Contar nuestros días

El tiempo se nos va de las manos, no estoy seguro si su paso nos va quitando la vida o por el contrario, nos vamos cargando de muchas más experiencias y por lo tanto crecer cansa, y ser viejo es disfrutar ese tipo de cansancio. No sé. Lo único acertado hasta el momento es que conforme pasa el tiempo voy cambiando, pues el tiempo irremediablemente significa cambio. Pero sobre todo significa fidelidad de Dios, que a pesar del caos que puedo ver, creo que en Jesús, su Hijo, está reconciliando todas las cosas con él, y que un día regresará a perfeccionar su Reino.

Ya estar por terminar 1 año, el 2011, antes de dejarle ir conviene pensarlo, ¿Pero con qué actitud?, no sé, tal vez lo mejor sea voltear a ver el pasado para explicar el hoy e intentar el cambio mañana. Sí, eso espero. En mi cabeza da vuelta el Salmo 90

Salmos 90

LIBRO CUARTO
   
La Eternidad de Dios y lo Transitorio del Hombre
    Oración de Moisés[a], hombre de Dios. 1 Señor, Tú has sido un refugio para nosotros
De generación en generación.
2 Antes que los montes fueran engendrados,
Y nacieran la tierra y el mundo,
Desde la eternidad y hasta la eternidad, Tú eres Dios.
 3 Haces que el hombre vuelva a ser polvo,
Y dices: “Vuelvan, hijos de los hombres.”
4 Porque mil años ante Tus ojos
Son como el día de ayer que ya pasó,
Y como una vigilia de la noche.
5 Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño;
Son como la hierba que por la mañana reverdece;
6 Por la mañana florece y reverdece;
Al atardecer se marchita y se seca.
 7 Porque hemos sido consumidos con Tu ira,
Y por Tu furor hemos sido conturbados.
8 Has puesto nuestras iniquidades delante de Ti,
Nuestros pecados secretos a la luz de Tu presencia.
9 Porque por Tu furor han declinado todos nuestros días;
Acabamos nuestros años como un suspiro.
10 Los días de nuestra vida llegan a setenta años;
Y en caso de mayor vigor, a ochenta años.
Con todo, su orgullo es sólo trabajo y pesar,
Porque pronto pasa, y volamos.
11 ¿Quién conoce el poder de Tu ira,
Y Tu furor conforme al temor (a la reverencia) que se debe a Ti?
12 Enséñanos a contar de tal modo nuestros días,
Que traigamos al corazón sabiduría.
 13 Vuelve, SEñOR; ¿hasta cuándo?
Y compadécete de Tus siervos.
14 Sácianos por la mañana con Tu misericordia,
Y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días.
15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,
Y a los años en que vimos adversidad.
16 Sea manifestada Tu obra a Tus siervos,
Y Tu majestad a sus hijos,
17 Y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros.
Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos;
Sí, la obra de nuestras manos confirma.

 Y mi actitud es similar a la que tuvo Moisés en este Salmo (porque el 90 es de él, no de David), frente a lo Eterno e inconmovible de Dios mi  fragilidad me asusta y me hace adorarle. Enseñanos Señor a voltear a ver nuestros días, de tal forma que podamos ver, por encima de los dolores y cirncunstancias, tu inmensa fidelidad y gracia, de tal forma que podamos verte a tí como Señor Soberano y podamos seguir confiando plenamente y seguros en ti, para que vivamos como es digno de ti, no afanandonos en lo transitorio de nuestro peregrinar, sino puestos nuestros ojos en ti y obrando de forma sabia conscientes de eso.


Un año se nos  fue y con él algunos seres queridos, la tía Esperanza y el tío Marcial, el Señor Helmunt, Benji; pero al mismo tiempo llegaron otros. Despedimos 2011 con su dolor y sus alegrías, miedos como  victorias, risas como silencios. Gracias a Dios por todas las oportunidades que tuve de obedecer y perdón por las otras tantas que no las hice. Gracias por mi familia, a quien amo y de quienes me sé amado. A todos mis amigos les agradezco su amor y paciencia, disculpen mi torpeza ocasional. Agradezco por la comunidad de fe en la que me ha llamado y con quienes comparto todo de mi caminar con Cristo. También doy gracias por los compañeros de trabajo y los estudiantes a quienes sirvo en el salón de clases día con día esforzándome para enseñarles a aprender. Sí los quiero, tengo que confesarlo.

Ya vienen, Dios mediante, otros 366 días (porque 2012 es año bisiesto), ¿qué deseo? poder vivirlos cada uno a su tiempo y, si Dios me permite vida, caminarlos con Jesús.
¿Qué me gustaría? Mmm, viajar más, seguri estudiando, poder tener un carro, que no gane Peñanieto las elecciones presidenciales, tener más tiempo para andar en bici y leer, escribir más, no sé, son muchas cosas.

Quiero compartirles como deseo de Año Nuevo la oración de Pablo por los Efesios, pues ese ahora es el mismo sentir que tengo yo para todos ustedes a quienes amo, queridos amigos-hermanos.


EFESIOS 3:14-21
 14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura 19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios. 20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, 21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Comentarios

  1. Estaba reflexionando estos días en la misma oración de Pablo.
    también es mi deseo para tu vida!

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  2. Gracias por escribir compartiendo tus reflexiones. Gracias al Dios de la vida, al que es fiel...

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