Hablamos y entendemos desde contextos distintos
Tenía 17 años, acababamos de regresar a Tijuana después de estár viviendo año y medio en Durango. Por cuestiones de papeleo, mi constancia certificada de mis estudios de los tres semestres cursados en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la UJED no llegó. De tal manera que al regreso en Tijuana no entré de inmediato a estudiar, sino que busqué trabajo y lo encontré rápido. Mi empleo era cajero en una tortillería en la orilla de la ciudad, casi llegando a Tecate. El trabajo consistía en inventariar los paquetes que salían y cobrarlos, así como atender al cliente. Sin embargo una ocasión el molinero, cuyo nombre no recuerdo, dejo una bola de masa sobre la maquina tortillera. En caso de que tú, querido lector de este escritorio, hayas tenido oportunidad de estar en una tortillería, recordarás que la masa tiende a caerse, por lo que en esa ocasión me acerqué para recogerla con el fin de que en lugar de que terminara en el suela se convirtiera en una tortilla. Pero el problema fue que mi...