lunes, 31 de octubre de 2011

De regreso a casa




En la oscuridad de la noche no se distingue la tierra del cielo, y yo observo, desde la venta del avión algunas estrellas y constelaciones de ciudades geométricamente organizadas.
Allá, abajo en tierra, hay un niño curioso en la ventana de su cuarto sin poder dormir y observa las estrellas. La pequeña luz roja de las alas de este metálico transporte que parpadea llamará su atención y dirá: "un avión".

Aquí, desde la ventana, observo la ciudad;  me sirve un café una sonriente joven, agradezco y regreso a observar por la ventana, imagino que hay un niño desde su ventana que nos observa. Recuerdo que algunas veces así era yo.
Entonces me digo a mi mismo “Ambos nos estamos viendo sin saberlo el uno y el otro.” Mi conclusión me regresa a mis ideas, me pregunto: “¿Qué haz puesto delante de mí Señor que no veo? Ayúdame a seguirte” Sonrío, apagan la luz, me da sueño, pienso en mi regreso, agradezco el viaje,  me gana el sueño…

domingo, 2 de octubre de 2011

Muerto


Estoy que muero y no me alcanza la poesía, ni siquiera el tiempo,
¿Cómo te sacó de mi cabeza?
¿Cómo me arranco esta idea que lleva tu nombre?
¿A dónde voy a sacarte de mis venas?
Esto es igual que ahogarme sin agua en el desierto,
y no quedar más que lleno por la nada de tus recuerdos...
Me confundes sabes; creo que te quiero.
¿Es cierto?
¿Lo estoy inventando?
¡Hay de mí que estoy como muerto de amor y vos sin saberlo!
Se me acabó la razón, no me encuentro cuerdo,
es triste mi caso,
soy como un vagabundo,
sin remedio...
pero volveré a tener certeza,
el aliento vendrá a mi cabeza,
aclararé las ideas y estaré completo.
Pero por lo pronto desvarío.
Soy como un muerto añorando vida,
muerto de ganas por besarte,
de quedarme con alguna esperanza de enamorarte.