lunes, 25 de mayo de 2009

Reflexiones sueltas sobre una semana que ya no "es"

Han pasado cosas extraordinarias en estos últimos días, en el jardín de mi casa el alcatráz de mi madre nos regaló una bella flor color blanco, ayer abracé a mi abuela después de un tiempo sin verla. En la escuela y el trabajo las cosas marchan como siempre, dentro de un ciclo conocido de va y ven, que inicia en un relax como al inicio de una montaña rusa, después sube la empinada que le dará la fuerza sufuciente para terminar y antes de concluir gira 360° dos veces levantando mis pies al aire y agitando mis cabellos, de los cuales cada día algunos de ellos me traicionan y se colorean de blanco. A todos ellos los veo por la mañana cuando me despierto, no pasan desapercibidos quiero que lo sepan, iniciaron dos, ahora son más.

Por fin acabo una edición más de la Feria de Libro, como en el resto de las ocasiones, solamente fui una vez, recorrí todos los puestos, pregunté por muchos libros que de antemano sabía que no iba a comprar, pero eso es un gesto de buena fe, hay que procurarles palabras a los vendedores que permanecen aungustiados sentados en sus bancos viendo, o como queriendo ver a una multitud de lectores asistiendo a sus puestos.El mayor reto consiste en crear lectores, eso es lo que se enfrentan los escritores, y con escritores no me refiero a los que publican libros nada más, sino a todos aquellos que usamos aún, o pretendemos usar el lenguaje imprimiendo en hojas blancas o virtuales signos y letras para mostrar al "otro" como interpretamos la realidad y cómo pensamos que debería ser.

El futuro ya fue es la sentencia que Valenzuela Arce da, el recuento, el panorama de los daños, el reto... a los jovenes se les ha robado el futuro, el futuro ya fue... y yo que me quedo con sus palabras, pensándolas, cuestionándolas, resistiendome a verlas rígidas e inflexibles, evitando que se vuelvan murallas y buscando la forma de hacerlas escaleras.

El fin de las utopias, de los sueños, de las esperanzas de cambio... ni madres!

Los políticos juegan a hacernos tontos, a vendernos una realidad inexistente, a darnos un pronóstico falso, a consolarnos con un "ni modo" y seguirnos fregando.... no cabe duda... me he vuelto ateo de sus discursos y blasfemo de sus prácticas, si hay Inquisición de su parte, nosotros tenemos la calle, la palabra, nuestras palabras, nos tenemos a nosotros y nuestras acciones.

El viernes asistimos a un concierto en donde un joven guitarra en mano cantaba lo mismo del amor, las alegrias de las cosas simples de la vida y la experiencia, asi como denunciaba y exponia las fallas y la falta de compromiso de los que deberían de buscar el bienestar de todos por trabajar para nosotros en algo que es como un club social con reglas propias que pervertidamente adoptó el nombre de política.

Me paseo en un barco que no existe en un mar que no es y que se llama Internet, arribo varios puertos, llamados Blogs, en ellos leo noticisa interesantes, me asomo por ventanas desconocidas a mundos distintos que demandan necesidades y miedos similares, hay tantas personas y "seres humanos" en las letras de sus parrafos que me he puesto a pensar que en nuestra sociedad el "sentir y expresar" se hace en lo privado del monitor y el teclado. O tal vez construimos una coraza de modernidad, donde sentimos, pensamos o no sentimos y ni tampoco pensamos en nada como los demás para poder ser aceptados, pero en la soledad y compañía de las letras decimos al "otro" que no vemos las cosas que creemos, compartimos las esperanzas, los dolores, y dialogamos, aunque sea en un breve "hola, interesante, me gustó" todas las conversaciones que pueden caber dentro de las diez letras de lo que es un C O M E N T A R I O.

Hay un proverbio arabe que reza algo así: "Si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio no deberías decir nada".... sin embargo hoy lo olvido, total, este es un espacio y un puerto más en un mar que no existe y un mar que no es, donde si hay esperanza, la luz de mi faro podrá a traer a un despistado navegante, además de los barcos que me visitan habitualmente.

Me aferrro a seguir soñando, a pensar nuevas formas, México nos estorba, no cabe duda, tal vez un día reflexione más en esa frase... tal vez, quizá ya lo hago sin darme cuenta....

Soñemos en el cambio, en la justicia del hoy y la esperanza que hay en el mañana... si alguien lllamo a las armas hoy lo hacemos a soñar, a planear... a desear cambiar,

Y me quedo con la bandera que alguien ya antes levanto y repito su consignia con la fuerza, fe y devocion del militante olvidado:

"Son tiempos de reforma para los soñadores"


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