jueves, 28 de mayo de 2009

Me he despertado contento!!!

Hoy me he despertado contento, procuro hacerlo diario, como cumpliendo indicaciones médicas, por designio y voluntad propia. Pienso que la perspectiva con la que se ven los problemas de la cotidianidad no debería convertirse en la capa y máscara para vivirla. Si bien me canso, me desvelo, me pongo triste y me duermo en la biblioteca y sala de lectura de la uni, siempre hay pequeñas o grandes cosas que te alegran y motivan a seguir. Un msn en el celular que dice "hola, todo bien, gracias",... un correo electrónico, un "abrazo virtual"... una conversación veloz en el msn.... convivir en los pasillos de la escuela con personas extrañas que se han vuelto conocidos y amigos en estos cuator años de caminar y coquetear con esta musa que se llama Clío.
Hoy hay dos cosas que me alegraron mucho, leer un discurso que revela y da testimonio de un hombre que yo desconocía y de quien tenía otra idea.....
... no sé, me llena de gratitud y me obliga a pedir perdón por prejuzgar... prejuzgar es un acto irresponsable y consciente que todos practicamos y debemos entrenarnos para darnos cuenta de ello y arrancarlo de raíz como jardineros que aman las bellas flores de la amistad...

lunes, 25 de mayo de 2009

El camión de la gloria o una crónica de cómo sobrevivir en un viaje Guadalajara-Tijuana














Desde que lo ví supe que si nos subiamos algo sucedería en el camino, pero nunca pensé que fueran tantos los inconvenientes. Ahora todos nos reimos, pero entonces era el "Camión de la Gloria", si el Cristo sufrió de camino al Gólgota cargando una cruz, nosotros, en menor tono, es decir, en mucha menor medida, sufrimos el camino Guadalajara-Tijuana en un camión que a simple vista no prometía subir la Rumorosa.

Salimos de Guadalajara, después de VIVE09, nadie de los que nos fuimos de Tijuana en camión pensó que el regreso sería tan divertido.

La primera impresión fue contundente, era de madrugada, llegamos a la Central de Guadalajara, nos equivocamos, el camión saldría de una centralita algunas cuadras lejos de ahí. Cargando maleta y cajas de libros recorrimos el trayecto durante la madrugada, cargando el cansacio y unas ganas de partir. Cuando encontramos el lugar, el camión no estaba, esperamos pacientes, pero cuando arribó nos dio miedo. No nos gustó, estaba viejo y feo, el chofer con una tremenda fe en su medio de trabajo nos alentaba, no sé que cara nos vio. "Sí llega, no la vamos a pasar bien". Dijo y yo, como todos los demás me molesté por la ironía de aquel señor. De tener más dinero en el bolsillo hubiera pagado la diferencia en una línea que al menos se viera un poco más comoda, pero como mi presupuesto estaba en mi estomago y en los presentes de la maleta, "entregé mi vida en las manos del Eterno", porque sabía que eso sería nuestro fin....

Las cosas marcharon bien al principio, todos nos dormimos y no tuvimos oportunidad para quejarnos, pero al despertar, llegando a Nayarit el camión se ponchó, tuvimos que detenernos para reparar la refacción, el lugar era pequeño, un pueblo conocido para Berna y Sammy, hogar de su madre. Hacía un calor insoportable, considerando que odio el calor. Sin más que hacer cruzamos la calle de tierra y polvo para entrar al fresco de una casa-tiendita en donde compramos hielitos de coco que nos amenizaron el rato, algunos más, entre los que me incluyo, nos animamos a comer fruta. A 5 pesos el mango y el pepino, ofrecía la vendedora, yo pedí dos de cada uno, además, solicité que le agregaran camarones frescos, al ver la expresión en el rostro de esa buena señora que tal vez me juzgó loco, supe que yo era el primer turista desvariado y afectado por el calor que le pedía que le agregara camarones a la fruta. Total, después de todo me gustan los camarones y en aquella ocasión acompañados de pepino y mango en el calor de la carretera fue de lo mejor que he hecho.
Continuamos nuestro camino, la televisión del camión alguna vez se vio bien y nos hizo olvidar nuestra pena, nuestro dolor de espalda....
Cuando llegamos a San Luis Río Colorado, en Sonora, adoramos a Dios por saber que teniamos posibilidades de llegar, algunos casi apostabamos para saber en donde el camión nos iba a dejar....
Entramos a Mexicali y nos sentiamos en casa, cantamos, jugamos en el pasillo, sentiamos aquel camión feo nuesstro, nadie nos podía callar, nos reiamos de los recuerdos, de los chistes malos, de las fotos, de los juegos, de las fotografías tomadas a escondidas de los que se dormian en el camión y hacían gestos raros mientras lo hacían.
En el último retén militar, antes de subir la Rumorosa el militar nos dejo pasar, le dijimos que eramos cristianos y enseguida se identifico también como tal, "se que no llevan nada, se pueden ir".... nos ahorró un par de horas... que bueno...
Entonces, cuando tomamos el camino por la Rumorosa, nosotros cantabamos y bailabamos en el pasillo "La vid verdadera, la vid verdadera, la vid verdadera es Jesús", algo en el motor estaba ocurriendo y no nos dimos cuanta sino hasta el final... al salir de la caseta el camión se apagó... nos orillamos y nos dimos cuenta del asombroso descubrimiento... ahora sí el camión nos había fallado!!!! Comezó a tirar agua..... porqué..... a tan sólo tres horas de casa se había rendido....



Nos bajamos a ver, a recuperar el agua de todas las botellas de los pasajeros, solicitamos agua, algunos donaron sus botellas con babas, otros se durmieron y comenzaron a pensar la forma de llegar.... "No se asusten, este es como el caballo blanco de José Alfredo, va a llegar a Tijuana", dijo el chofer contento...

Por gracia la falla se pudo reparar, alcanzamos a bajar a Tecate, a dejar a nuestros hermanos, media hora después veía entre cerros a Tijuana, nos daba la bienvenida como siempre, esperandonos a contar sus anecdotas en nuestro tiempo de ausencia.

Ahora los camiones tienen algo especial, te hacen "llegar", te preparan para ir y para regresar, te subes y sabes que naturalmente tardarás en llegar, te preparas para el cambio de tiempo, de comida, de clima , de gente y lenguaje.... tal vez el avión no logré suplir esa cualidad....

Reflexiones sueltas sobre una semana que ya no "es"

Han pasado cosas extraordinarias en estos últimos días, en el jardín de mi casa el alcatráz de mi madre nos regaló una bella flor color blanco, ayer abracé a mi abuela después de un tiempo sin verla. En la escuela y el trabajo las cosas marchan como siempre, dentro de un ciclo conocido de va y ven, que inicia en un relax como al inicio de una montaña rusa, después sube la empinada que le dará la fuerza sufuciente para terminar y antes de concluir gira 360° dos veces levantando mis pies al aire y agitando mis cabellos, de los cuales cada día algunos de ellos me traicionan y se colorean de blanco. A todos ellos los veo por la mañana cuando me despierto, no pasan desapercibidos quiero que lo sepan, iniciaron dos, ahora son más.

Por fin acabo una edición más de la Feria de Libro, como en el resto de las ocasiones, solamente fui una vez, recorrí todos los puestos, pregunté por muchos libros que de antemano sabía que no iba a comprar, pero eso es un gesto de buena fe, hay que procurarles palabras a los vendedores que permanecen aungustiados sentados en sus bancos viendo, o como queriendo ver a una multitud de lectores asistiendo a sus puestos.El mayor reto consiste en crear lectores, eso es lo que se enfrentan los escritores, y con escritores no me refiero a los que publican libros nada más, sino a todos aquellos que usamos aún, o pretendemos usar el lenguaje imprimiendo en hojas blancas o virtuales signos y letras para mostrar al "otro" como interpretamos la realidad y cómo pensamos que debería ser.

El futuro ya fue es la sentencia que Valenzuela Arce da, el recuento, el panorama de los daños, el reto... a los jovenes se les ha robado el futuro, el futuro ya fue... y yo que me quedo con sus palabras, pensándolas, cuestionándolas, resistiendome a verlas rígidas e inflexibles, evitando que se vuelvan murallas y buscando la forma de hacerlas escaleras.

El fin de las utopias, de los sueños, de las esperanzas de cambio... ni madres!

Los políticos juegan a hacernos tontos, a vendernos una realidad inexistente, a darnos un pronóstico falso, a consolarnos con un "ni modo" y seguirnos fregando.... no cabe duda... me he vuelto ateo de sus discursos y blasfemo de sus prácticas, si hay Inquisición de su parte, nosotros tenemos la calle, la palabra, nuestras palabras, nos tenemos a nosotros y nuestras acciones.

El viernes asistimos a un concierto en donde un joven guitarra en mano cantaba lo mismo del amor, las alegrias de las cosas simples de la vida y la experiencia, asi como denunciaba y exponia las fallas y la falta de compromiso de los que deberían de buscar el bienestar de todos por trabajar para nosotros en algo que es como un club social con reglas propias que pervertidamente adoptó el nombre de política.

Me paseo en un barco que no existe en un mar que no es y que se llama Internet, arribo varios puertos, llamados Blogs, en ellos leo noticisa interesantes, me asomo por ventanas desconocidas a mundos distintos que demandan necesidades y miedos similares, hay tantas personas y "seres humanos" en las letras de sus parrafos que me he puesto a pensar que en nuestra sociedad el "sentir y expresar" se hace en lo privado del monitor y el teclado. O tal vez construimos una coraza de modernidad, donde sentimos, pensamos o no sentimos y ni tampoco pensamos en nada como los demás para poder ser aceptados, pero en la soledad y compañía de las letras decimos al "otro" que no vemos las cosas que creemos, compartimos las esperanzas, los dolores, y dialogamos, aunque sea en un breve "hola, interesante, me gustó" todas las conversaciones que pueden caber dentro de las diez letras de lo que es un C O M E N T A R I O.

Hay un proverbio arabe que reza algo así: "Si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio no deberías decir nada".... sin embargo hoy lo olvido, total, este es un espacio y un puerto más en un mar que no existe y un mar que no es, donde si hay esperanza, la luz de mi faro podrá a traer a un despistado navegante, además de los barcos que me visitan habitualmente.

Me aferrro a seguir soñando, a pensar nuevas formas, México nos estorba, no cabe duda, tal vez un día reflexione más en esa frase... tal vez, quizá ya lo hago sin darme cuenta....

Soñemos en el cambio, en la justicia del hoy y la esperanza que hay en el mañana... si alguien lllamo a las armas hoy lo hacemos a soñar, a planear... a desear cambiar,

Y me quedo con la bandera que alguien ya antes levanto y repito su consignia con la fuerza, fe y devocion del militante olvidado:

"Son tiempos de reforma para los soñadores"


Pepito pregunta a Calderón

El Presidente Felipe Calderón va a un colegio de primaria para hablar sobre la guerra contra el crimen organizado. Después de hablar, les dice a los niños que le pregunten lo que quieran.
Un niño levanta la mano, y Calderón le pregunta:
-¿Cómo te llamas, niño?.
-PEPITO.-
¿Y cuál es tu pregunta, PEPITO?
-Tengo 3 preguntas. Primero:
¿Por qué México inició una lucha contra los narcos sin estar preparado?
Segundo: ¿Por qué es usted presidente si López Obrador dice que tuvo más votos?
Y tercero: ¿Qué pasó con El Chapo Guzmán,?
Justo entonces suena la sirena del recreo. Calderón les dice a los niños que continuarán después.
Cuando acaba el recreo, Calderón pregunta:
-¿Por dónde íbamos? ¡Ah!, es verdad, el turno de preguntas. ¿Alguien quiere preguntarme algo?
Otro niño levanta la mano.
El Presidente le señala y le pregunta:
¿Cómo te llamas, niño?
-JUANITO.-
¿Y cuál es tu pregunta, JUANITO?
-Tengo 5 preguntas.
Primero: ¿Por qué México inició una lucha contra los narcos sin estar preparado?
Segundo: ¿Por qué es usted presidente si López Obrador dice que tuvo más votos?
Tercero: ¿Qué pasó con El Chapo Guzmán?
Cuarta: ¿Por qué la sirena del recreo sonó 20 minutos antes?
Y Quinta: ¿¿¿dónde está PEPITO???

jueves, 21 de mayo de 2009

Por amor

Tommy Torres (Tarde o temprano)

Justo en medio de la acción, bajo un aguacero de sudor
Un buen hombre vió el milagro de la vida
Dicen que se desmayó, que fué mucho pa' su corazón
Escuchar el primer llanto de su hija
que allí nació... por amor

Lejos en algún lugar, bajo el brillo de una gran ciudad,
Una chica sufre de corazón roto
Ella lo ama sin final. Hace tiempo que él no siente igual.
Ya no queda más remedio que llorar
y olvidar...

Por amor nacen rosas en la arena
Por amor perdonamos las ofensas
Unos vienen y otros van
Unos rien y otros lloran por igual, uuuuuu
Por amor

Justo en medio de la acción, bajo un aguacero de explosiones
Un buen hombre lucha por salvar su vida
Veintiún años hoy cumplió
Y ha pasado los pasados dos
Batallando en una guerra que no es suya
Preguntándose el porqué de esta locura
Ya no queda más remedio que aguantar
y disparar....

Por amor se clavan cruzes en la arena
Por amor por amor a una bandera
Unos vienen y otros van
Unos nacen y otros mueren por igual.

Del amor se ha escrito tanto que
Más que nuestra musa es nuestra excusa
A veces se le alaba
y si conviene se le culpa

Por amor nacen rosas en la arena
Por amor perdonamos las ofensas
Unos vienen y otros van
Unos rien y otros lloran por igual, uuuuuu
Por amor


No me mueve, mi Dios, para quererte

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

ANONIMO

miércoles, 6 de mayo de 2009

Y si retiro mis apuestas

La realidad no existe, no hay nada absoluto y eterno, caminamos sobre senderos de palabras, que se unen como piedras, sostenidas con el cemento de un buen argumento y que lleva a la nada. Yo no veo lo que hay sino lo que quiero ver. ¿Es cierto? Yo no recibo el significado que el autor –si aún existe este ente en la posmodernidad-, plasmó en su significante, sino que leo y significo a partir de mí. ¿Entonces cuál es la intención? Palabras que no te tocan ni transforman y por lo mismo no te demandan un compromiso ético con nadie, ni con los valores –pues son construcciones históricas-, ni con las instituciones –porque son organismos donde se suman intereses individuales y por medio de un contrato inexistente alguien los administran como función del gobierno-, ni con el propio hombre –pues ya no tiene un destino o llamado sino que camina en este mundo arrojado esperando vivir al máximo sin consecuencias-, menos con Dios –porque no existe, o al menos ha quedado fuera de la realidad como maquina inoperable y sustituible. ¡Fuera las cadenas que norman nuestra vida! Bienvenido el relativismo que conduce a las palabras llenas de vacío.
El desdoblar de las palabras es el invento por excelencia del hombre en toda su existencia, la metáfora como un doble lenguaje que dice más de lo que en su estructura lingüística aparenta. Nos hemos enredado en nosotros mismos, en nuestras sin-palabras, en nuestros sin-propósitos, en nuestros in-significados. Nada tiene valor en sí mismos, ni yo, ni él, menos ella, nunca el pasado, porque también nos hemos liberado de él. Vivimos reinventándonos a cada mañana, re-significando el mundo a nuestra conveniencia. Vaciando de valor, contenido y poder a la palabras. Esto es el esfuerzo más estructurado del hombre por dejar al Logos apartado de nuestra existencia. Cada ataque al lenguaje y su desvalorización esconde un propósito mayor, es una empresa de emancipación de la Palabra que creó el universo. El buen Derrida y sus argumentos de consignatario.
¿Cómo sostener racionalmente el absoluto de las palabras? El “Hágase”, el “Yo Soy”. El lenguaje como don divino y referencia de nuestra condición de creatura, Dios habla, eso lo hace Dios verdadero y su poder lo manifiesta con su lenguaje haciendo por medio de Él las cosas, “llamándolas como si fuera”. Las palabras como arma de emancipación de una Voluntad Eterna que nos llama al cambio, las palabras, que nos dan argumentos para reconocernos a imagen de Dios, como elemento para independizarnos de Él. ¿Y si retiro mis apuestas y me vuelvo al re-significar y re-valorar las palabras? ¿Acaso no será un esfuerzo también de hacer cercano al Logos con la finalidad de llenar, con su significado inamovible, eterno y trascendente el vacío de nuestras palabras y el mundo construido a partir de éstas? ¿Quién jamás ha dicho algo similar a sus palabras: “es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”? Una palabra con capacidad de agencia, útil y verás, que no permanece ajena al hombre sino que tiene el poder para tocar y transformar la vida misma del hombre en su integridad de espíritu y materia, una palabra que somete la voluntad del hombre y sus intenciones a un modelo en donde está la palabra pecado y la interioriza en todo sus significados y consecuencias, como el habitus de Bourdieu, para hacer recapacitar en las acciones mismas y reconocer la necesidad de ayuda para cambiar. ¿No es esa la obra del Espíritu y nuestra vida una misión para llevar esas palabras y mostrar al Logos en su máxima capacidad de acción y transformación profunda?
La poesía en su máxima capacidad creadora nos evidencia las huellas de Dios en nuestra vida. El hombre crea porque fue creado. El significado lo otorga el significante cuando éste se atribuye a sí mismo en toda su capacidad el “Yo Soy”. Fuera de Él todo cobra sentido y significado en la medida que nos relacionamos con él.

lunes, 4 de mayo de 2009

Encrucijadas

Hermanos hombres: ¿Hemos tenido mayor oportunidad para amarles, reconociéndoles su valiosa y enriquecedora presencia y experiencia en la construcción de la realidad y proyección de un futuro plural y equitativo? Nuestros predecesores pensaron el mundo, sus instituciones y estructuras, posteriormente se esforzaron a volver realidad sus planes, y en cada pieza colocada faltó el tacto y la observación aguda de su presencia. Hermanos hombres: ¿Cuál es el reto del hombre a inicios del siglo XXI frente a la historia de lucha y reivindicación de la mujer?
Asumiremos la misma posición que nuestros padres al condenarlas al olvido y silencio, definitivamente es una empresa que nadie en su cabal juicio se atreverá a hacer. O por el contrario, recapacitaremos en un tema que por tanto tiempo hemos olvidado y seremos nosotros parte del fin de las estructuras que aún quedan y las detienen. ¿Qué haremos? Procurar su silencio o abrirles el espacio para escucharles y dejar que participen de la construcción del mundo.
Algunos se molestarán por compartir el espacio y crédito con ellas, otros las lastimaran y buscaran por los medios que quedan de hacerla sentir inferior, algunos pocos entraran en conflicto directo con ellas, pero unos pocos cederemos espacio para otorgárselos a ellas, daremos pasos en la desarticulación de los modelos que las oprimen y buscaremos, aún contra los esfuerzo de “los nuestros”, la equidad y los mismos derechos. Razón tienen, no somos iguales, claro que no, pero somos merecedores de los mismos derechos y oportunidades. El hombre que no reconozca esto y no lo viva no ha encontrado el gozo de poder entender el mundo y sus relaciones de una forma completa.
El cambio resultará benéfico para todos, pero las exigencias serán mucho mayores, porque ellas no entienden la pereza ni la falta de entrega del esfuerzo extra. Pues su propia experiencia e historia es la del esfuerzo, entrega y lucha por buscar reconocimiento, espacio para articular sus ideas y los medios para comunicarlas.
Ahora seremos extraños a nuestro propio mundo desde los ojos de nuestros padres, porque no entenderían nuestra actitud y posición. Pero no buscamos agradarles. La virilidad y hombría no consiste en la fuerza o el vigor, menos en la capacidad de control, nuestra fuerza es tan fuerte como la sonrisa que la destruye.
Habrá que vivir sin máscaras, reconociendo y respetando sus espacios, sus palabras, sus planes, sus aromas, sus colores; habrá que escuchar antes de hablar, buscar consenso y diálogo, antes de someter y mandar; habrá que amar en el compartir y dar, abandonando la exigencia y sumisión. La imagen del Dios de amor, misericordia y entrega que nos ha formado ha sido revelada al mudo en su Hijo, pero permanece en medio de nosotros en el beso y abrazo de la madre, la mujer que amas, la hija y la hermana.

viernes, 1 de mayo de 2009

Reflexiones antes del fin del mundo

Nadie despierta un buen día por la mañana pensando que se convertirá en testigo presencial del inicio del fin del mundo. Tenemos por lo menos los últimos dos mil años intentando acabárnoslo y aún no lo logramos. Sería muy egoísta de nuestra parte pensar que nosotros sí podemos concluir esta desordenada tarea que recibimos como herencia irresponsable de los que nos precedieron. Pero si de seguridades estamos hablando, cuestiones que en estos tiempos de cambios y miedo son necesarias, solamente podemos asumir una, y esta será: que tarde o temprano el mundo, naturaleza y humanidad, ha de consumirse. Si nos apropiamos de este desafiante enunciado a manera de tesis para discutirla entre la comunidad que conformamos la sociedad en su totalidad, encontraremos que habrá quien se sume y quien la rebata.

De una tesis general como la enunciada anteriormente podemos deducir, casi como ejercicio lógico, que estoy proponiendo lo efímero de la existencia del hombre y lo in-eterno de la civilización material, de la cultura, la ciencia y su motor: la razón. Curiosamente cuando las respuestas a nuestras preguntas no provienen de la reflexión racional, o al menos no han pasado por un proceso de debate y confrontación que permita enunciar acuerdos de la comunidad calificada para tales fines, no cuentan con el peso suficiente para ser consideradas.

Pero retomando el tema de lo efímero y la ironía del individuo que se despierta por la mañana y ante sus ojos contempla, ya sea de forma sensitiva o intuitiva, el desastre del fin de la realidad. Nos encontramos ante el ya conocido panorama del cambio-catástrofe que ciclo a ciclo atraviesa el tiempo del hombre. Sin embargo, gracias al olvido histórico consciente de la sociedad moderna, o lo que nos queda de ella, encontramos este ciclo como un fenómeno nuevo. De ahí nuestro miedo. No obstante ha estado siempre, sólo que la curvatura de lo cualitativo de sus daños o la onda de sus consecuencias no siempre nos sorprende, cuando lo hace, todos temblamos. ¿Pero quién se duele de la muerte diaria de miles de niños alrededor del mundo por destruición o siquiera los considera?

¿De qué beneficios gozaría el hombre de inicios del siglo XXI para no sufrir los desastres naturales y pestes que la humanidad ya vivió en el pasado? ¿Qué podemos encontrar que nos haga especiales para con el destino y que no hayan tenidos los hombres de los tiempos pasados? Antes de responder se debe hacer un breve recuento de los logros obtenidos, entre ellos podemos mencionar la ciencia, la medicina y puede que hasta la cultura. Todo ello ha vuelto nuestra existencia pasajera más cómoda y tal vez mejor. Pero en esencia, ¿En qué ha cambiado el hombre? Sin aventurarme a sufrir los clavos de una cruz, puedo responder que en nada. La condición del ser humano sigue siendo la misma, los años de su existencia pudieron extenderse algunos más, la salud de su cuerpo se puede conservar por más tiempo, incluso sus búsquedas y respuestas se ha complejizado. Pero fuera de méritos y conquistas, ¿En qué ha cambiado el hombre?

Aquel que intente responder afirmativamente enumerando una lista larga de un progreso historizable tendrá que sopesarlo en la balanza de la consciencia, frente a las muertes provocadas por las guerras, las luchas ideológicas, la economía de mercado, las drogas y el narcotráfico, así como con el acelerado proceso de destrucción del medio ambiente. Después de lo anterior tendrá que argumentar que el llamado progreso de la civilización y cultura es mucho mayor, de no ser así, forzosamente tendrá que retractarse o al menos a darme el beneficio de la duda. Entonces ¿En qué ha cambiado el hombre?

Regresemos al hombre de inicios del siglo XXI. La modernidad, o lo que queda de ella, se sigue aferrando a la idea del progreso y entronización de la razón, sin embargo, cuando reaparecen los llamados ciclos del cambio-catástrofe y la ciencia parece no bastar, aparece el miedo. Un miedo muy sincero. Es el mismo miedo que provocó en el hombre el trueno cuando partió y quemó un árbol hace miles de años. ¿En qué ha cambiado el hombre?

Haré un paréntesis para no perderlos en la red de mis pensamientos sueltos y poco estructurados. Hacia donde dirijo mi reflexión es a recalcar la inestabilidad y efímero del mundo. A tratar de encontrar la tarea a cumplir por los llamados Hijos de Dios en este lapso de psicosis que ha provocado en al menos todo un país la muerte de personas por un virus.

El miedo toca el valor del hasta más fuerte. Sin embargo, solamente cuando somos conscientes de nuestra fugacidad en la tierra y vivimos con la idea del principio y final de nuestra vida podemos disfrutar lo que queda en medio. ¿Qué será del hombre cuando la complejidad de nuestros problemas atente y cobre muchas vidas alrededor del mundo? Somos tan ingenuos al considerarnos superiores y autosuficientes, que en el momento cuando nuestras percepciones son cuestionadas nos frustramos y entramos en crisis. El mundo se acabará a pedacitos y no abra nada que podamos hacer para detenerlo. ¿Cuál es la esperanza del hombre para que tenga sentido su vida? Tendrá que existir alguna para no rebajarnos a la condición de animales que un buen día sin quererlo ni pedirlo somos arrojados a este mundo para vivir, llegar a un momento en el que podamos tener descendencia y después morir. ¿Cualquier intento de respuesta teleológica no es suficiente? ¿Entonces qué?

¿Cómo debe de ser nuestro actuar en un tiempo de psicosis y desesperanza? ¿Cuáles deben ser nuestras respuestas a las situaciones y a las personas? No hay forma de convivir con el que tiene miedo y hablar de la vida y paz que sobre pasa todo entendimiento cuando las iglesias permanecen cerradas. No hay forma de abrazar al que tiembla de desesperanza si nos resistimos a tomarle la mano al extraño por miedo al contagio. ¿Qué hizo Jesús? Acaso rehuyó encontrarse con el leproso, o lo sanó desde lejos. ¿Acaso no lo tocó?

El fin se acerca ya, eso lo sabemos todos, no necesitamos gritarlo. Habrá algunos que así lo quieran hacer, pero nosotros no estamos llamados a enunciar la caducidad del mundo sino a la restitución de todas las cosas. Pienso que esta situación como todas las demás representa oportunidades para iniciar conversaciones con desconocidos con el fin de hablar de Jesús. Lo anterior eso lo enuncio desde mi singularidad, aunque no dudo, es más, espero que otros tantos piensen similar. Hoy más que nada debemos de repensar la misión de la iglesia de manera integral, cómo se muestra el amor al prójimo bendiciéndolo desde la radio y televisión sin acercarse a él para escucharlo. ¿Cómo servirle en sus necesidades si no queremos verlas? Algunos caminaran al templo y cual fariseos verán al hombre tirado en el suelo y pasaran de largo. Si la iglesia no esta lista para desenvolverse cargando y mostrando el cansancio de su humanidad pero obrando en amor y poder del Espíritu, oramos porque el Señor se los lleve a todos para que no sean piedra de tropiezo para los que se quedan.

Cuando veamos a los ojos al otro y encontremos en ellos desesperanza y miedo, queremos que él también pueda conocer aquel que disipa por medio del amor cualquier temor y da sentido y esperanza a nuestra existencia. Un amén porque así sea.