Lamentaciones



Estas calles me recuerdan que soy tuyo
Y que tú no me quieres
Porque yo te amo.

Aunque me avergüenzan tus actos,
y tu complicidad con los malvados.
Mujer opresora,
Aquí estoy en tus calles
Esperando
Mientras repites el ciclo
Abusada/abusadora.
Te espero
Desesperado
Pacientemente como me lo has enseñado.

Pero ya no puedo guardar más este silencio
No te lo puedo ocultar…

…Te desconozco,
Ahora eres grotesca
Perdiste tu inocencia y dulzura
Tu fétido aliento alberga muerte
Y esa mirada que desnuda
Desborda lujuria.

A todos les ves el precio.
¡No me toques con esas manos
Sudorosas de avaricia!
Caricias ofensivas,
besos lastimosos,
te comportas como ramera
vendiendo halagos.

Te he visto escondida en el camino
Para sorprender al peregrino…
Te he visto raptando al párvulo
Para rentarlo en el prostíbulo…
Te he visto cobrando por el abuso
Para comprar más vino.
Te he visto planeando el próximo asalto
te he visto,
¡te he visto!
¡Te hemos visto!
¡Ves que te vemos!

¿Desde cuando coleccionas doncellas
Para venderlas cual mercader?
¿Cuántas pieles llevas bajo tu abrigo?
¿Desde cuando reprimes
A los jóvenes que por tus calles
Gritan libertad?
¿Desde cuando conscientes en la muerte
Del inocente y te haces la desatendida?
Mujer maldita.


¿Por qué no te arrepientes?
Hazlo pronto que Dios te juzgará
Y tus amantes quedarán inertes
Sin poderte salvar.
¿Te incomoda mi grito y mi canto?
¿Vendrá tu mano a callarme?
A mí,
Que soy de los pocos que aún te ama.
Tu golpe sabe a metal
…beso la acera
Manchada de sangre.

¡Su sangre,
Tu sangre
Mi sangre
Nuestra sangre!
Diosa devoradora
¿Ya te saciaste?

Pro tu culpa se acabaron tus frutos
Y la lluvia se despide de tus prados,
Tú, de la que dijeron princesa
Hoy te conocen como ramera.
¡Maldita está tu tierra y tu cielo sin estrellas!
¿Cuando te arrepentirás?
¡Hazlo pronto que vendrá el amanecer!
Mujer ebria de poder,
Tu paz es pasajera
Y no puede ser verdadera.
Ya se asoma el sol de justicia
Ponte a clamar por misericordia.

Mujer que descansas,
yo en el suelo
tu bota en mi cabeza
¿Ya no me reconoces verdad?
Soy tu amigo,
Tu fiel Oseas.
Arrepiéntete
Que pronto amanece
Y tu día será grande.
Recobrarás tu belleza
Arrepiéntete
Que pronto amanece
Y la sangre de tus hijas
Te acusa como delincuente.

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