Y si retiro mis apuestas
La realidad no existe, no hay nada absoluto y eterno, caminamos sobre senderos de palabras, que se unen como piedras, sostenidas con el cemento de un buen argumento y que lleva a la nada. Yo no veo lo que hay sino lo que quiero ver. ¿Es cierto? Yo no recibo el significado qu e el autor –si aún existe este ente en la posmodernidad-, plasmó en su significante, sino que leo y significo a partir de mí. ¿Entonces cuál es la intención? Palabras que no te tocan ni transforman y por lo mismo no te demandan un compromiso ético con nadie, ni con los valores –pues son construcciones históricas-, ni con las instituciones –porque son organismos donde se suman intereses individuales y por medio de un contrato inexistente alguien los administran como función del gobierno-, ni con el propio hombre –pues ya no tiene un destino o llamado sino que camina en este mundo arrojado esperando vivir al máximo sin consecuencias-, menos con Dios –porque no existe, o al menos ha quedado fuera de la realidad como ...