Creo que por fin...
... puedo ponerlo en palabras, y claro, cuando haces eso lleva consigo riesgos, pues tienes que hacerte responsables de ellas y, en el mejor de los casos, entablar un diálogo... Nada por encima de la Palabra de Dios (la Biblia interperatada fielmente sin descontextualizarla) ni la tradición, ni la Psicología, como actualmente sucede a manera de moda. Sola Scriptura, nada más. ¿Por qué a quién más iremos si sólo Jesús tiene palabras de vida? Sin animos de volverse juez de nadie, pero tendemos a menospreciar la Palabra de Dios, el acercamiento al libro, a leer... y lo peor, a pensar que podemos amoldarla a nuestras ideas preconcebidas. El tema no se impone a la Biblia, no se debe utilizar para justificar mis opiniones; es la Biblia la que propone el tema, la perspectiva de Dios por encima de la mía, la que me enfrenta, la que me confronta, la que me anima, la que me habla. Y si habla puedo entenderla. Necesitamos leer las Escrituras, conocerlas, entenderlas, amarlas, comunicarlas, dejar ...