jueves, 10 de diciembre de 2015

Intolerancia de Pastor (aunque no de todos)

Hace unas semanas navegaba en Facebook y encontré en el muro de un Pastor de una iglesia Neopentecostal de Tijuana el siguiente post. 


Como sucede en los post donde estoy de acuerdo o no, publiqué mi opinión en desacuerdo. fue algo así como:
"Qué onda con las interpretaciones y el uso de los conceptos"
Unos días después revisé, porque comenzaron a llegarme notificaciones de la publicación, pensé que alguna conversación iniciaría con respecto al tema pero para mi sorpresa mi comentario fue eliminado. Ante mi sorpresa volví a publicar:
"Qué bueno que no todos los pastores opinan como usted"  
Por segunda ocasión mi comentario fue eliminado. La  sorpresa no terminó ahí, ya que al día siguiente recibí un mensaje privado, que fue el siguiente:
 




Mi reacción ante el mensaje fue de completa incredulidad, no sabía si la respuesta fue una especie de broma. No pude creerlo. Entonces decidí escribirle respuesta. Dejo también la respuesta aquí:


"Hola pastor, día. Honestamente me sorprendió mucho su publicación, le he venido siguiendo, recuerdo algunas de sus enseñanzas en la Arena         , en la escuela de crecimiento y algunas de sus prédicas. Ahora ambos ya no estamos ahí por diversas razones.
Le decía, su publicación me sorprendió pues no pensé que usted estuviera en esa línea con relación al rol hombre-mujer.  Publiqué  mis comentarios como lo hago en cualquier otro perfil de mis amigos en Face. Creo que eso es parte de la dinámica de la misma red social. Yo mismo he recibido comentarios en mis publicaciones que no están de acuerdo conmigo y disfruto hablar sobre el tema. Algunas ocasiones ha sido fructuoso otras no. Pensé que este caso sería positiva. En ningún momento comenté sobre su persona o sus amigos en Face. No sé cómo la opinión sobre la publicación le ofendió. Creo que todo giró entorno a su opinión respecto al tema. En cambio usted si hace referencia a mi persona suponiendo que conoce parte de mis motivaciones, además me dice que defiendo a “Jazabel” y que soy igual que “Acab”.
Lo importante. A mi me sorprende el tono de su respuesta, debo comentarle que tiene un tono autoritario, poco flexible e impositivo. Me preocupa (y honestamente me molesta) que siempre responda intolerante en los temas donde no están de acuerdo con usted, sean hermanos de la fe o no cristianos.  Ese tono no ayuda a aquellos que buscan y están preguntando sobre tema u otros. Creo que borrar los comentarios no ayuda tampoco en nada, ni al público ni a la iglesia misma. Si desea administrar mejor su perfil público de Face le recomiendo los filtros de seguridad que la propia página ofrece. Así usted tiene la posibilidad de “aprobar” o no “aprobar” publicaciones en su muro, comentarios o que no se le etiquete en comentarios de terceros. Se entendería si usted no aprueba la publicación de un comentario. Eso es mejor que borrar comentarios públicos en perfiles públicos. Se ve mal haciéndolo.
Sobre el tema de su publicación, no dudo de su preparación o la de sus amigos teólogos, aunque tampoco estaría de acuerdo con su punto de vista. También hay teólogos preparados que sostienen otro punto de vista distinto. 
Nos hacen falta más mesas de diálogos y foros sobre este y otros temas más en la iglesia que nos enriquezcan juntos en la fe enmarcados en el amor y humildad, como dice. Pero diálogos al final de cuentas donde se expresen ideas diferentes e incluso contrarias que necesitamos escuchar y si no estamos de acuerdo, al menos respetar en lugar de censurar. Usted no solo no está de acuerdo conmigo sino me juzgó por tal razón. Me dijo “Acab” por mi comentario y yo no le dije “Machista” por el suyo, por ejemplo. Sigo en shock, por su respuesta pastor.
Si está llevando este tema le recomiendo consultar algunos estudios sociológicos y antropológicos del tema para contextualizarse. La iglesia debería estar a la altura de esas discusiones. Usted usa dos conceptos muy trabajados por estas disciplinas y la definición que da de ellos es por demás más pueril (tanto para llamar la atención como para dialogar con el mundo que necesita escuchar el evangelio) como descontextualizados de la historia bíblica desde el A.T. al N.T. Por ejemplo, usted habla de Jezabel como “representación del matriarcado”, cuando en la Biblia siempre se refiere a la “idolatría”. Ese ejercicio es imponer ideas preconcebidas al texto que no dice ni en su contexto inmediato como en el Gran Panorama Bíblico.
Lamento que el comentario le haya hecho sacar de sus casillas, le repito, no era la intención. Para futuras ocasiones y evitarse otros casos similares con más personas modifique la configuración de su cuenta, ya que lo que escribió es público. Su congregación se verá más bendecida viéndole dialogar que censurando.
Me despido, no sé si nuestra conversación continúe. Yo no tengo planeado eliminarlo de mis contactos o algo por el estilo.
Un abrazo y le llevaremos en nuestras oraciones para que guíe y pastoree en Palabra, servicio y amor a la comunidad que Dios le llamó."  
Cuando estuve a punto de enviarlo me di cuenta que el Pastor desactivó la opción de mensajes conmigo. Es decir, ya no pude responderle. Cuando vi su contacto, aún tenía activada la casilla para comentarios, horas después también fue eliminada. Es decir, fui imposibilitado a la réplica aunque en su mensaje da a entender que podemos hacerlo. 

Este caso me hace recordar lo difícil que son las relaciones con pastores que tienen problemas con el poder. El caso lejos de ser algo ingenuo es representativo de una generación de pastores que pretenden opinar de diversos temas con poca o nula preparación y que reaccionan violentamente cuando no son contradecidos en sus opiniones. 

Por desgracia muchos pastores se convierten en fuentes de autoridad en su propias iglesias de forma insana, llegan a creer que pensar diferente a ellos es "atacarlos" y que no ejercitan su capacidad para escuchar y dialogar. Me da tristeza ejemplos como estos, pienso que mis amistades o más personas ni siquiera considerarían su opinión, se harían un prejuicio de los cristianos generalizando este ejemplo y volviendo dificil el trabajo para aquellos que pretendemos pensar, vivir y compartir la fe en un mundo que lejos de "modelos de autoridad" necesitan modelos de amor y diálogo más como Jesús. 

El machismo y el poder son temas interesantes para un estudio entre los pastores evangélicos, nos sorprenderíamos los resultados. Por desgracia muchas iglesias evangélicas no son espacios de liberación para las mujeres, no pueden encontrar el Evangelio de Jesús donde dignifica a las mujeres. 

El abuso de poder, por desgracia, es una constante en muchas iglesias locales donde no se modela un uso del poder diferente al resto del mundo, el servicio y humildad en el ejemplo de Jesús no se alcanza a ver. 

Con ejemplos como este dudo que las personas se acerquen a la fe.

Gracias a Dios hay más que pensamos distinto. 





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