sábado, 19 de junio de 2010

Todos representados, una oración

Ultimamente me acordé que no hay nadie perfecto, el único que lo es y anduvo caminando por aquí posó vergonzosamente en una cruz hasta que se le escapó su último aliento. Una delegación bien representado de seres humanos en la cual todos estamos representados se encargó de llevarlo a la muerte: el sistema político, económico y militar del momento, las altas jerarquías eclesiásticas, los pobres acarreados, los cobardes amigos escondidos, los gnósticos incrédulos, los metiches y curiosos y por fin, el resto del mundo que supo del caso gracias al testimonio escrito en el lenguaje globlal del momento, es decir, todos, nadie queda fuera... cada día menos en el mundo viven sin escuchar la historia de Jesús de Nazaret, Hijo de Hombre, Hijo de Dios. Que estas letras sean una oración para ello y gratitud a Dios por la vida de todos aquellos que lo comparten con pasión...

jueves, 3 de junio de 2010

Segunda temporada!

Ahora leo un libro interesante y dejo aquí, sin permiso del autor ni del coordinador, mucho menos de la editorial, un apartado y pienso, por eso es que lo hago, que a ellos no les importará o cuando mucho, si es que en este mar de letras e imágenes que es el Internet lo encuentran, lo tomarán como un pequeño elogio, al menos eso deseo. Total, a ver qué pasa, eso es lo emocionante:

"Escribir (Instrucciones imposibles)
Sanda Lorenzano
Escritora

Escribir para "intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos", escribió Marguerite Duras. O escribir para no morir, quizás. O para no ser más que palabras. Escribir porque no podemos hacer otra cosa; porque no queremos hacer nada más. Escribir para conjuarar a los fantasmas. Escribir para no tener que ir a una oficina, aunque "preferiríamos no hacerlo". Escribir con todo el cuerpo. Escribir para que alguien pueda "adoptar la postura más cómoda: sentado, tumbado, aovillado, acostado..." Escribir para inventar ángeles. O para enterrarlos. Escribir con verguenza. Escribir en viejos escritorios apolillados. Escribir de pie. Escribir a la hora violenta. Escribir por los que no están. Escribir al ritmo de la respiración; escribir a voz en cuello. Escribir para mirar morir una mosca. Escribir con Bach y sus sonatas para cello. Escribir mirando el rostro amado. Escribir apenas rozando el teclado. O con entrañable tinta sepia. Escribir para no perdernos en lo cotiiano. Escribir como náufragos. Escribir porque dios no nos escucha. Escribir porque el desierto es infinito. Escribir a la luz de una vela. Escribir en el metro. Escribir porque todos moriremos. Escribir en pequeñas libretas. Escribir para estar solos. O no. Escribir cuando todo lo demás es silencio. Escribir con los otros. Escribir desde el pozo negro de la angustia. Escribir para no tener que salir de este cuarto. Escribir para ser feliz a deshora. O quizás escribir a lápiz. Escribir para escuchar otras voces. Escribir de madrugada. Escribir con lentes nuevos. Escribir madre, en la lengua de tus asesinos. Escribir hacia adentro. Escribir para salvar los restos. Escribir y desescribir ante el mar de Ítaca. Escribir para no olvidar las palabras. Escribir desde el tartamudeo. Escribir frente a la corriente zaina. Escribir alrededor del guego. Escribirlejos de la computadora. Escribir frágilmente. Escribir desesperadamente. Escribir de un tirón. Escribir a regañadientes. Escribir olvidados por los dioses. Escribir desde la hispitalidad. Escribir para encontrar el sonido primigenio. Escribir para abrazar otras huellas. Escribir en idiomas perdidos. Escribir para volver a casa."

En fin, ahora en palabras esculpidas por mi: Escribir para entenderse y responder a Logos; escribir como un acto místico que busca al otro.

Y con esto iniciamos la que bien o mal e autollamado Segunda Temporada de este Escritorio... (a ver qué sale)...