viernes, 27 de febrero de 2009

Urge revisar los fundamentos

Leonardo Boff

2009-02-27


La conjunción de las distintas crisis, unas coyunturales y otras sistémicas, obliga a todos a trabajar en dos frentes: uno, intrasistémico buscando soluciones inmediatas a los problemas para salvar vidas, garantizar el trabajo y la producción y evitar el colapso. Otro, transistémico, haciendo una crítica rigurosa a los fundamentos teóricos que nos han llevado al actual caos y trabajando otros fundamentos que propicien una alternativa que permita en otro nivel la continuidad del proyecto planetario humano.

Cada época histórica necesita un mito que congregue personas, galvanice fuerzas e imprima un nuevo rumbo a la historia. El mito fundador de la modernidad reside en la razón, que, desde el tiempo de los griegos, es el eje estructurador de la sociedad. La razón crea la ciencia, la transforma en técnica de intervención en la naturaleza y se propone dominar todas sus fuerzas. Para esto, según Francis Bacon, el fundador del método científico, se debe torturar a la naturaleza hasta que entregue todos sus secretos. Esta razón cree en el progreso ilimitado y crea una sociedad que se quiere autónoma, de orden y progreso. La razón promovía la pretensión de prever todo, manejar todo, controlar todo, organizar todo y crear todo. Ocupaba todos los espacios. Envió al limbo otras formas de conocimiento.

Y he aquí que después de más de trescientos años de exaltación de la razón, asistimos a la locura de la razón, pues sólo una razón enloquecida organiza una sociedad en la cual el 20% de la población posee el 80% de toda la riqueza de la Tierra. Las tres personas más ricas del mundo poseen activos superiores a toda la riqueza de los 40 países más pobres donde viven 600 millones de personas; 257 individuos acumulan ellos solos más riqueza que 2.800 millones de personas, equivalente al 45% de la humanidad; en Brasil cinco mil familias detentan el 46% de la riqueza nacional. La demencia de la razón productivista y consumista ha generado el calentamiento global que traerá desequilibrios ya visibles y diezmará millares de especies, incluida la humana.

La dictadura de la razón ha creado la sociedad del mercado con su cultura típica, un cierto modo de vivir, de producir, de consumir, de hacer ciencia, de educar, de enseñar y de moldear las subjetividades colectivas. Éstas deben afinarse a su dinámica y valores, procurando siempre maximizar las ganancias, mediante la mercantilización de todo. Ahora, esta cultura, llamada moderna, capitalista, burguesa, occidental y, hoy, mundializada, ha entrado en crisis. Se manifiesta a través de las distintas crisis actuales, que son todas expresión de una única crisis, la de los fundamentos. No se trata de abdicar de la razón, sino de combatir su arrogancia (hybris) y de criticar su estrechez de miras. Lo que más necesita la razón en este momento es ser urgentemente completada con la razón sensible (M. Maffesoli), con la inteligencia emocional (D. Goleman), con la razón cordial (A. Cortina), con la educación de los sentidos (J. F. Duarte Jr.), con la ciencia con conciencia (E. Morin), con la inteligencia espiritual (D. Zohar), con el concern (D. R. Winnicott) y con el cuidado como yo personalmente vengo proponiendo desde hace tiempo.

Es el sentir profundo (pathos) que nos hace escuchar el grito de la Tierra y el clamor desgarrador de millones de hambrientos. No es la razón fría sino la razón sensible la que mueve a las personas para bajarlos de la cruz y hacerlos vivir. Por eso es urgente someter el modelo de ciencia dominante a la crítica, impugnar radicalmente las aplicaciones que hacen de ella más en función del lucro que de la vida, desenmascarar el modelo de desarrollo actual que es insostenible por ser altamente depredador e injusto.

La sensibilidad, la cordialidad, el cuidado, llevados a todos los niveles, con la naturaleza, en las relaciones sociales y en la vida cotidiana pueden cimentar, junto con la razón, una utopía que podemos tocar con las manos porque es inmediatamente practicable. Estos son los fundamentos del paradigma civilizatorio naciente que nos da vida y esperanza.

La aficción a las palabras...

Te pienso y no te entiendo, se me dificultó un poco,
hablabamos de cosas distintas,
no había consenso.
No pienso y quiero entenderlo,
más resulta que pareciera que hablamos diferentes lenguas,
no lo entiendo.
Hay palabras, lo sé,
el lenguaje como sistema lo construimos,
pertenece a un tiempo y un contexto específico,
que es el mismo en el que responde.
Cómo entender un "sí" en una lengua que no es la mía,
acaso no hay algo dentro del hombre que le es común y le permita comunicarse....
El lenguaje no lo es todo,
pues el mudo quedaría descartado y el ciego no sería contado,
mis palabras, las que plasmo en piedra, papiro, pergamino, papel o en una hoja virtual en Internet son signos que relacionamos con sonidos y que en una cultura específica quieren decir lo mismo pero que tal vez no perdurarán más allá de nuestro tiempo.
No me puedes decir que no hay consenso si no entiendo ni comprendo el sonido del "alfa".
La música es lenguaje, el silencio es conversación,
la historia no es texto, el texto no es verdad, es construcción,
es la magia del lenguaje, plasmar conceptos, experiencias, ideas y persepciones en códigos comprensibles es un intento de comunicación, el más complejo más no el único.
Una lectura de un texto tendrá que requerir una lectura sociologica, según Chartier, para comprenderlo, porque tendremos que situarlo en una red de comunicación, no podemos interpretar a un texto de otra forma, acaso no lo escribió una persona específica con una perspectiva especfíca cultural, político, ideológico, económico y religioso con un interés particular, un texto se entiende cuando se comprenden estas cosas, entre otras más, por supuesto.
Las palabras tiene poder para construir la realidad social y el horizonte de perspectiva mucho tiene de base en ellas.
Esto es lo que pienso.
Te pienso y no te entiendo, se me dificultó un poco,
hablabamos de cosas distintas?

jueves, 26 de febrero de 2009

Cuéntame

Alejandro Filio)

Cuéntame
el viejo cuento de tu fe,
las tantas cosas que aprendiste
aquella vez.

Cuéntame
las que te duelen, las que siempre dolerán,
las que no entienden, las que no dejan volar
las dueñas de esta voz y el mar.

De tanto cuento y de cantar
no sé si voy por donde vas,
no sé si estoy para contar
para contarte alguna más.

Cuéntame
lo que esperabas, lo que nunca sucedió,
tu tierra firme, tu cimiento, tu motor
tu apuesta al porvenir, tu amor.

Cuéntame
cuando supiste del calor, de la humedad,
cuando te armaste o desarmaste a la verdad,
después de imaginar.

Cuéntame
lo que no deja que te arrimes hasta el sol
de la balanza favorable a la razón,
a toda razón.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Es un camara lenta...

No me siento bien, tal vez no lo estoy,
me siento cansado, desanimado, sorprendido,
dolido.
Algunas veces no lo demuestro,
en un tiempo fui buen actor;
me escondía, sufría en silencio y solo,
ya no acostumbro a hacerlo, auque lo pienso.
Pero no quiero hacerlo.
Porque es como tirarse a un abandono de silencio,
prefuero expresarlo -como ahora-, con gestos, miradas,
silencios y ausencias.
Ha conversaciones que te cambian,
temas que te llegan por sorpresa
y quebrantan,
otros que te cuesta trabajo dejarlos ir.
No quiero silencios Dios, quiero escuchar tus palabras
que me sorprenden y colocan en una realidad,
que si bien duele da esperanza, amor y fe en ti,
para poderla resistir y vivirla,
disfrutando del calor del hogar en donde se encuentra paz,
pero no la paz de ausencia de dolor y guerra,
sino una paz que conforta, alienta y da gozo.
Hoy a pesar de mi, fue un buen día,
la búsqueda y la ironía del otro me hizo recordarte y reorientarme.
Lo pensé y lo sigo pensando,
todavía no cambio ni me he retractado,
nuestra sociedad parece que nos obliga a hablar,
cuando tú nos mandas a ser y dar.
Todos dicen algo, o decimos,
hay una necesidad de construir la realidad de una forma que tenga sentido,
Malditos poetas donde están que el mundo está siendo victima del deconstruccionismo!
Dónde están cuando se les búsca y necesita?
Las palabras hoy como ayer salvan, por eso es necesario recobrarles el sentido y valor.
Hoy no escribimos palabras sueltas al viento, para nada,
son tesoro precioso,
las escribimos para que se lean y escuchen,
por ese acto casi mágico de artícular y darle sonido a los símbolos para entendernos...
Qué te digo cuando escuchas de mi un "te quiero"?
Hablar ayuda a recobrar esperanza,
porque hablar te da esperanza,
pues escribimos en algún momento para no sentirnos solos,
sino para buscarnos y una vez encontrados,
hablarnos de frente, uno acerca del otro: conocernos.
Escribimos y hablamos para llenar el vacío entre nosotros mismos,
para encontrarnos en nuestras respuestas
y reconocernos en la medida que entiendes mis silencios en mis comas...
Hoy, Señor mío, me sacaste de mi mismo,
me hiciste buscarte.
El diálogo es la expresión más bella del hombre,
por medio de el se construyen realidades,
nosotros construimos a partir de éste
y así damos fe de que somos hechos a tu imagen y semejanza,
Dios creador.
Pero los argumentos construyen laberintos,
donde nos podemos esconder en la comidada de esos sitios,
para no escucharte, no responderte, simplemente ignorarte.
Para ti no hay obstaculo, eso lo sé, me da aliento,
tú sorprendes al astuto en su astucia y al sabio en su necedad,
lo desnudas derribando sus barreras,
para que se enfrente a tí en toda tu santidad, justicia y majesuosidad,
para reconocernos nada y faltos ante lo completo y absoluto de tu ser.
Nos hablas para responderte y la historia misma del hombre es tan solo
un cúmulo de respuestas diferentes y un espacio para pronunciar otras.

lunes, 23 de febrero de 2009

Versos tristes, versos de dolor...

De frente al frío,
desnudo, sin lugar a donde ir,
no hay palabras, no hay amigos,
hay silencio,
miedo.

No hay camino de regreso al olvido,
lo que no era fue recordado,
permanecerá a tu lado, junto contigo
y no lo podrás evitar.
la historia se vuelve presente,
porque el tiempo no se detiene,
es un cada momento tan lejos,
como la misma muerte.

Qué palabras quedan para el amigo?
Qué lugar es seguro para escapar?
No hay espacio para huir,
la muerte nos bebe como trago,
no le importa quien fui,
contra nada nos ha de comparar
el dia que se presente conmigo.

Quién nos recordará?
Qué de nosotros permanecerá?
Qué te digo hoy querido amigo?
Qué digo, amado mío?
Qué hay en tu corazón que ha sido lengua muda a mi oido?
Disfruta de tus victorias -dijo secamente-, porque la última batalla,
aquella que pelearemos contra la muerte tenemos la seguridad de perderla.

Hay esperanza, sí hay esperanza.
Hay turbulencia, oscuridad, miedo,
un valle de la sombra de la muerte,
caminamos solos?
No, no caminamos solos,
a pesar de todo tú estas conmigo, con nosotros, con todos.
La esperanza de encontrar tn ti victoria,
a pesar de perder ante la muerte.

miércoles, 18 de febrero de 2009

Entre pendientes y clientes

Vaya, las cosas no mejoran, la carga de presión aumenta, es bueno. Junta a las 2:00, entrevista a las 6:00, junta el jueves a las 5:30, enviar correos, responder otros tantos, hacer tareas, cumplir en el trabajo, tomar tiempa para comer, hacer tareas, perderse en la biblioteca da la uni para dormir y buscar libros, noches sin tv, con tareas, lecturas siempre atrasadas, un archivo que todavia no se cansa de ser observado y espera mi sexta visita, muchas hojas en blanco que llenar. Pero ese no es el problema, el maldito problema es una mosca que ronda por la oficina y con su aleteo ruidoso me desespera y me saca de mis casillas! Ahora me invito a comprarme un matainsectos o traer de casa un matamoscas, estamos en estado de guerra! ahora la oficina se convirtió en una trinchera, el mundo es muy pequeño para nosotros dos mosca! O te vas o te saco!

Versos sueltos y revueltos

Como cuando se compran cosas de valor y se les lleva a la casa para adornarla, pero dspués llegan otras y otras más, y se van haciendo dos, tres, cuatro y cinco, y ya no hay lugar para todas ellas donde mismo, asi que se guardan en pequeñas cajas y se dejan al apetito voraz del olvido en un sotano o armario, como semillas, esperando el tiempo para creer...


Ahogarme en sus labios,
vertir en sus pétalos mi ultimo aliento
alucinar por hoy y por siempre con esa sensación
de darlo todo y sentirse lleno
beber del amor que brota por cada uno de sus poros
y brindar por los te quiero ...

Me dejas donde te encontré,
Más no te quiero soltar por completo,
Pero tengo que hacerlo,
De dolor sufriré y lo sé
Sin embargo aún así separo mi corazón,
Ahora debo negarme a buscarte,
De mis sueños expulsarte
Y drenarte de mis venas,
Arrebatarme el aire de tus aromas
Que me queman por dentro y consumen la razón

martes, 17 de febrero de 2009

A un mes de..

Ya paso un mes desde aquel último salud y doce uvas, el año inició con fuerza, con promesas de nuevas metas, lo comienzo con alegría de saber y no saber lo que depara, hay planes, tengo ganas de salir a viajar, de escribir, de hacer tareas, de no dormirme en la primera clase de las 4, de que mi hermana se vaya sola a la uni y no despertarme dos horas antes de lo acostumbrado. Tenía ganas de caminar, ya se me quitaron, creo que fue lo mejor, ahora en cambio me entró el interés por el silencio, por escribir, por organizar, por acompañar, por echar a volar la imaginación, por captar y soñar sueños que yo no soñé y caminar caminos que yo no abri.

Hay varias cosas que no he hecho pero voy a hacer este año, entraré en algunos concursos, me dejaré leer, me esforzaré en conocer más al que Ama y recibir de él su amor, propondré tiempos y destiempos. Me he estado dando cuenta que me gusta jugar con el lenguaje, con lo escrito, con las palabras, hacerlas caminar, ordenarlas y desordenarlas como lo estoy haciendo ahora. Me gusta mi ciudad, hablar de ella, escribir de, sobre y con ella. Me gusta mi uni, mis amigos, mi carrera, mis compañeros, mis clases.

En Tijuana está nublado, la lluvia parece que todavía no se va, el clima es templado, frío, como me gusta, ahora escucho "Pueri Concinite-bestpi", la atmósfera es cálida, aunque esté en el trabajo, me encantan los días así, hay pendientes a morir, esos no se acaban, pero disfruto y me disfruto a pesar de, es don de Dios disfrutar la vida y cada instante. Me siento contento, después de una noche de silencios y sollozos la alegría de ver salir el sol una vez más y ver los problemas en el contexto de lo eterno y efímero me reconforta, me da aliento, me regresa la esperanza y las ganas de seguir. Ahora puedo seguir escribiendo pero no me detendré, Cuándo se debe hacer? -sonrió-, espero respuestas, continuó preguntando y levantando la mano. Me reencuentro dentro de la gracia y el amor de quien lo ordena todo, conforta y confronta; de la mano del que ya caminó y venció, pero permanece a mi lado susurrando sus palabras quietas y serenas que me alientan.

Hoy he visitado muchos blog, entre todos hay muchos paralelos, las misma preguntas, los mismo temores, diferentes cuestiones, distintas respuestas pero una misma fuente de vida.

domingo, 15 de febrero de 2009

La fragilidad....

Me he dado cuenta que en muchos de mis textos aparece entre escodidas y alguna vez más obvia la fragilidad o debilidad, ahora ingreso a un blog y encuentro estas palabras de un buen hermano:


"Una breve reflexión que puede dar para más:

Tanto el ministerio como la vida, se han hecho para vivirse desde la fragilidad, solo así somos capaces de reconocernos como verdaderos discípulos que crecen en la Gracia y la reconocen.

Javier L."

No puedo estar más en acuerdo contigo hermano.

Sobreviviendole a Cupido

Un año más de color en la temporada de todo color rosa, entre chocolates, besos en la mejilla y abrazos fraternales, más chocolates, alguna rosa, algún perfume. Una vez disipado el humo de la bala de cañón llamada amor, me veo nuevamente vivo, aunque no de pie, maldita sea, fallaste otra vez cupido, te sobrevivo.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Dos por diez, dos por diez.

“Dos por diez, dos por diez, pásele doñita, dos por diez”, grita el joven delante de su puesto de fruta; “¡Agarre y corra, agarre y corra!..., a pagar a la caja, agarra y corra… a pagar a la caja”, se escucha replicar la escandalosa y gruesa voz de otro vendedor. “Dos por diez, dos por diez doñita, la naranja para el jugo de la mañana, dos por diez el kilo, dos por diez”. Responde desde la esquina el joven defendiendo su puesto. “Ándele señito, pásele y se lo muestro sin compromiso”, interviene en el coro de vendedores una mujer con anteojos gruesos sentada en un banquito.

“¿Es lo menos?”, pregunta una potencia compradora a la dueña del puesto por un pantalón. “Sí doñita, es lo menos, está casi nuevo, todavía tiene la etiqueta, ahí véale, es de buena marca, cincuenta dólares nuevo, yo se lo estoy dando en setenta y cinco pesos”. “A dos por diez, dos por diez las naranjas para el jugo de las mañanas, a dos por diez, pásele, venga y llévele que se acaba y me voy, a dos por diez, a dos por diez”. “Cajeta de Celaya, llévele, llévele, cajeta de Celaya, doce pesos el vaso de la rica cajeta de Celaya, que no se le vaya, a doce pesos el vaso de rica cajeta de Celaya”. “Pero es que este pantalón está roto de la bolsa oiga, mire, déjemelo en cincuenta”. “Y si no se la haya es que no ha llevado su cajeta de Celaya, llévele, llévele”, replicaba el vendedor.

“Pescado fresco, pásele, tenemos angelito, cabrilla, para el caldo, el ceviche y el filete, también hay camarón y almejas, pásele todo bonito fresco y barato”. “Agarre y corra, agarre y corra…, pero a pagar a la caja, señora, tenemos fruta de temporada, manzana, durazno, plátano, naranjas, nopales, cebollas y tomates, agarre y corra…, pero a pagar a la caja”. “Aquí esta lo bueno, aquí sí está lo bueno, bueno, bonito y barato”, gritó de entre los puestos un tercero. “Dos por diez, tenemos todo a dos por diez, melones, sandias y limones, a dos por diez, pásele y llévele”.

“Bájele otros diez pesitos seño y me lo llevo”, replicó el ahora cliente ante los ojos desesperados del buen regateador de ropa de segundas en el puesto del sobreruedas las mañanas de los sábados. “No seño, ya no le puedo bajar más, sesenta, ni usté ni yo”. “Dos por diez, dos por diez, dos kilos de naranja por diez pesos”. “Pásele muchacho, barato, puede probárselo sin compromiso”. “Cajeta de Celaya, llévele, llévele, cajeta de Celaya, doce pesos el vaso de la rica cajeta de Celaya, que no se le vaya, a doce pesos el vaso de rica cajeta de Celaya”. “A cinco pesos la pieza de la mesa muchacha”.

Y así, desde las seis de la mañana gritan a coro en el sobreruedas, que es un mosaico de colores, voces y aromas que se revuelven entre calles polvorientas y llenas. “Dos por diez, dos por diez, dos kilos de naranja por diez pesos”.

De pasitos lentos...

Caminaba lento, calzaba zapatos negros, gruesos y pesados, que no le dejaban dar largos pasos, por eso pedía las clases en la planta baja, para no sufrir en los escalones. Era chaparrito, canoso y con lentes gruesos, de mirada perdida, extraviada; gritaba para ser escuchado lo que él consideraba la verdad, era grosero, no le importaba "per Baco, per Baco", decía sin cesar, que en español no es más que un "por Baco, por Baco", sabía latín, era exseminarista. Su nombre Lorenzo, pero nadie lo recordará así, se autodenominaba "Tojo", porque prefería ponerse el mismo un apodo, y era versátil, podía ser el nombre de un admirante japones de la segunda guerra mundial o un diminutivo de lo que el consideraba un "tojodido". Era anciano, o lo es, no se si vive. Al menos lo respetabamos, era el único que se sentaba en las bancas del pasillo a platicar, nos sacaba de ondas, nos gustaba con el platicar.

Sentado al lado de una muchacha le preguntaba: Tienes novio?, la mayoría respondia "no", entonces el decía desconcertado y con tono de cínico: "que desperdicio", entonces al primero que pasaba nos comunicaba tan tremenda noticia. Mira tú, ella no tiene novio! Todos nos reiamos, entre cura y cura de jardines de prepa, el Tojo armó parejas.

De pasitos lentos recorría el plantel, nadie en dirección lo quería, era una reliquía, un rebelde con causa entre los jóvenes: "aprendan a hablar bien", nos decía, y en su clase de etimologías latín teniamos que hablar, "si Dios hablara lo hiciera en latín", repetía, después al ver nuestro lento avance volvía a repetir: "per Baco, per Baco".

El día que terminé la prepa me despedí de él, "Hay nos vemos Tojo, gracias, es mi último día, ya no nos vamos a volver a ver". "Hay muchacho", respondió, se acercó y me hizo la señal de la cruz en la frente mientras decía una oración en latín que todavía no comprendo, después dijo como todos los días, "adios", se dio la vuelta y subió a su carro grande y viejo, se fue, me fui.

No conservo fotografías suyas, no las necesito, no las quiero, en cambio, aparece en los apuntes de un par de cuadernos, donde se esforzaba a enseñarnos latín leyendo los evangelios, tan sólo los primeros tres capítulos de Marcos pudimos traducir, fue extraño, nos hizo leerlo.

"Per Baco, per Baco", todos repetiamos a manera de burla, "per Baco, per Baco", al profe núnca lo dejaron dar filosofía, estaba castigado.

lunes, 9 de febrero de 2009

Espero curarme de ti en unos días. Jaime Sabines.

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de
fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me
receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, mi es poco, es bastante. En una
semana se pueden reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra y se les
puede prender fuego. Te voy a calentar con esa
hoguera del amor quemado. Y también el silencio.
Porque las mejores palabras del amor están entre dos
gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y
subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que
te quiero cuando digo: "qué calor hace", "dame
agua", "¿sabes manejar?,"se hizo de noche"... Entre
las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he
dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te
quiero".)

Una semana más para reunir todo el amor del
tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que tú
quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No
sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para
entender las cosas. Porque esto es muy parecido a
estar saliendo de un manicomio para entrar a un
panteón.



jueves, 5 de febrero de 2009

Érase una vez un campa....



Érase una vez un campa, en un lugar lejano llamado San Vicente, ahí se reunieron un grupo de estudiantes de varias ciudades, algunos llegaron desde lejos, como Tijuana y Tecate, otros, Ensenada y San Vicente, desde más cerquitas. Se pusieron de acuerdo y se juntaron desde el 30 de enero hasta el 2 de febrero de 2009.

Como desde hace ya muchos años, El Centro Remanente los estaba esperando con la misma tranquilidad de siempre, espectante del trabajo de Dios, como testigo mudo que conserva la memoria de todos los que ha hospedado.

La Palabra del Padre envolvió al grupo de jóvenes, nos amó y confortó. A San Vicente llegamos para tomarnos un tiempo más con Dios, como siempre, el contento nos recibió.


Compartir, fue la acción más importante y de mayor valor para estos muchachos, compartir habitación, tiempo, silencios, risas, juegos y amor.


Algunos les tocó trabajar, porque querían servir a sus hermanos, procuraron que el tiempo fuera delicioso para que los demás no se preocuparan y se dedicaran a buscar....





Pero todos se divirtieron, nadie lo pudo negar, a todos les gustó, muchos aprovecharon bien su tiempo, algunos platicaron, conocieron más gente y otros jugaron.

Por supuesto que hubo mucho tiempo para pensar, para escuchar la palabra que se preparó para esos momentos.

Aunque algunos se distrajeron o durmieron....


..todos aprendieron algo, incluso asistieron a talleres...



Todos estaban contentos....



Y así temrinó este campa, pero es el inicio de muchas cosas más!
GRACIAS DIOS