¿Por qué distanciarse del Frente Nacional por la Familia?

En mi post anterior “¿En qué han fallado los evangélicos en la lucha por “el matrimonio natural de un hombre y una mujer”?” expresé mi desaprobación de la participación evangélica en las marchas  del pasado 10 de septiembre organizadas por el Frente Nacional por la Familia (de ahora en adelante diré FNF o Frente).

Con sorpresa y agrado recibí comentarios. Una buena parte de ellos me tilda de “pesimista” por considerar que la reforma de EPN al artículo 4to Constitucional se llevará a cabo tarde o temprano. Otros me llamaron la atención por considerar a los marchantes algo así como “borregos acarreados”. Alguien más dijo que yo no estoy informado o que no propongo respuesta.  El punto es que se inició un diálogo surtido que espero lleve a buenos términos y nos siga ayudando.

La cuestión de las marchas y las acciones en pro de la defensa de la familia natural y el derecho de los padres a la educación sexual de sus hijos. Vayamos por partes.

1) Las marchas: sí, son el derecho de todo ciudadano de expresar su libertad y opinar sobre los asuntos que le atañen. Según he visto, en las notas de los periódicos ningún análisis censura esta actividad cívica. Todos se concentran en las peticiones de esta pequeña porción de la sociedad. Ese es el meollo del asunto.

2) la defensa de la familia natural y el derecho de los padres a la educación sexual de sus hijos: en las redes sociales circula un video donde se entrevistan a distintos marchantes en Hermosillo, Sonora. Basta ver el video y escuchar las respuestas para darnos cuenta el riesgo que representan las acciones del Frente. La atmósfera de la marcha es idéntica al más recalcitrante mitin del partido que ustedes gusten y manden. Se escuchan gritos de una mujer tratando de animar el ambiente. Después de ver el video me dio la impresión que como cualquier partido político, los dirigentes del FNF, se aprovechan de la ignorancia que muchas personas tienen del tema. Ahora, lamentablemente tampoco el grueso de la población se interesa en informarse cuidadosamente, sino que cede su derecho a otros, para que a su vez, les digan qué pensar y qué hacer. Esto me lo confirmó un comentario a mi entrada de blog que dice: “no considero que todos los creyentes deban ser analistas, teólogos y estudiosos del mundo contemporáneo para tener una opinión adecuada, al menos, eso sí, se debe exigir de los pastores o líderes de la iglesia.”[1]. Esta persona perdona la desinformación de “todos los creyentes” pero no así la “de los pastores o líderes de la iglesia”. Por mi parte yo estoy rotundamente en contra de esta idea y este tipo de concebir la iglesia, donde hay una división entre clérigo y laico, donde el clérigo es el especialista. Rechazo esta idea enérgicamente. Tal vez escriba de eso en otra ocasión. 
Regresando al punto 2. Las propuestas del Frente son debatibles, deben serlo. El problema es negociar aspectos legales y constitucionales desde términos absolutos. Está bien, todas las personas marchantes opinan esto a partir de su fe, creencia, tradición o porque eso les dijeron. Es respetable y válido. Pero cuando se trata de traducirlo en una ley para todo un país tan diverso como México, donde existen otros credos y personas que se asumen como ateos, es un error. El FNF infunde miedo, esta campaña por la familia será recordada como una campaña del miedo que genera discriminación y violencia.

Investigando más sobre el tema encontré noticias del aumento de homicidios homofóbicos. México es el segundo lugar a nivel mundial en crímenes por homofobia.[2] Yo desconocía eso, e ignoraba la tragedia más penosa: el ataque al bar LBGT La Madame, en Xalapa, Veracruz, el 22 de mayo. En esa ocasión un grupo armado disparó contra ciento ochenta personas y dejando un saldo de un total de cinco personas muertas.[3]  Me da vergüenza que como cristianos no hayamos dicho nada por la muerte de estas personas ni condenado a los responsables.

Campaña de miedo y mentiras.  Básicamente los motivos que los dirigentes del Frente dan para salir a marchas son: “el gobierno permitirá los matrimonios homosexuales, las parejas homosexuales podrán adoptar niños y además, el gobierno por medio de la SEP enseñará a los niños que no se nace hombre ni mujer, sino que hay más de dos géneros, y que los niños pueden elegir qué quieren ser”.



El matrimonio, la Constitución y la religión

Nota previa. Por ahora únicamente vamos a hablar en términos constitucionales (aunque no sea experto en eso) no de valores. Para que no peguen el grito en el cielo tan rápido. El texto del artículo 4to dice en sus primeras líneas: “El varón y la mujer son iguales ante la ley. Esta protegerá la organización y el desarrollo de la familia.[4]. Yo mismo me sorprendí que el texto de la Constitución fuera tan escueto y el alboroto tan grande. De forma rápida podemos decir que lo importante es la igualdad ante la ley. En cuanto a la familia. El Estado protegerá “la organización y el desarrollo de la familia”. El texto no define a la familia como la formada entre un hombre y una mujer. (La propuesta de reforma al artículo 4to Constitucional el 11 de agosto de 2015 que presentó Confamilia sí). Como "familia" no está definida en el texto constitucional se generan este tipo de debates. 

¿Por qué no está definida la familia como hombre y mujer en la Constitución? Rápidamente: 1) porque en el texo original de 1917 el artículo 4to no decía nada de la familia. Se incluyeron las primeras líneas del texto hoy vigente hasta 1974. Entonces, ¿Por qué no se definió "familia" como "la formada por un hombre y una mujer" en la década de los setenta? El contexto era otro. En esos años el termino "familia" era interpretado exclusivamente a la que forman un hombre y una mujer. Por lo tanto, el texto de la Constitución "está abierto a interpretaciones". Las interpretaciones cambiarán necesariamente con el paso del tiempo. Eso es lo que pasa ahora. La sociedad es otra, ahora, "familia" también se refiere a otras formas existentes ya, como la que forman papá o mamá soltera, la pareja que decide no tener hijos, la pareja que no puede tenerlos, la pareja que adoptó o no puede hacerlo, los abuelos que crían nietos, la extendida donde un abuelo vive en casa, la que forman personas del mismo sexo. Claro en 1974, año que se añadió estas líneas al artículo, la familia se entendía en la forma de un hombre y mujer pero no significa que ya entonces existían personas del mismo sexo viviendo juntas. Sobre ese criterio de interpretación podemos decir que hoy, 2016, el contexto es otro y el principio de interpretación debe incluir en "familia" a todas las formas existentes  hoy en día. Y aquí no me refiero con “otras formas” solamente a las integradas por personas del mismo sexo, sino también a las familias donde la pareja vive en unión libre, la formada por mujeres solas con hijos, los hombres solos con hijos, las familias divorciadas, la familia extendida, las familias sin hijos, etc. ¿Por qué? Por cuestión de derecho de las personas y acceso a la protección del Estado.  

Sobre esta base de interpretación del artículo constitucional, la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció en la Jurisprudencia 43/2015 y 46/2015 el amparo promovido  para que las personas del mismo sexo puedan ser reconocidas como un matrimonio por el Estado. ¿Qué se gana con eso? ¿Por qué se busca el acceso al matrimonio? No es una cuestión principalmente de preferencias sexuales sino de derechos y justicia. Por ejemplo, quienes estamos casados contamos con
  • Beneficios fiscales
  • Beneficios de solidaridad
  • Beneficios por causa de muerte de uno de los cónyuges
  • Beneficios de propiedad
  • Beneficios en la toma subrogada de decisiones médicas
  • Beneficios migratorios para los cónyuges extranjeros

Las parejas del mismo sexo que ya viven juntas no pueden acceder a estos beneficios. El reconocimiento constitucional permitiría, por ejemplo, que al morir una persona del matrimonio la otra pueda heredar.  

Es interesante que muchos evangélicos estén junto con el FNF oponiéndose a esto, que en la práctica significa negar los derechos de otras personas. Esta actitud no va en consonancia con el Evangelio. En ese sentido las opiniones se diversifican. Es sumamente interesante como las marchas generaron una derrota a los evangélicos. Lejos de unir marcaron una nueva división. Están los “conservadores duros” que se oponen y no les importa negar la herencia evangélica mexicana aliándose con la iglesia católica y sus sectores más conservadores. En ese sentido, muchas iglesias pentecostales y neopentecostales se sitúan en ese bando. ¡Eso es una preocupación enorme por sus implicaciones políticas! Comparto la preocupación de un amigo y colega cuando dice:

“Lo que me preocupa es que, en un intento desesperado por defender un mundo "solido" (sic) de valores y tradiciones (aunque este nunca existió) y asustados por una propaganda mentirosa, estén resucitando a un cadaver (sic) político que, aunque me cuesta decirlo, me asusta mucho más que el PRI. Un cadáver (sic) fascista que esperaba la oportunidad de ser revivido, y que parece haberla encontrado en la debilidad del régimen actual, y que se entiende a la perfección con otra derecha, una venida del norte, que disfrazada de "evangelio" no tiene empacho en bailar sobre la tumba de todos los protestantes que lucharon por construir un estado laico, y que por poco y gana la alcaldía de mi ciudad natal [Se refiere a Julián Leyzaola, candidato para alcalde de Tijuana en 2016, por el Partido Encuentro Social (PES)]   lanzando como candidato a un militar torturador.[5]

Sin embargo, esta postura de alianza con la iglesia católica no se comparte por algunas denominaciones evangélicas. Particularmente una histórica: la metodista. Quien en su Posición sobre la unión de personas del mismo sexo inicia reafirmando la laicidad del Estado mexicano y el principio de separación iglesia-Estado. Reconoce una diferencia entre el matrimonio civil y matrimonio como institución religiosa. Textualmente dice:

…el estado civil es reconocido por el Estado como una institución de derecho y el matrimonio como un contrato social que permite perpetuar la cohesión. Sin embargo, conviene precisar la diferencia entre el matrimonio como institución jurídica y el matrimonio como institución religiosa…[6]

A partir de eso reconoce que:

…respetamos el matrimonio entre personas del mismo sexo como estado civil relativo a la institución jurídica del matrimonio; pero sólo en su status jurídico y de derechos humanos, no como una ley coercitiva para la Iglesia, puesto que la Iglesia sólo bendice el matrimonio, y el matrimonio religioso en la Iglesia Metodista no tiene como fin establecer un vínculo legal ante la sociedad (por lo que su naturaleza es distinta y separada de los efectos legales que atañen a la esfera jurídica).[7]

Concluye afirmando la laicidad del estado y su postura en cuanto a fe:

En materia de derechos humanos, todos tienen derechos inalienables; y aunque la sexualidad no es básicamente una necesidad inexorable e inmanente para la sobrevivencia, respetamos el derecho de los individuos a pensar y decidir, como dijo Juan Wesley, “en lo esencial unidad, en lo no esencial libertad y en todas las cosas amor” estamos en contra de la discriminación y la homofobia. […]
[…] Nuestros ministros no oficiarán, ni bendecirán ninguna unión de personas del mismo sexo, y ninguna de nuestras instalaciones será usada para ello.[8]

Al caso, otra denominación que se distanció del FNF fue la Iglesia de la Luz del Mundo.

…respetamos el principio de separación entre el Estado y las iglesias. En consecuencia, la Iglesia La Luz del Mundo distingue el matrimonio religioso del matrimonio civil. El matrimonio religioso es responsabilidad de la Iglesia, y a ella corresponde preservarlo tal como Dios lo estableció. El matrimonio civil es responsabilidad del Estado, y corresponde a éste legislarlo. Así como las iglesias no deben definir el matrimonio civil, el Estado tampoco puede definir el matrimonio religioso. La Iglesia La Luz del Mundo propone a la sociedad sus principios doctrinales, pero nunca los impone, porque respeta el libre albedrío de cada persona.

Pero a diferencia de los metodistas, la Iglesia de la Luz del Mundo arremete contra la Iglesia Católica al identificarla como responsable de los intentos de violar la laicidad del Estado.

Vemos con preocupación la actual embestida de la jerarquía católica contra la laicidad del Estado mexicano. Prueba de ello son sus llamados sembrando el odio y la división entre los mexicanos, debido a su recurrente pretensión de asumir roles que no le corresponden. Este proceder nos obliga a denunciar una vez más su oportunismo, a través del cual pretende recuperar un protagonismo y relevancia que ya no tiene en la sociedad actual.
La intención es clara: vulnerar al Estado laico. Y lo hacen con la arrogancia y desplantes retadores ya conocidos, aprovechando la actual circunstancia social de crispación, violencia y encono; los llamados a marchas y manifestaciones no son para pronunciarse a favor de la unidad nacional, tan necesaria en estos momentos, sino para incrementar la división. Es oportuno señalar que no estamos en contra del derecho a la libre manifestación de las ideas, pero sí contra la pretensión de manipular a los poderes legalmente constituidos.
No se trata de un asunto menor o de segundo orden. Es un tema vinculado medularmente a los procesos democráticos de la República, que afecta la convivencia armónica entre los mexicanos, sean creyentes o no. […]
[…] Resulta paradójico que quien se presenta hoy como defensora del matrimonio sea la institución que ha negado el matrimonio a sus ministros de culto, un derecho consagrado en el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Es inconcebible que quien se presenta hoy como defensora de los derechos fundamentales, sea la organización que viole el principio del interés superior de la niñez a través de los actos de pederastia clerical y el encubrimiento de los jerarcas católicos (Cfr. Artículo 12 Bis de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público). [9]

Como podemos ver, el posicionamiento de estas dos denominaciones no es de unión con el Frente ni una aceptación tácita del matrimonio entre personas del mismo sexo. En ambas posturas el texto original dedica párrafos enteros a marcar y dejar clara su postura con referente a su desaprobación de este tipo de uniones. Pero deja al Estado hacer su trabajo y busca fortalecerlo ante las embestidas que violan principios clave de la Constitución.


La educación sexual y el derecho de los padres y madres por educar a sus hijos

La otra razón por la que el Frente logra gran apoyo es gracias a las mentiras que difunde sobre la supuesta educación sexual o la introducción del homosexualismo en los libros de textos. Enarbolan el derecho que cada padre y madre tiene de educar a sus hijos respecto a la sexualidad. “Es mi derecho de educar a mi hijo”. Desde hace tiempo circularon supuestos libros nuevos para Preescolar y Primaria que distribuiría la SEP con “sexo explícito”. Sobre este asunto se ha dicho hasta el cansancio que es una mentira. Que la gente del Frente manipuló la información. En su página oficial, la Asociación Mexicana para la Salud Sexual A.C. desmiente y aclara el tema.

La foto del manual que aparece en esta nota corresponde a uno que fue producido por el equipo de trabajo de la Asociación Mexicana para la Salud Sexual, A.C. (AMSSAC) con la autoría de Gema Ortiz Martínez y Eusebio Rubio Aurioles, y con la participación de varios miembros de AMSSAC así como la supervisión del equipo de la entonces llamada Dirección de Evaluación y Desarrollo Institucional conformado por: Norma María Luisa Gómez Pérez, Verónica Luz Cárdenas Moncada y Wendy Yaereth Hernández Barrientos. Fueron elaborados entre los años 2008 a 2010 y publicados en el año 2012, como parte de un  “Programa de Capacitación al Magisterio para Prevenir la Violencia hacia las Mujeres (PREVIOLEM)”, se utilizó en la capacitación de aproximadamente 2,000 profesores que posteriormente los Centros de Maestros de toda la República multiplicaron con profesores locales. El Secretario de Educación Pública (a nivel Federal) era José Ángel Córdova Villalobos.[10]

Por lo que vemos, el Frente usa mentiras. Los libros fueron usados para capacitar profesores entre 2008 y 2010. En la página oficial está la dirección desde donde se pueden descargar los materiales completos. ¿Cómo involucrarse o apoyar un movimiento y una organización que avanza y convoca con mentiras? ¿Por qué los evangélicos deberían distanciarse del FNF?



Un breve recuento. Todo comenzó en Monterrey, Nuevo León.  

En 2007 Norma Yolanda Robles, diputada local por el PAN, esposa de un alcalde panista que removió la estatua de Benito Juárez y colocó una del ángel Gabriel[11]. Robles “convocó a la sociedad civil de Nuevo León a participar en la elaboración de una iniciativa de ley sobre la familia.”[12] De esos esfuerzos resultó la “La Ley de la Familia”. Para la elaboración de esta ley, tal parece ser (no lo tengo confirmado) que los diputados panistas solicitaron el apoyo y colaboración de Norma Treviño-Cuevas de Villareal,  presidenta del Grupo Interdisciplinarios para Asuntos de las Mujeres (GIAM).[13] Treviño-Cuevas, según algunos reportajes, está ligada al Opus Dei, los Legionarios de Cristo, “la derecha de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano (Celam) y el Instituto de la Política Familiar de España, que fue impulsado por el Partido Popular de José María Aznar y otras facciones neofranquistas.”[14]. La esperada “Ley de la Familia” presentada como propuesta resultó ser una copia de la Carta de los Derechos de la Familia, firmada por Juan Pablo II en  octubre de 1983.[15] Mucha coincidencia.

A pesar de esta violación de la laicidad del Estado,[16] al tratar de legislar para la sociedad con base en un criterio religioso, la mayoría panista de los diputados del congreso local de Nuevo León aprobaron esta ley la madrugada del 22 de diciembre. Para desgracia de este grupo de personas, la ley fue vetada por el gobernador José Nativitas González Parás del PRI.

Hasta el momento aparecerán dos personajes  que considero importante seguir. Me refiero a Juan Manuel Dabdoud Giacomán  y Norma Treviño-Cuevas de Villareal. Ambos militantes activistas sociales en pro de la familia natural y ambos ligados con la iglesia católica por muchos lados.

Un señor de convicciones firmes

Juan Manuel Dabdoud Giacomán lo ubicamos en escena reaccionando al veto del gobernador de Nuevo León a la Ley de la Familia. Dabdoud[17] es originario de Nuevo León, identificado como empresario, de filiación panista y según diferentes notas de periódico presidente de dos organizaciones: Familia Mundial A.C. y el Consejo Mexicano por la Familia A.B.P. cuyo lema es: Por la familia, elemento natural y fundamental de la sociedad"[18] Dabdoud circuló un archivo de diapositivas titulado “La otra familia, a consenso en Nuevo León” donde crítica la acción del gobernador Nativitas y define “familia natural”  como la que surge de la relación de un hombre y una mujer[19].  Dicho archivo no lo he localizado hasta el momento, pero en el blog alertareligion se encuentra una presentación que circula en Argentina, identificando como su autor a Juan Manuel Dabdoud Giacomán. Según el blog, esta presentación que ronda por aquel país sudamericano, es la misma que Dabdoud circuló en Monterrey, sólo cambió la foto del gobernador Nativitas por la de políticos argentinos. Pueden ver el archivo en el blog citado.[20]

Dabdoud ha saltado a la escena nacional como dirigente de Confamilia y del Frente Nacional por la Familia. Podemos encontrar videos suyos en la red y artículos sobre el tema de la familia.

Una señora muy activa desde el mismo domicilio

Al igual que Dabdoud, Norma Treviño-Cuevas de Villareal es otro personaje que parece en escena también en Nuevo León. Según su filiación a diferentes organizaciones podemos decir que ser una mujer tremendamente activista en pro de la familia y la mujer. En su vertiente católico conservadora. El nombre de Treviño-Cuevas aparece como contacto o presidenta de diversas “organizaciones civiles no gubernamentales” que poseen el mismo domicilio. Una de estas ONGS son, según la página ongs.com.mx, la Confederación Mundial de la Familia A.C., la misma que algunas noticias adjudican la presidencia también a Juan Manuel Dabdoud Giacomán, de quienes hablamos párrafos antes.  Esta Confederación tiene como objetivo “Humanizar y construir una cultura de familia”, el contacto es  Norma Treviño-Cuevas de Villareal, con dirección Galeana 1528, 66240.[21] . Por su parte, en el mismo domicilio se registró la Agrupación Política Femenina A.C., donde Norma Treviño-Cuevas de Villareal funge como Presidenta, según la lista de asociaciones asistentes o convocadas al Primer Encuentro Estatal de Organismos de Asistencia Social. En ese listado sí aparece el domicilio completo: Galeana 1528, Col. Jardines de Mirasierra, en San Pedro Garza García, N.L.[22]. Para efectos prácticos, el Grupo Interdisciplinarios para Asuntos de las Mujeres (GIAM) que se encargó de La Ley de la Familia, también proveyó la misma dirección ante las Naciones Unidas[23]. Finalmente, una ONG más: Mujer Nueva A.C., aparece registrada en el mismo domicilio.[24]

En ambos personajes (Dabdoud y Treviño-Cuevas) podemos encontrar semejanzas. 1) ambos están relacionados con la iglesia católica por sus actividades. En portales católicos aparecen como columnistas o se anuncian sus actividades. 2) fungen como líderes de distintas organizaciones, reales o ficticias, que muestran un rostro “social” sin afiliación partidista ni religiosa. Además crean una entramada difícil de desenredar. Muchas de estas organizaciones no cuentan con sitios web o en su caso, no funcionan completamente. Al menos las referentes a “quienes son, visión o misión”. 3) enarbolan un discurso completamente conservador, violento y discriminador, para las minorías sexuales pero para todos los que no opinan igual que ellos. 4) ambos comparten relaciones y soporte de otras organizaciones conservadoras como el PAN, Opus Dei, los Legionarios de Cristo o El Yunque. 

El Yunque.[25]

Una nota del Proceso menciona a Dabdoud haciendo alusión a organizaciones como Hazte Oír y CitizenGo, ambas identificadas como parte de El Yunque en España. Además, en el FNF aparecen otras organizaciones identificadas como parte El Yunque en México. Esta organización, El Yunque, es, a titulo de una nota del semanario Proceso, la mano que mece al Frente. ¿Cómo es posible que por ignorancia los evangélicos caminen codo a codo con simpatizantes de estas organizaciones? O mejor dicho ¿cómo es posible que sin darse cuenta están siendo utilizados? El Yunque es “organización secreta de la ultraderecha mexicana, de orientación católica, fundada por jesuitas en 1953, en Puebla, bajo la premisa de convertir al catolicismo en el factor de unidad nacional.”[26] Pueden investigar más en Internet para tener un panorama más amplio.

A manera de conclusión: Dejar de alimentar el Frente Nacional por la Familia

Tal parece que apoyar las actividades del Frente es atentar contra la laicidad del Estado. Este Frente, liderado por tres organizaciones: ConFamilia, la Unión Nacional de Padres de Familia (UNPF) y por Red Familia, además de contar entre sus fundadores con personas  miembros del PAN y El Yunque, representa una postura intolerante, coercitiva y con una agenda política de derecha radical. Tal vez las personas pueden estar en desacuerdo con la iniciativa de EPN de reforma el artículo 4to. Es su derecho. Pero apostar porque se reforme según lo planteado por el Frente es inconstitucional y excluyente. La reforma propuesta del Frente bebe de la jerarquía católica. Todas sus propuestas vienen de esa matriz.

El reconocimiento legal que el Estado hace del matrimonio por personas del mismo sexo no impide que las personas con preferencia heterosexual sigan casándose. Ni obliga a que los que aún no se han casado tengan que hacerlo. Mucho menos a que las iglesias (católica o evangélicas)  deban aceptarlo. Ese es otro tema. En México tenemos la posibilidad de llevar a cabo dos ceremonias, la civil y religiosa. De hecho, muchas iglesias no casan a nadie sin el acta del registro civil. Sin mencionar que muchas “familias” viven en unión libre.  Son dos temas diferentes. Nos guste o no, el matrimonio para personas del mismo sexo es un tema en perspectiva de género, derecho y justicia. Y eso, como cristianos, no podemos verlo distinto. Nadie nos obliga por ley a cambiar nuestras convicciones sobre el tema de la homosexualidad. Pero que mejor muestra de amor cristiano que recibir con buen gesto esta reforma constitucional, por más escandalosa que suene la afirmación.

No estamos en posición de discriminar a nadie, imponer nuestros valores o rechazar a nadie. Somos invitados al diálogo, a vivir bajo los parámetros del Reino de Dios. Llamados a ser familia en lugar de esmerarnos en legislarla. Debemos ser familia y en eso también fallamos. De repente todos idealizaron la familia, evocan imágenes de funciones que ya perdió o nunca tuvo. Hablando desde mi experiencia como docente, puedo reconocer que la inmensa mayoría de los problemas de los adolescentes eran por: 1) divorcios, 2) papá o mamá ausente, 3) poca o nula relación sana con papá o mamá. El reconocimiento de los matrimonios del mismo sexo por el Estado no obliga a las iglesias a casarlos. Pero queda el desafío de como recibirles en las comunidades de fe a las se pueden acercar quien así desee. Esto tampoco impide que los debates sobre la homosexualidad (se nace o se hace, perdón por la expresión, espero no ser ofensivo) o las implicaciones para los niños adoptados por personas del mismo sexo continúen. De hecho esas seguirán y qué bueno.

Sobre las acciones políticas a seguir, ya el Frente tendrá su agenda. Tal vez logren detener la iniciativa, tal vez no. Lo que seguramente no lograrán es la modificación del artículo 4to según la propuesta que presentaron. Espero. El problema es seguir apoyando a personas y organizaciones que a partir del miedo y la mentira golpean el débil marco legal para sus fines políticos que, lejos de ser más justo e incluyente representa un retroceso en términos de derechos. En riesgo estamos todos. Frente a los grupos del poder todo somos minoría, toda la sociedad y nosotros, como evangélicos, tenemos también mucho que perder. Los evangélicos que aun así lo apoyan al EFN traicionan la herencia evangélica en México que es mucho mayor, compleja, influyente y rica que las marchas pasadas.

Una respuesta pastoral.

Hace años asistí a una iglesia donde una pareja se aventuró a tener reuniones con personas de la comunidad LBGyT en Tijuana. Lo hacían en otro espacio del edificio, a un horario distinto y estaba abierto únicamente para ellas. Creo que esta pareja que llevó la iniciativa sabía que las reuniones generales no eran lugares de confianza para ellos. Triste realidad. No sé si continúan con ese tipo de reuniones. Espero que sí.


¿Cómo relacionarnos como cristianos con personas de la comunidad LBGyT?

1) Se me ocurre algo práctico y rápido: Ve y pide disculpas a las personas por las marchas y toda la ola de discriminación que muchas hermanas y hermanos mostraron en la pasada marcha. Discúlpate por lo mal que ellas se sintieron. Algunas de las personas con quienes te puedes disculpar forman parte de la familia, son vecinos, amigos, compañeros de clase, trabajo y algunos van a la iglesia. Otros ni siquiera lo expresan.

2) hagamos de nuestras comunidades cristianas espacios de confianza. Tristemente la atmosfera de las relaciones al interior de la comunidad de fe local son de machismo, chistes homofóbicos, burla y condena por el aspecto físico o de competencia por las posiciones. 

3) quitémonos de la mente la idea de superioridad moral que tristemente nos acompaña a casi todos. ¿Por qué pensamos que un pecado es más grande que otro? ¿Por qué no reaccionamos igual con la ambición y lujuria? ¿O por qué pensamos que somos mejores que otros?

4) tratemos como personas a las personas. Incluyámoslas como personas. Conocerlas y que nos conozcan, sin miedo. “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” 1Jn4:18. ¿Cómo podemos amar a estas personas? Jesús los ama, no los condena.

5) Leamos los evangelios y veamos a Jesús. Les llama a seguirle también y compartir el camino con nosotros.  Las respuestas simples no existen, la vida y el mundo son complejos. Pero todos somos sujetos del amor de Dios. Todos. “Porque en Dios no hay acepción de personas.” Rom.2:11 No estamos en posición de cambiar a nadie sino de hablarle con palabras y hechos sobre quien es Jesús, a qué nos llama y qué pide de nosotros.

6) Oremos, oremos no para que “cambien” y dejen de ser homosexuales sino para que conozcan a Cristo.

7) Demos razones de nuestra esperanza siguiendo el modelo de Jesús.





[7] Ibid.
[8]Ibid
[17] En Internet circula un CV de este personaje donde destacan sus actividades docentes y de conferencista. Pueden consultarla aquí: http://s06e3471a2b116d8b.jimcontent.com/download/version/1348174413/module/6217458577/name/Curr%C3%ADculum%20Juan%20Dabdoub%20Conferencias%202012%20(1).pdf.
[18] Sobre estas organizaciones hay confusión. Según las notas periodísticas consultadas, algunos mencionan a Dabdoud como presidente de Familia Mundial A.C., otras como de Confamilia, o el Consejo Mexicano por la Familia A.B.P. y en otras también de la Confederación Mundial de la Familia A.C. Pareciera que estas organizaciones son cuatro organizaciones diferentes, aunque algunas veces se usan como sinónimos. Sin embargo, en una carta dirigida al Senador Fernando Yunez Márquez, por motivos de inconformidad de los criterios de selección de dos nuevos magistrados de la SCJN aparecen dos únicamente dos organizaciones firmantes: “Confamilia y Consejo Mexicano por la Familia A.B.P. (Confamilia)”. Ver. http://www.senado.gob.mx/comisiones/justicia/docs/Ministros/ONGS.pdf
[20] Para ver la presentación es necesario dar “click” en el recuadro azul del lado derecho:   http://alertareligion.blogspot.ca/2010/05/adultos-y-asustados-postdata-a186b.html

Comentarios

  1. platicando con algunos jovenes de preparatoria precisamente les hable sobre la importancia de legalizar una union, por los beneficios y obligaciones que esto conlleva. y sobre el amor puro de Cristo hacia sus hijos, que como dices hay que hablarles de Cristo para que lo conozcan y no de tratar de cambiar su orientacion sexual

    ResponderEliminar
  2. Hermano, me pongo de pies y te aplaudo,es de los mejor que he leído desde afuera. Un abrazo a tu esposa hasta Canadá y desde aqui, desde Ensenada. Aunque creo que el fundamentalismo no le interesa todo eso, ya que la Biblia dice .... bla, bla, bla.

    ResponderEliminar
  3. Oye Abdiel, tú conociéndome sabrás que comparto tu sentir--sobre todo en el asunto de un mundo complejo, fluido, en perpetua construcción. Me pregunto un asunto: ¿será un poco menos políticamente correcto instar no a que "cambien" (punto número 6 de las recomendaciones), no a que "conozcan a Cristo" sino a que Dios les muestre misericordia, se arrepientan y crean? Genuinamente me lo pregunto, por que aunque en la cultura PC de hoy en día eso suena paternalista e impositivo, sigue siendo el lenguaje del Nuevo Testamento y del propio Jesús (Mr 1:15). Esto claro con una actitud de primero reconocer el pecado propio, segundo reconocer que el cambio no provino de nosotros mismos y tendrá que provenir del Espíritu, y tercero como petición que como cristianos hacemos a Dios--no como discurso que decimos a cualquiera de esas personas para condenarlos.
    Bro, algún día me gustaría echarme una platicada contigo. Tengo tantas inquietudes sobre cómo conciliar estos dos polos de falsa dicotomía entre el cristianismo como acción social y el cristianismo como discurso espiritual. Hay muchísimo en redes sociales sobre ello--frentes y frentes que aparecen entre los propios cristianos. Unos que denuncian la pobre enseñanza en y para la Iglesia y otros que denuncian la incongruencia de la actividad sociopolítica de los cristianos. Y para mi, ambos tienen razón pero siempre parecen estar en espectros políticos opuestos (derecha e izquierda, respectivamente). Pero... pfff el Evangelio tan rico en implicaciones que es una y otra y ambas, un Dios que llama a una realidad espiritual de posicionamiento moral ante él y la necesariedad de su sacrificio substitutivo al mismo tiempo que un Dios que repudia la opresión por medio de aparatos de poder en las relaciones políticas. No sé si me entiendas men, pero algún día me gustaría platicar sobre ello.
    Saludos y un abrazo. Que la gracia de Cristo los siga perfeccionando hacia la santidad que glorifica a Dios y que no dejen de hablar en contra de las mentiras y otros recursos de las instituciones en México y en el mundo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

El miedo de algunos evangélicos al Evangelio

Recomendaciones no solicitadas para cristianos universitarios

Año Nuevo: Finales, principios y el Apocalipsis