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Mostrando entradas de 2017

Mis papás son millennials: la llamada al 811

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La segunda noche con Luciana en casa. Papá y mamá primerizos. Una recién nacida. En otra ciudad y cultura diferente. La combinación ideal para una noche caótica. Como realmente fue.

Después del parto(que nunca sucede como en las películas) y todo el proceso para permitirnos salir del hospital, Ale y yo regresamos a casa con una recién nacida y un par de folder con hojas de información y folletos para iniciar nuestra aventura como mamá y papá. La información eran consejos sobre como amamantar, ayuda en la depresión posparto, un formato para registrar los pañales sucios por día, una cartilla con los colores deseables de popo y aquellos que no eran síntomas de buena salud, etc. Entre todo ese material, que consistía hasta ese momento en nuestras únicas instrucciones sobre cómo ser papá y mamá sin que el neonato muera en el intento, estaba un imán circular pequeño (sí de esos del refrigerador) donde se observaba el número 811. "Un bonito souvenir" pensé cuando lo vi por primera…

Mis papás son millennials: Un hermoso amanecer de luz

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Las primeras veces que abracé a Luciana mientras lloraba por la noche me sentí absorto.  No saber por qué lloraba, o no saber qué hacer para ayudarla a dejar de hacerlo fue (y sigue siendo) una sensación radicalmente nueva para mí. Nuestra hija, con tan sólo su presencia, me enseña a percibir la cotidianidad de forma diferente. “Ay hija –le decía- tú no tienes la culpa, pero te tocaron padres primerizos y además, millennials”. Por supuesto, sin conocer todavía nuestro lenguaje, esas palabras no significaron nada para ella. Sólo escucha un sonido familiar que ha venido aprendiendo desde meses atrás, cuando estaba en el vientre de mamá. Para Luciana, mi voz o la voz de Alejandra, no transmiten conceptos sino la seguridad de que está en compañía de quien la aman.  Y Luciana Erandi llega a nuestras vidas recordándonos el inmenso amor de Dios.


Nueve meses de espera no son suficientes para asimilar el nacimiento de una nueva persona. La noche que partimos al hospital lo hicimos convencidos…

Paternidad, cultura y Biblia

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En unas semanas nacerá nuestra hija. Estos meses de espera y preparación nos han traído de todo, especialmente para Ale: náuseas, antojos, cambios corporales, almohadas para dormir, prendas especiales para la ocasión; es un nuevo mundo que ambos vamos descubriendo:  diferentes etapas del embarazo, el parto y todas sus complejidades, clase prenatal, visitas al médico, ultrasonidos, doulas, pañales,  cuna, carriola, biberones, ropa, etc. La lista puede continuar.

Sin embargo lo más difícil de lidiar está siendo la vivencia de la paternidad fuera de los patrones culturales de la sociedad patriarcal. Esas estructuras pegajosas que residen en una parte de nuestro cuerpo y se manifiestan como reacciones normales ante determinadas circunstancias. Que nos ayudan a interpretar la realidad y responder a ella con ciertas acciones que se asumen como "normales" o "hasta naturales".  No basta no querer replicar esos modelos heredados, hay que sustituirlos por nuevos más igualitar…

Ser el padre de nuestra hija

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Un mundo se abre para mí abrupta pero amorosamente, me invita a pasar o se mete en mi ser por entre todos mis poros. Con mi hija yo también naceré a la paternidad y sus laberintos. Mientras el vientre  de Ale crece, mis dudas y preguntas se acumulan en todos mis huesos, como sedimento enriquecido para nuevos comienzos.
Con cada salto y movimiento de bebé en el útero de su madre, se sacude mi alma y pensamientos. Ahí hay una persona dispuesta a nacer, crecer, a la espera de ser amada, cuidada, conocida, criada, acompañada, escuchada, valorada y con la necesidad de dejar en libertad para hallar y continuar su propio camino.
La paternidad es real, está llegando y a pesar de verla cercana en el horizonte me sorprenderá en los próximos días. ¿De dónde saca el hombre todo el amor, la creatividad, la imaginación, las fuerzas y la paciencia para ser padre? Si la vida no se nos da en instrucciones ni manuales sino en experiencias e historias.
No sé ser padre y está bien, es mi primera vez y de…

Leer el Antiguo Testamento como historias

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Las historias del Antiguo Testamento (AT) son de mis favoritas, las recuerdo con aprecio gracias a la  paciencia amorosa con la que nos las enseñaban en la escuela bíblica dominical la hermana Petra, Socorrito y Marcial. Si pudiera establecer un top ten de mis personajes favoritos de aquellos años de la infancia, seguramente estarían: Abraham, Moisés (el Éxodo bien nos alcanzaba para medio año de lecciones), Samuel y David. Casi puros hombres, ya que fuimos hijos e hijas de nuestro tiempo en una denominación pentecostal, conservadora y unitaria en Tijuana. 
Mis maestras y maestros no contaban con una “formación bíblico-teológica de seminario” y probablemente su educación formal era elemental. Pero algo sabían hacer y muy bien: amarnos y narrar las historias bíblicas con emoción y detalles que seducían la imaginación. Al final, la lección era para “aprender algo de Dios” y era también elemental: “ser obediente como… Samuel, ser valiente como… David, confiar en Dios como...  Abraham, no …

En camino a la paternidad y maternidad

“Son los hijos herencia que da el Señor,
son los descendientes una recompensa.” Salmos 127:3
En noviembre del año pasado nos atropelló la alegre noticia de que en el vientre de Alejandra crecía ya una nueva vida. Ya, ahí dentro, maravillosamente una célula se multiplicaba y multiplicaba, la vida floreciendo ante nuestros ojos absortos. Una persona viene en camino para habitar con nosotros y nosotros por siempre con ella.

Nuestro hijo o hija crece sorprendiéndonos día a día. Es un misterio desarrollándose, una persona también distinta que aún no conocemos pero amamos profundamente desde ya.

Ahí dentro, en la seguridad que proporciona mamá, tú también te vas encontrando y conociendo hija o hijo nuestro. Y a pesar de las distorsiones del ambiente donde ahora vives, el mundo exterior te llega cada vez más en luces y sonidos. Y tú vendrás al mundo, como tu padre, que también le da por hacerle de poeta escribió: “Naceviolentamente elser humano al mundo entre sudor, sangre y dolor y elmundo le …

¿Por qué algunas iglesias evangélicas no son comunidades que reciben a nuevas personas en la vida de la congregación?

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Introducción y limitaciones de esta reflexión
Primero: En este texto me enfocaré en la iglesia en tanto una realidad social, como un grupo de personas con capacidad de establecer relaciones interpersonales (a) entre sus miembros, y (b) entre sus miembros y la localidad donde está insertada. Cuando una iglesia local experimenta esto podemos llamarla, para efectos prácticos del análisis: “comunidades”. No obstante, no todas las iglesias locales se caracterizan por esa vida en comunidad. Cuando una iglesia local no experimenta “comunidad” la llamaré “iglesia cerrada”, para diferenciarla y remarcar el carácter institucional que prima en ellas.
Segundo: Asumo que la iglesia local participa como agente de la misión de Dios para el establecimiento del Reino de Dios y que esto es fundamental. A  tal extremo que pudiera decirse que hay misión sin iglesia, pero no puede haber iglesia sin misión. Aunque en este análisis la misión se da por sentado como inherente a la iglesia, no se profundiza la…

Las tentaciones. Parte II

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El pasaje de Lucas 4:1-13 en el contexto del Libro Lucas-Hechos
Esta publicación es la segunda parte de la reflexiones sobre las tentaciones de Jesús que comencé el mes pasado. En la primera parte traté un poco de La privatización y cristianización de las tentaciones de Jesús. Tal vez te interese leer primero la primera parte antes de continuar. Puedes leer esa publicación aquí. No obstante, si inicias aquí, no tienes problema, pues cada sección tiene  sentido y estructura propio.
Recordémonos el pasaje:
Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y fue llevado por el Espíritu en el desierto  (2)  por cuarenta días, siendo tentado por el diablo. Y no comió nada durante esos días, pasados los cuales tuvo hambre.  (3)  Entonces el diablo Le dijo: "Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan."  (4)  Jesús le respondió: "Escrito está: 'NO SOLO DE PAN VIVIRA EL HOMBRE.'"  (5)  El diablo Lo llevó a una altura, y Le mostró en un instante…