Mis miedos en esta ciudad
*Del libro Diario de abordo, aún sin publicar Tengo miedo de mal acostumbrarme a esta nueva ciudad Me parece fascinante la pulcritud de su urbanización La pacífica convivencia del bosque y la metrópoli El eficiente y limpio transporte público La pluralidad de sus rostros e idiomas Comidas y religiones Y todos sus estándares de bienestar Pero le tengo miedo a la ciudad Mi temor no florece en las calles sino internamente En la contradicción de las reacciones que provoca El refrán popular afirma “A lo bueno uno se acostumbra rápido” Y es que acá hay mucho bueno Aparentemente Pero es una ilusión todavía no cuestionada Aquí se respira una hipocresía de bienestar social Estos gobiernos de potencias mundiales Lograron confinar sus fracasos entre las cicatrices de sus edificios Vancouver no existe sin East Vancouver Ni la abundancia de la provincia se sostiene Sin el medio millón de estómagos llenos de hambre Y aquí estamos no...