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Mostrando entradas de septiembre, 2014

¿Cómo pastorear y ser comunidades de discípulos en tiempos de la modernidad liquida?

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Hola, soy obrero de COMPA. 
Tengo veinte ocho años, desde hace cuatro acompaño adolescentes por la mañana como profesor en el Colegio donde trabajo, por las tardes a universitarios como obrero de COMPA. La experiencia del obrero cambia conforme pasan los años. Yo no busqué estar aquí pero siempre es la iniciativa de Otro el que nos llama e invita a seguirle aquí. El primer año de obrero poco o nada sabía de la tarea a la que se me llamó. Soy de esa generación que no contó con el beneficio de la preparación previa de hoy en día en algunos espacios del ministerio. Ese no es problema, Jesús llama para acompañarle y quien se dispone a seguirlo encontrará, en la intimidad de esa relación, la luz necesaria para cumplir el llamado recibido. 
Después del segundo año las cosas cambian, tienes una idea más clara de la labor, a eso contribuye la comunicación con otr@s, el pastoreo y la capacitación (ahora sí). Esto afirma el trabajo e inicia una etapa distinta, más clara y hasta cómoda. Te sient…

La oración

Lucas 11 Un día, Jesús fue a cierto lugar para orar. Cuando terminó, uno de sus discípulos se acercó y le pidió: —Señor, enséñanos a orar, así como Juan el Bautista enseñó a sus seguidores.  2 Jesús les dijo: —Cuando ustedes oren, digan: “Padre, que todos reconozcan que tú eres el verdadero Dios. ”Ven y sé nuestro único rey. 3 ”Danos la comida que hoy necesitamos. 4 ”Perdona nuestros pecados, como también nosotros perdonamos a todos los que nos hacen mal. ”Y cuando vengan las pruebas, no permitas que ellas nos aparten de ti.” 5 También les dijo: «Supongamos que, a medianoche, uno de ustedes va a la casa de un amigo y le dice: “Vecino, préstame por favor tres panes.6 Un amigo mío, que está de viaje, ha llegado y va a quedarse en mi casa; ¡no tengo nada para darle de comer!”7 Supongamos también que el vecino le responda así: “¡No me molestes! La puerta ya está cerrada con llave, y mi familia y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte los panes.”8 Si el otro siguiera insistiendo…