sábado, 31 de diciembre de 2011

Contar nuestros días

El tiempo se nos va de las manos, no estoy seguro si su paso nos va quitando la vida o por el contrario, nos vamos cargando de muchas más experiencias y por lo tanto crecer cansa, y ser viejo es disfrutar ese tipo de cansancio. No sé. Lo único acertado hasta el momento es que conforme pasa el tiempo voy cambiando, pues el tiempo irremediablemente significa cambio. Pero sobre todo significa fidelidad de Dios, que a pesar del caos que puedo ver, creo que en Jesús, su Hijo, está reconciliando todas las cosas con él, y que un día regresará a perfeccionar su Reino.

Ya estar por terminar 1 año, el 2011, antes de dejarle ir conviene pensarlo, ¿Pero con qué actitud?, no sé, tal vez lo mejor sea voltear a ver el pasado para explicar el hoy e intentar el cambio mañana. Sí, eso espero. En mi cabeza da vuelta el Salmo 90

Salmos 90

LIBRO CUARTO
   
La Eternidad de Dios y lo Transitorio del Hombre
    Oración de Moisés[a], hombre de Dios. 1 Señor, Tú has sido un refugio para nosotros
De generación en generación.
2 Antes que los montes fueran engendrados,
Y nacieran la tierra y el mundo,
Desde la eternidad y hasta la eternidad, Tú eres Dios.
 3 Haces que el hombre vuelva a ser polvo,
Y dices: “Vuelvan, hijos de los hombres.”
4 Porque mil años ante Tus ojos
Son como el día de ayer que ya pasó,
Y como una vigilia de la noche.
5 Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño;
Son como la hierba que por la mañana reverdece;
6 Por la mañana florece y reverdece;
Al atardecer se marchita y se seca.
 7 Porque hemos sido consumidos con Tu ira,
Y por Tu furor hemos sido conturbados.
8 Has puesto nuestras iniquidades delante de Ti,
Nuestros pecados secretos a la luz de Tu presencia.
9 Porque por Tu furor han declinado todos nuestros días;
Acabamos nuestros años como un suspiro.
10 Los días de nuestra vida llegan a setenta años;
Y en caso de mayor vigor, a ochenta años.
Con todo, su orgullo es sólo trabajo y pesar,
Porque pronto pasa, y volamos.
11 ¿Quién conoce el poder de Tu ira,
Y Tu furor conforme al temor (a la reverencia) que se debe a Ti?
12 Enséñanos a contar de tal modo nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.
 13 Vuelve, SEñOR; ¿hasta cuándo?
Y compadécete de Tus siervos.
14 Sácianos por la mañana con Tu misericordia,
Y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días.
15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
Y a los años en que vimos adversidad.
16 Sea manifestada Tu obra a Tus siervos,
Y Tu majestad a sus hijos,
17 Y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros.
Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos;
Sí, la obra de nuestras manos confirma.

 Y mi actitud es similar a la que tuvo Moisés en este Salmo (porque el 90 es de él, no de David), frente a lo Eterno e inconmovible de Dios mi  fragilidad me asusta y me hace adorarle. Enseñanos Señor a voltear a ver nuestros días, de tal forma que podamos ver, por encima de los dolores y cirncunstancias, tu inmensa fidelidad y gracia, de tal forma que podamos verte a tí como Señor Soberano y podamos seguir confiando plenamente y seguros en ti, para que vivamos como es digno de ti, no afanandonos en lo transitorio de nuestro peregrinar, sino puestos nuestros ojos en ti y obrando de forma sabia conscientes de eso.


Un año se nos  fue y con él algunos seres queridos, la tía Esperanza y el tío Marcial, el Señor Helmunt, Benji; pero al mismo tiempo llegaron otros. Despedimos 2011 con su dolor y sus alegrías, miedos como  victorias, risas como silencios. Gracias a Dios por todas las oportunidades que tuve de obedecer y perdón por las otras tantas que no las hice. Gracias por mi familia, a quien amo y de quienes me sé amado. A todos mis amigos les agradezco su amor y paciencia, disculpen mi torpeza ocasional. Agradezco por la comunidad de fe en la que me ha llamado y con quienes comparto todo de mi caminar con Cristo. También doy gracias por los compañeros de trabajo y los estudiantes a quienes sirvo en el salón de clases día con día esforzándome para enseñarles a aprender. Sí los quiero, tengo que confesarlo.

Ya vienen, Dios mediante, otros 366 días (porque 2012 es año bisiesto), ¿qué deseo? poder vivirlos cada uno a su tiempo y, si Dios me permite vida, caminarlos con Jesús.
¿Qué me gustaría? Mmm, viajar más, seguri estudiando, poder tener un carro, que no gane Peñanieto las elecciones presidenciales, tener más tiempo para andar en bici y leer, escribir más, no sé, son muchas cosas.

Quiero compartirles como deseo de Año Nuevo la oración de Pablo por los Efesios, pues ese ahora es el mismo sentir que tengo yo para todos ustedes a quienes amo, queridos amigos-hermanos.


EFESIOS 3:14-21
 14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. 20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Son ellas...

Hay algo muy suyo en sus letras cuando las escriben mujeres... esos símbolos interpretan el mundo (re-crean) y contienen su fuerza, ternura, entrega, delicadeza, franqueza y fragilidad...
Ahí algunos ejemplos, Angeles Mastreta, Gabriela Mistral, Cristina Pacheco, Lydia Cacho, Sor Juana, Juana de Ibarbourou, Alfonsina Storni...
Areli Espinoza, Ale Ortiz, Yicel Espinoza, Melissa Olachea....


+++++++++++++++++++++
Mi boca con un ósculo travieso
buscó a tus golondrinas, traicioneras,
y sentí tus pestañas prisioneras
palpitando en las combas de mi beso.

Me libró la materia de su peso.
Pasó por mí un fulgor de primaveras
y el alma anestesiada de quimeras
conoció la fruición del embeleso.

Fue un momento de paz tan exquisito
que yo sorbí la luz del infinito
y me asaltó el deseo de llorar.

¿Te acuerdas que la tarde se moría
y mientras susurrabas: "¡Mía! ¡Mía!"
como un niño me puse a sollozar?.
Alfonsina Storni

miércoles, 14 de diciembre de 2011

El plural singular.

O carta abierta para Ale y Pedro:

Los extraño, y me melancolía me lo recuerda, aunque sabíamos que el tiempo – ¡ah! ironías, ese mismo al que juntos tantas veces luchamos por darle sentido- terminaría distanciándonos y que para ese cambio nunca podríamos estar preparados. Pero no nos hemos ido los unos de los otros, nos acompañamos, en menor o mayor medida, en los recuerdos, en el corazón (quiero creer) y en esas ideas tan notoriamente compartidas que al dialogarlas las pronunciamos todos.
Pienso que en el fondo sabíamos que sería yo el primero en decirlo y ponerme cursi. No me importa. En el fondo también esto es compartido. También sé, y casi podría apostarlo, que dirán: “exagerado”. Pero, ¿Y qué? El cambio, el cambio, los cambios.
No nos hemos perdido, ¿Podríamos? Nos vemos a la distancia, y eso es bueno. Por lo pronto ahora los “Necesitamos vernos”, se repiten y repiten, amenazándonos con nunca cumplirse; las agendas, los compromisos que no se empatan. ¿Qué será de nosotros? Lo que deba ser, lo que podamos ser.
Estoy aquí sentado, a mi lado, en la pared de fotografías (también) ustedes…
 ¡los quiero!

lunes, 12 de diciembre de 2011

Preparando la salida...

Algunas ocasiones no entiendo lo precipitado de los tiempos, los cambios bruscos, las ausencias, ¿la cercanía de la soledad?, más las ausencias. Sé que todo cambia, que el cambio nos cambia y terminamos cambiados incluso a nosotros mismos. Después de todo. Nunca somos el mismo más que en él. Termina un año, pero el tiempo cronometrado no lo es todo, no determina los ciclos, los procesos, es mecanizado, un gesto más de nuestra soberbia por llevar el control.
No me he quedado tirado lamiendome las heridas, no, ¡Nunca más! Ahora estoy de rodillas ante Cristo, a quien pertenezco, esperando que su paz destile y penetre mi pecho, cubra mi mente, tranquilice mis emociones. Este torbellino de acontecimientos que demandan la vida es el camino que he decidido seguir porque es por donde Jesús me llama, cuesta, sí, claro. Me desesperan aquellos que quieren quitar el sufrimiento por seguir a Cristo. ¿Somos unos estoicos amigos míos? No, ¿Ellos son hedonistas? No lo sé. No quiero clasificar, sino descansar. Estas situaciones me hacen reconocer quién soy, Abdiel, ¿quién es este personaje gris que anda las calles? Dependiente, sí, de Jesús, porque reconozco mis limitaciones, mis debilidades y tentaciones, mi necesidad de Jesús. ¿A dónde más podría ir Jesús si estoy seducido por ti? Las circunstancias me hacen regresar a Jesús, a volver a poner mis ojos en él cuando parece que me distraí. Habla Señor,

Salmo 19

1 Los cielos proclaman la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de Sus manos. 
/Te agradezco Señor porque puedo confiar en tí, en tu poder creador, en tu delicadeza/
2 Un día transmite el mensaje al otro día,
Y una noche a la otra noche revela sabiduría.
3 No hay mensaje, no hay palabras;
No se oye su voz.
4 Pero por toda la tierra salió su voz,
Y hasta los confines del mundo sus palabras.
En ellos Dios puso una tienda para el sol,
5 Y éste, como un esposo que sale de su alcoba,
Se regocija como hombre fuerte al correr su carrera.
6 De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el otro extremo de ellos;
Y no hay nada que se esconda de su calor.
/Gracias Señor porque puedo confiar en que tú me sustentas y tienes cuidado de tu creación, yo soy tuyo, las huellas de tus manos están en mi, todo yo te pertenece/

 7 La ley del SEñOR es perfecta, que restaura el alma;
El testimonio del SEñOR es seguro, que hace sabio al sencillo.
/Gracias por tu Palabra, porque eres fiel y puedo confiar en ti y tus promesas/
8 Los preceptos del SEñOR son rectos, que alegran el corazón;
El mandamiento del SEñOR es puro, que alumbra los ojos.

9 El temor del SEñOR es limpio, que permanece para siempre;
Los juicios del SEñOR son verdaderos, todos ellos justos;
10 Deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino,
Más dulces que la miel y que el destilar del panal.
11 Además, Tu siervo es amonestado por ellos;
En guardarlos hay gran recompensa.
12 ¿Quién puede discernir sus propios errores?
Absuélveme de los que me son ocultos.
/Sí Señor, guardame con tu Palabra, instruyeme en ti/
13 Guarda también a Tu siervo de pecados de soberbia;
Que no se enseñoreen de mí.
Entonces seré íntegro,
Y seré absuelto de gran transgresión.
/Gracias por tu misericordia, porque tienes cuidado de nosotros, gracias por Jesús, gracias por perdonar mis pecados por medio del sacrificio de tu Hijo; gracias Jesús, Señor Salvador y Dios/
14 Sean gratas las palabras de mi boca y la meditación de mi corazón delante de Ti,
Oh SEñOR, roca mía y Redentor mío.
/Gracias por ser mi seguridad, que mi vida te glorifique. Amén/

¿A dónde iremos cuando desmayamos? Al Señor Jesús, que nos extiende sus brazos y nos da su yugo, que es liviano y ligera su carga.
En estos tiempso de preparación para los Campamentos y en medio del trabajo, perdón Señor por considerar que yo puedo hacer tu obra, perdón por creer que tu obra es en mis fuerzas. Ayudame a serte fiel. Guíame....


"Con Cristo estoy ciertamente cricificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí" Ga. 2:19-20

domingo, 4 de diciembre de 2011

¿Cómo iniciar el diálogo?


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:D 
:/ 
:) 
;( 
O.O
:$

El lenguaje de los símbolos, hay todo un lenguaje con su estructura que hasta hace poco estaba oculto para nosotros, hasta que la informática, Internet, Facebook, Word y la cultura del internauta lo sacaron a la luz. El escándalo irritó a muchos, incluido el que escribe, se tornó una lucha, una resistencia para salvaguardar el lenguaje, su estructura, esa que entiendo lógica. Pero ¿Nos estaremos cerrando ante la oportunidad del diálogo? Pero, ¿Hasta dónde es posible el diálogo cuando se utilizan dos estructuras distintas? Parece que el viejo debate de nuestros abuelos regresó: la palabra vs la imagen; pero a nosotros nos tocó el tercer asalto: la palabra vs el ícono. No una imagen, que presenta su propio discurso y permite un análisis, sino el ícono, ese “algo” que lo es todo y nada al mismo tiempo, una especie de sinécdoque abstracta. ¿Cómo entenderlo? Raya en lo absurdo, sin forma, ni detalle, ni realista ni surrealista; primitiva en su esencia, como esos dibujos en las paredes de las cuevas que nos hablan de la imaginación del espíritu de los hombres al principio de los tiempos; no, tal vez no, sino un rechazo a los metarelatos, otra actitud posmoderna de la cultura: la deconstrucción del lenguaje, el sinsentido. Pienso que por eso que escribo, yo que considero que el lenguaje escrito comunica y es comunicable; que creo la razón para presentar resistencia al fin del lenguaje o su relativización está en el Logos divino, el garante de toda significación de lenguaje humano. Ese mismo Logos que se hizo carne en la persona histórica de Jesús y que así rompió el ciclo de lo relativo y evita la confusión. Otra vez, de nueva cuenta, lo inmutable, la verdad y el significado está por encima del ser humano, radica en quién es Jesús.
                Se vienen a mi mente las palabras de Stuart Park, en su libro Literatura y Biblia:
“El lenguaje humano emana del Logos divino, fuente de toda luz y vida, pensamiento y racionalidad; y la Biblia, Sagrada Escritura, articula de manera definitiva la revelación de su Persona y Voluntad. [] El lenguaje humano no puede sustraerse a la realidad del Logos. Las palabras no son simplemente trazas, envíos, huellas de huellas, en una cadena de remisiones sin principio y sin fin. La Biblia anuncia la presencia de la Palabra como garane de Significado, afirma la integridad de la Escritura como transmisora de la verdad de Dios, proclama el hecho histórico del Verbo encarnado, revela a Jesucristo como Alfa y Omega de todo quehacer lingüístico del hombre. La Biblia no es alegoría. Su estructura tipológica (las huellas inconfundibles de una Presencia) se encarna en una Persona histórica, Jesús de Nazaret, Señor de la Historia, Juez de todas las palabras, calladas y dichas, escritas y borradas, susurradas en secreto o proclamada a los cuatro vientos por los hombres. Creación, Éxodo, Ley, Sabiduría, Profecía, Evangelio y Apocalipsis habla de Él. La Creación entera es su testigo: las mismas piedras mudas proclamarían, si pudieran, su Identidad; el universo entero anuncia su Poder” (p.52-53)
No escribo ahora como autoridad ni con la respuesta definitiva, sino con la intención de abrir diálogo, mi profesión me demanda permanecer en esta lucha, al frente, defendiendo los restos de un lenguaje rico en su forma pero olvidado en su esencia… yo mismo lucho por usarlo correctamente, por enseñarlo correctamente… ¿Acaso no es hermoso poder dejar por escrito lo que piensas o sientes para que otros lo entienda y te respondan? El lenguaje es para el otro, es la forma en que somos el otro… es la forma en que el Otro, el Dios creador, se revela y conserva su revelación. Son las palabras las que nos condenan, nos piden respuesta. Por eso y más es valioso el lenguaje escrito. El símbolo es una síntesis de ideas, probablemente sea una idea, el ícono no comunica, no debería, nos limita el razonamiento, nos predispone a una serie de signos, aunque sorprende la re significación que se hace de esos símbolos para utilizarlos y que digan otra cosa, el ingenio del ser humano, sin duda. Creo que la metáfora es más rica que el ícono, la literatura crea su propio mundo, autónoma e independiente; el ícono sobrevive aislado. ¿Cómo enfrentar entonces los tiempos que nos demandan encontrarnos con el otro? Aprender ese lenguaje y significarlo en Cristo, sin duda.