con un afirmación dogmatica, irracional y alimentada por la práctica y la tradición. En contra de los de corbatas largas y camisas limpias, de planchado impecable y de puños limpios, limpios por no remangarse nunca para tender la mano. Contra los que juegan a ser pastor pero en el intento sacrifican a sus ovejas o las venden al mejor postor, en contra de los que trabajan como dueños pero sienten menos amor que un jornalero. Por supuesto, en contra de los guías de ciegos, que viven con el libro bajo el brazo para enseñarlo más nunca para consultarlo. Contra todos esos que se dicen hermanos pero que no entienden su significado, que semana a semana asisten a un sitio de cuatro paredes como si fueran al club social, a descansar su cuerpo y su conciencia, esmerándose en sacar la paja del ojo ajeno y midiendo constantemente la santidad para evitar que la calidad del producto caiga y les haga perder la credibilidad. En fin, en contra de todos aquellos que construyen sobre lo inconstruible, que se esmeran por producir seres perfectos, y que tratando de ser moldes para los demás terminan por quebrarse…

Después de las diez y cuarto todo es diferente, unos duermen otros leen, unos se asombran al ver las noticias, otros se contentan con tener casa y cena caliente, algunos lloran pero lo hacen en silencio, pero no es por vergüenza, es mas, tal vez ni siquiera lo hacen en silencio, sino que es nuestro oído el que cada vez va muriendo al dolor ajeno.

Después de las diez y cuarto todo es diferente, todos guardan silencio y la consciencia diserta su conferencia, después de las diez y cuarto todo puede pasar, hay tiempo para cualquier actividad, jugar, dormir, soñar, meditar, orar, llorar, cantar, caminar, divertirse, beber, orar, comer, ver, sentir, meditar, orar. Después de las diez y cuarto, según yo, algo parece cambiar. Intente escribir unas líneas para investigarlo y llevo varias sin poderlo encontrar.

Después de las diez y cuarto…

miércoles, 8 de octubre de 2008

A donde fuiste en verano Abdiel?




Que es el ENFOL......

Pues... es un... evento... de jovenes cristianos de....México, Centroamerica y Panamá y.... había mucha gente e hicimos equipo y leimos la Biblia.... ah! también había mucha gente que no le gustaba el chile y hablaba diferente.... y..... y si mejor después te digo!

martes, 7 de octubre de 2008

Tantas luces en la noche no me dejan ver...

Mi ciudad me ha dejado atónico, no me permite ver....
Hay tantas luces por la noche que no lo puedo creer....
De regreso a casa, cada noche, después de un día de trabajo y estudio
Regreso cansado, repensando la última conversación, otras veces taciturno,
Veo por la ventana del auto, o como hoy, del taxi,
Me encanta hacerlo, me encanta ver las banquetas,
A los que por la noche las transitan por mil motivos o razones extrañas.

Hay tantas luces por la noche que no lo puedo creer,
Un grupo de hombres de ropas oscuras y armas largas en medio de la calle,
Me piden detenerme los oficiales del reten,
En sus rostros hay miedo, confusión, desvelo,
Pero se lo tragan y muestran su cara dura, con arrugas, seca y a punto de caerse,
Los ves en su debilidad, en su miedo, en la fragilidad de su pecho frente a las balas,
Entonces te das cuenta que el terror invade corazones pero no lo perciben las miradas.

Hay tantas luces por la noche que no lo puedo creer,
Las sirenas lloran los muertos y lanzan alaridos de terror,
Su sonido anunncia el paso firme de la muerte,
Los motores de las patrullas rugen cual tenor,
Los hombres a quienes tanto nosotros los de consciencia crítica critiamos,
Por no decir odiamos.
Será porque ellos encarnan las instituciones bañadas de corrupción e impunidad,
No lo sé, ellos también tiene personas que los esperan en su hogar.
No justifico sus actos de maldad,
Tampoco la injusticia de las instituciones corrompidas,
Sólo quiero traer a la memoria que ellos también son personas
Y si bien corropidas, también personas que necesitan ser transformadas....
Y me temo y me duele... que muchas veces ante ellos cerramos nuestras miradas....

Estoy cansado de ver en los noticieros muertos,
En las calles retenes de hombres de negro apuntando a mi cuando regreso a casa,
Estoy hastiado del mundo de fantasía donde viven los políticos,
De los sueños muertos, de los lutos por la esperanza.

Hay tantas luces por la noche que no lo puedo creer,
Es un reten que me espera,
Los destellos de sus torretas llenan la oscuridad de la noche,
Me encandilan, me desesperan porque no me dejan ver,
Su brillo artificial, inhumano y temporal no me dejan ver las estrellas!
Pudieran por favor apagarlas para poderme gozar en aquellas?

Hay tantas luces por la noche que no lo puedo creer,
Es una patrulla que corre a mi lado a detener un algo,
Llegar a casa lamentablemente se ha vuelto un milagro,
Una noche es tranquila, eso creía
Una noche es para descansar, otros trabajan.

Hay tantas luces por la noche que no lo puedo creer,
Es un reten que me espera,
Los destellos de sus torretas llenan la oscuridad de la noche,
Me encandilan, me desesperan porque no me dejan ver,
Su brillo artificial, inhumano y temporal no me dejan ver las estrellas!
Pudieran por favor apagarlas para poderme gozar en aquellas?

lunes, 6 de octubre de 2008

Camino de regreso a casa

Hay una luna hermosa,
recostada sobre una negra amaca estampada de estrellas,
conforme camino y los cerros se van haciendo gigantes
pareciera que ella se acurruca en sus laredas,
cubierta de una brisa fresca y sueve.

El viento aún no lastima el rostro al caminar,
se disfruta por venir lleno de fragancias de flores,
pues se convierte en el corcel donde cabalgan las escencias.....
y yo reconozco tu rostro en cada una de ellas.

Las piedras se ordenan en la vereda,
los puntos brillantes bajo la copa de los arboles
delatan a esos peculiares insectos,
el parque alumbrado de noche es aún más romantico.
Permanece la banca inerte frente al área de juegos infantiles....
esperandonos...

Ya el camino se vuelve poco cotidiano,
Qué bueno!
Me aburre lo cotidiano.
Hay un manto tendido de negro sobre la tierra adornado de estrellas,
En el brillo de cada una de ellas hay algo especial, casi eterno,
Sus destellos parecen imitar sonrisas.

Ya las copas de los árboles son mecidas por el viento,
Parecieran bailar a su compas,
Ya el amigo se encuentra con el hermano,
El amado con la amada,
Las noches suelen ser buenas, no miento.
Hay silencio, en el silencio de la memoria hay una canción recordada,
Los pensamientos suelen asentarse y tomar sentido,
Hay oportunidades como esta de hacer o intentar hacer poesía,
Inspirado por una bella luna que vi
O tal vez en silencio por ti.

En el cesped se guarda el primer rocio de la noche,
Si camino descalso podré sentirlo en mis pies,
Si me tirara en ese lecho a ver el cielo sentiré esa humeada sensación,
Me cruzaré de brazos y en silencio veré La Creación,
Dando gracias a la mano que lo creo y lleno de estrellas a millares.

Habrá lugar y tiempo para tararear una canción conocida,
Recitar unas palabras sencillas,
Para acordarme de los amigos.

Hoy no sé como terminar este poema,
O lo que sea,
Pienso en hacerlo como acostumbro:
Repetirlo la primera estrofa y después terminar diciendo algo que viene desde el alma...
Hoy no se me ocurre nada nuevo.

Hay una luna hermosa,
recostada sobre una negra amaca estampada de estrellas....

jueves, 2 de octubre de 2008

Sobre el Escritorio

Sobre el escritorio se encuentra todo, la Palabra, mis palabras, los poemas, las notas de clase, los cuentos, mis reflexiones, las tareas, mis novelas, los proyectos y cualquier papel en donde escribí algo importante para mi.

Este espacio virtual será precisamente eso, mi Escritorio, si pasas por aquí y ves sobre su cubierta el desorden de las hojas no intentes ordenarlas porque me vas a revolver, pero tienes permiso, yo te lo doy, de tomarlas y leerlas, de comentarlas, pero vuelvelas a regresar a su lugar para que otro también las lea.

Aquí tendré tiempo y espacio para contar lo que tengo, lo que pienso, subir videos y fotos, será mi escritorio, si más íntimo mas no privado, si pasas por aquí me dará mucho gusto saberlo, recuerda, puedes tomar lo que sea y leerlo, no lo ordenes porque me confundes y devuelvelo para que yo lo puede volver a leer y otros, que también pasen por aquí, conscientes o por azar, tengan la oportunidad de escucharme.

Si pasas por aquí y me lees, no te preocupes, sientete en confianza y dejame una nota, que yo cuando regrese la vea y pueda saber que estuvistea quí. Este es mi escritorio, sobre el escritorio hay tantas cosas, libros, notas, papeles...