Jesús en la ciudad.

Jesús visitó la ciudad y fue a un callejón oscuro e incierto a reunirse con prostitutas, narcos, drogadictos y niños de la calle. Con gran amor les hablaba tiernamente del Padre.

Sin embargo, cuando el Cardenal, el Pastor, el Obispo y el Rabino se enteraron de su visita, se apresuraron a formar una bien nutrida comitiva ecuménica con el fin de ir hasta donde estaba Jesús para darle oficialmente la bienvenida a esa ciudad, no obstante, cada uno de ellos llevaban la encomienda de convencerlo de hacerlo asistir a su templo y dar un eminente sermón a los feligreses. La empresa no resultó del todo fácil, porque Jesús no se quedaba en el mismo sitio, siempre andaba moviéndose. Pero al hallarlo al fondo de un callejón mal oliente se acercaron gozosos, algunos rezaban mientras caminaban con cuidado de no rosarse con los marginados que estaban alrededor de él, otros gritaban Aleluya, y algunos simplemente brincaban. Una vez frente a él, los integrantes de la comitiva se presentaron uno por uno con excepcional orden y cortesía. Entonces el vocero se dio un par de pasos adelante y le dijo: “Ve Señor, tus discípulos reclamamos tu atención”.

Jesús volteó a su alrededor y señalando, no muy lejos de él a una mujer adicta a la cocaína que cargaba en sus brazos un bebé llorando de hambre, les respondió: “Si ustedes fueran mis discípulos´

estarían donde yo estoy” y continuó enseñando sin prestarles mayor atención. En ese instante el vocero regresó con el grupo indignado y molesto, intercambió algunas palabras con cada uno de ellos y después concluyó: “Éste es un fanfarrón usurpador”. Salieron enojados del callejón planeando su ejecución.

Comentarios

  1. triste realidad, y el patron lo seguimos repitiendo genracion a generacion!

    Seamos y hagamos discipulos!

    ResponderEliminar
  2. Juan 1:12. Simple y sencillo. Tengo la convicción de que si Jesús viniera en nuestros tiempos, Él sí estaría presente en nuestras "iglesias" y templos, sólo que no le veríamos con agrado porque Él le prestaría más atención a aquellos a quienes la institución cristiana y religiosa no les presta atención -los de mal testimonio, los rechazados, los que no están en la élite eclesial, etcétera. Jesús viene a los suyos, pero los suyos no le reciben porque Él no fue lo que esperaban.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El error político de los evangélicos latinoamericanos de esta década

El miedo de algunos evangélicos al Evangelio

Recomendaciones no solicitadas para cristianos universitarios