“Cambia, todo cambia”, escuché de una voz grave y doliente que entonaba una canción, entonces sus letras se clavaron en mi mente con la fuerza de la música que transmite algo más que ruido y silencio, su voz y la quietud de la melodía me trajo tantas cosas a la cabeza, vislumbre mis sueños y todos cambian, ella está en lo cierto. Nuestros textos algún día se olvidarán, tal vez nuestra propia historia se quede sin nadie para que la cuente, nuestras obras alguien más las terminará o destruirá. La memoria es traicionera y se muere con nosotros, ¿a qué aferrarse? La fama parece cual niebla, que llega por la tarde y lo ciega todo, pero al brillar el sol se esparce; un éxito florece bello como la rosa, pero como ella también se marchita. Cambia, todo cambia. Nuestra imagen desaparecerá, y si algunos la reconstruyen tan sólo se parecerá a lo que realmente fue, pues no la reproducirán como es, porque nunca fue la misma.
Solemos ufanarnos por tan poco, lo complejo adquiere otra...